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Capitán Swing

La aventura mortal del capitán Cook

El escritor y periodista Hampton Sides recrea con brillantez el último viaje del capitán Cook, en el que perdió la vida a manos de los nativos. De paso, analiza las luces y sombras de la colonización europea de los Mares del Sur

Retrato oficial de James Cook

Retrato oficial de James Cook / L.O.

Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

Recuerda el escritor y periodista norteamericano Hampton Sides que la figura del capitán británico James Cook (1728-1779) está siendo objeto de los mismos cuestionamientos y ataques que la de Cristóbal Colón. De hecho, hasta se ha llegado a debatir la retirada del nombre a las islas Cook, pertenecientes a Nueva Zelanda y que recibieron ese nombre mucho después de su muerte, en 1915.

James Cook, como Colón, se ha convertido en símbolo de cómo juzgar el pasado con los ojos del presente y, en este caso, en epítome del colonialismo europeo en los Mares del Sur.

La figura de este inglés huraño e introvertido es, sin embargo, demasiado poliédrica como para quedar reducida al tópico de ‘occidental depredador’.

Lo demuestra Hampton Sides en su vibrante crónica histórica ‘El ancho, ancho mar’, en la que embarca al lector en el tercer y último viaje del capitán Cook, pues sería asesinado por nativos de Hawái.

Se sostiene esta travesía literaria, además de en una impresionante bibliografía, en las visitas realizadas por el propio autor por las distintas escalas del periplo del HMS ‘Resolution’, cuya principal misión, un encargo de la Corona británica, no fue no explorar los Mares del Sur, sino encontrar un supuesto Paso del Noroeste que comunicara el Pacífico por el Atlántico, aguas arriba de Canadá, a las puertas ya del Ártico

Convertido en héroe incuestionable por Gran Bretaña, lo cierto es que fue una personalidad difícil de tratar que sólo parecía sentirse a sus anchas a bordo de un barco. El autor de esta crónica histórica echa mano de un caudal de testimonios de la época, empezando por los diarios y recuerdos de los hombres que lo trataron en el mar, para ofrecernos un retrato muy completo de este gran explorador que, en el siglo XVIII siguió en el Pacífico la estela de los exploradores españoles y franceses que le precedieron.

Esos testimonios, por cierto, dejan constancia de un rasgo de Cook que se contradice con las críticas contemporáneas a su figura: además de un brillante cartógrafo, el capitán inglés se desenvolvió en todas sus exploraciones como un avezado antecesor de los modernos antropólogos.

Como nos recuerda el autor, lejos de contemplar a los nativos con desprecio y superioridad, en sus periplos por Oceanía demostró «muy pocos prejuicios sobre las culturas que iba encontrando». En este sentido, pese a que carecía de formación, fue «bastante neutral, objetivo y laico», escribe Sides, y tuvo un interés muy palpable en conocer las culturas exóticas, desde su religión hasta su gastronomía, a la que no hacía ascos, al contrario que muchos de sus hombres.

Lo que convierte en especial el tercer y último viaje de exploración de Cook no sólo fue su abrupto y sangriento final; también el hecho de que tuviera como misión principal la búsqueda de ese fantasioso Paso del Noroeste. Pero hay dos elementos más que hacen de la última travesía de Cook algo digno de interés. En primer lugar, la presencia entre sus hombres de Mai, un joven polinesio, que en 1774 había arribado a Gran Bretaña a bordo del HMS Adventure, barco consorte del Resolution. Fue el primer contacto entre Inglaterra y los pueblos de los Mares del Sur y tras convertirse en un personaje de la vida social inglesa, regresaba a su tierra.

En segundo lugar, y el elemento más atractivo de esta crónica, es el inquietante cambio de carácter que experimentó Cook, que dejó de ser el marino seguro, resolutivo y también compasivo con sus hombres, para transformarse en un capitán inseguro y demasiado amante del látigo para impartir disciplina.

El autor nos recuerda que se ha escrito mucho sobre este cambio, que algunos expertos achacan a la edad y otros a diferentes dolencias. El caso es que la tripulación comprobó que no se trataba del mismo Cook de los anteriores viajes, lo que se tradujo en problemas y conflictos a lo largo del periplo.

La mayoría del libro va recorriendo, capítulo a capítulo, los diferentes puertos a los que arribó el HMS Resolution y su barco consorte, el HMS Discovery, que partieron del Támesis en junio de 1776, en un contexto político, por tanto, en el que las colonias inglesas en Norteamérica estaban a punto de declarar la independencia. De hecho, la última travesía de Cook tuvo lugar en un contexto en el que España y Francia declararon la guerra a su país.

El ancho ancho mar’ pone a Cook en su justa medida, al tiempo que ofrece la mirada de los nativos ante la llegada de estas gentes ignotas de la otra parte del mundo. Un libro equilibrado que describe como pocos el choque cultural de dos mundos, y cuyo desenlace es de un ritmo literario envidiable.

El ancho ancho mar

  • Hampton Sides
  • Editorial: Capitán Swing
  • Traducción: Amado Diéguez
  • Precio: 26,00 €
  • 496 páginas
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