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Editorial Sexto Piso

Jane Smiley: una saga del medio oeste

‘Un poco de suerte’, publicada por Sexto Piso, es la primera novela de una trilogía de Jane Smiley, en la que narra la existencia de una familia de campo en Iowa desde los años veinte hasta la década de los 50

Jane Smiley,

Jane Smiley, / l.o.

Virginia Guzmán

Virginia Guzmán

La tierra como origen de la vida, como elemento que mide el tiempo, como el principio y el final. La agricultura, el campo, tiene su propio universo, en torno al que ha girado desde el principio de los tiempos la existencia del ser humano, para subsistir, pero también para progresar. La labor más noble, pero en demasiadas ocasiones también ingrata. Y en un entorno rural, que vive del campo, se desarrolla la novela que hoy ocupa estas letras, ‘Un poco de suerte’, de la autora norteamericana Jane Smiley, con traducción de Ce Santiago y que trae la editorial Sexto Piso con gran acierto al mercado editorial español.

‘Un poco de suerte’ forma parte de una trilogía, ‘La trilogía de los cien años’, que sigue las andanzas de una familia en un pueblo del medio oeste americano, en el estado de Iowa, territorio de agricultores y granjeros, en unos tiempos en los que las guerras y las consecuentes crisis económicas tuvieron un gran impacto en los cultivos y en las vidas de sus habitantes, ya de por sí austeras y dependientes del buen devenir de las cosechas. Arranca esta primera parte de la trilogía en los años 20, acabada ya la primera guerra mundial y con el nuevo orden mundial intentando encontrar su lugar. Walter, el padre de la familia, se dedica a la tierra, como antes lo hicieron sus padres y abuelos, emigrantes ingleses, después de haber estado destinado en el Viejo Continente durante el conflicto. Su mujer, Rosanna, viene de una familia de origen alemán, con sus tradiciones heredadas y el idioma natal aún formando parte de sus existencias. Y los dos se unen para crear una familia a la que irán llegando los hijos. Es a través de los ojos de Frank, el primogénito, cómo nos vamos adentrando en sus rutinas. El padre, en el campo, la madre llevando la casa y vendiendo productos de la tierra a las pocas tienda del pequeño pueblo. Tras Frank llega Joe y a ellos se unirán con el tiempo Lillian, Henry, Claire, no sin antes pasar tragedias familiares que les impactarán para siempre. Cada capítulo recorre un año de sus vidas, en una existencia estoica, humilde, en la que la suerte, esa que forma parte del título, a veces hace presencia y otras veces les pasa de largo. Pero es una vida la que viven en cierto modo agraciada, en la que los esfuerzos van teniendo sus pequeñas recompensas. Y Smiley nos la narra con una prosa poderosa pero a la vez sencilla, adentrándonos en escenas familiares, rutinarias, las cosechas, las fiestas familiares, los cambios políticos y el miedo a una nueva guerra que terminó llegando van intercalándose en una narración adictiva, de la que es difícil despegarse una vez que se comienza a leer.

Es una maravilla ver cómo se van desarrollando las personalidades de cada uno de los hijos. Frank, rebelde, con una personalidad marcada, cerrado a los demás pero con esperanzas de tener otra vida. Joe, taciturno, callado, pero con visos de ser quien heredará la tierra y buenas ideas para hacerla más productiva. Lillian, que aspira a una existencia que no pasa por Iowa, Henry, ratón de biblioteca, un rara avis en su familia y la pequeña Claire, una niña feliz. Cada uno de ellos va intentando forjar su camino, que en el caso de Frank pasa por repetir la historia de su padre y ser soldado en Europa durante la segunda guerra mundial, a la que sobrevive pese a dejar en los campos de batalla a demasiados compañeros muertos.

Y Smiley, ganadora del Pulitzer, traza también con excelente hacer las distintas personalidades de los cabeza de familia. Walter, más pragmático, aunque quizá aferrado a una única forma de hacer las cosas, la que le enseñaron desde pequeño. Rosanna, el alma de ese hogar, resiliente, anegada madre y esposa, fuerte frente a las adversidades que la vida la presenta. Y hacen buen tándem ambos, porque pese a la vida misma sacan adelante a una familia a la que no le va mal en su vida adulta. Van llegando los hijos al despertar al amor, a la sexualidad, cada uno a su manera, aunque quizá todos la afronten con un pragmatismo marca de la familia, no son del todo felices, pero tampoco del todo infelices. Porque eso es la vida, tratar de sobrevivir, apurando momentos.

Llega la narración de esta primera parte de la trilogía hasta el año 1953, con un final en el que será Claire, la pequeña de la familia, la que ponga el punto final. Esa imagen que le marcará habrán de descubrirla los lectores de esta magnífica obra, un inicio de una saga al estilo de las grandes novelas americanas. Jane Smiley es garantía de buena literatura y una excelente narradora, a la que no le hacen falta artificios para enamorar a quien tenga la suerte de descubrirla y seguirla.

Un poco de suerte

Autora: Jane Smiley

Editorial: Sexto Piso

Traducción: Ce Santiago

Páginas: 488

Precio: 25,90 €

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