Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Random House

Martín Caparrós: En busca de la novela total

En ‘Bue’, el escritor trata de encontrar un modelo que modernice la literatura, que la saque del estancamiento en el que vive, buscando un relato totalista que logre narrar la vida de una ciudad, Buenos Aires

Martín Caparros

Martín Caparros / Alex Zea

Juan Gaitán

Juan Gaitán

¿Es precisa, necesaria, una revolución en la narrativa, especialmente en la novela? ¿Es cierto que seguimos escribiendo como hace doscientos años, que, pasados los furores vanguardistas de los comienzos del siglo XX, retrocedimos (acaso sin darnos cuenta, sin querer) y seguimos empeñados en la tarea de contar un cuento, escribiendo como escribía Balzac, como lo hacía Baudelaire? El escritor argentino, nacido en Buenos Aires, Martín Caparrós, afincado hace años en Torrelodones (Madrid), así lo cree, y está empeñado en romper esa tendencia, en encontrar una nueva fórmula que «modernice» la literatura y la traiga a nuestro tiempo. Para ello ha elegido un camino que trata de renovar las formas, que trata de desligarse lo más posible de la trama, que trata de crear un relato universal y absoluto, un texto que comprenda una totalidad que en realidad resultará siempre inabarcable. Eso es, en esencia, ‘Bue’, su última novela, publicada por Random House en la colección Biblioteca Martín Caparrós.

Bue’ es una expresión muy porteña, un latiguillo aplicable a muchas situaciones, una expresión muy cotidiana, un tanto arrogante, como quien marca a la vez disgusto y distancia, con la que los porteños aceptan algo que resulta molesto. También es, de alguna manera, el nombre de la propia ciudad, al menos en el código aéreo del aeropuerto. Y ahora es también una novela, una obra en la que su autor, irrenunciablemente bonaerense, ha querido narrar la ciudad (y, con ella, todas las ciudades), de una forma absoluta, entera, «omnicomprensiva», tratando de explicarla por completo (y, con ella, explicar el mundo, su caos).

Si bien el empeño puede resultar imposible (la inevitable secuencialidad de la palabra escrita y su ineludible jerarquización impide lo absoluto), el resultado es brillante. Caparrós ha dado voz a Buenos Aires en una novela de muchas voces juntas que es, finalmente, un artefacto en el que se intercala un relato de corte clásico (sobre una casa en la que se desarrolla la vida de una familia argentina de origen italiano desde su llegada a principios del siglo XX hasta la actualidad) con la innovación estructural de dejar frases sueltas (como si hubieran sido cogidas al vuelo, tomadas de la atmósfera de la calle), la vida de algunos «ciudadinos» (interesante neologismo), reflexiones sobre la propia ciudad, poemas e incluso gritos. Una sinfonía disonante de voces y de historias, de calles y personajes, de barrios y bares, ese caos más o menos fluido que es siempre una ciudad.

Y, en medio de todo, como si fuese el hilván que todo lo une, el azar. Una frase se repite frecuentemente, recorriendo la novela como si fuera una fiera a punto de atacarnos, de devorarnos. Una amenaza: «Azar acecha». El azar, también, como motor de todas las cosas, como motor del mundo, como determinante de todo, incluidas nuestras vidas.

Es, como decimos, una proeza querer contarlo todo, ese imposible. Al final se acaba contando partes en dos partes, una más «total» y otra más convencional, intercaladas una y otra. Por el texto discurre un relato de tres amigos que planean un secuestro, las vidas cruzadas de muchos personajes… Y la trama acaba imponiendo su ley y el relato termina siendo relato.

Pero conviene aclarar que ‘Bue’ es una gran novela. Lo es por muchas razones. Por su intento de innovación, ya queda dicho, pero también por la belleza de la escritura de Martín Caparrós (alguna vez ha confesado que quiso ser poeta, y se nota), por su estilo, su forma, su lenguaje. ‘Bue’ es una novela apasionante, escrita con un meritorio riesgo. El autor busca, se aventura en la búsqueda de palabras que cuenten una historia, una realidad, mediante la colisión de unas con otras. No es una novela «porteña» aunque no renuncie a localismos (sin llegar al lunfardo), a verbos que pueden resultar extraños pero riquísimos (como «bancar», por citar un ejemplo).

Martín Caparrós logra, finalmente, el propósito de hallar una manera de contar la ciudad desde (casi) todas las perspectivas, como si fuese una crónica actual, a vuela pluma, porque Martín Caparrós no olvida (sería imposible) el inmenso periodista que es. Y lo hace especulando, tanteando un nuevo pulso literario, tratando de encontrar un camino que nos lleve a otra parte o a otro tiempo, en realidad «a este tiempo», dando con una fórmula literaria que nos despegue definitivamente del modelo millones de veces repetido («seguimos escribiendo como Balzac, como Baudelaire, pero ya nadie pinta como Delacroix, la música ya no es como la de Liszt o Chopin»). En ese inmenso, meritorio, apreciable intento, acaso haya conseguido acercarse mucho al propósito totalista que le mueve, probablemente quedándose lo más cerca que es posible quedarse. Porque, al cabo, el único relato absoluto, capaz de abarcar íntegramente la ciudad en todas sus facetas, personajes, historias, diálogos, profesiones, vidas y azares, acabaría siendo el libro infinito, una suerte de «libro de arena», que como ya sabemoses un modo de maldición.

Bue

  • Martín Caparrós
  • Editorial: Random House
  • Precio: 28,90 €
  • 304 páginas
Tracking Pixel Contents