Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Turquest

Fleur Jaeggy: un pellizco literario en Suiza

Fleur Jaeggy (Zúrich, 1940), escritora premiada a lo largo de su carrera por el Gran Prix de Literatura Suiza o el Premio Giuseppe Tomasi di Lampedusa entre otros, es autora de 'Los hermosos años del castigo'

Fleur Jaeggy: un pellizco literario en Suiza

Fleur Jaeggy: un pellizco literario en Suiza

Santiago Ortiz Lerín

Santiago Ortiz Lerín

Las novelas cortas destrozan a las novelas kilométricas cuando este género acumulativo no es capaz de encerrar en las palabras lo que las otras sí: escoger entre el silencio y qué se dice para atravesar sutilmente al lector. Es el camino para alcanzar una conexión sensorial sin caer en la épica ni en la grandilocuencia. La novela breve tiene escritores destacados en la literatura europea, desde los Premios Nobel Patrick Modiano y Annie Ernaux, a la escritora belga Amélie Nothomb, pero también con autoras de generaciones más recientes como la fina literatura de la escritora franco-coreana Elisa Shua Dusapin. Otro ejemplo destacado es Fleur Jaeggy (Zúrich, 1940), escritora premiada a lo largo de su carrera por el Gran Prix de Literatura Suiza o el Premio Giuseppe Tomasi di Lampedusa entre otros.

«Nunca jugó al tenis», es como refiere la narradora protagonista de ‘Los hermosos años del castigo’ a Frédérique, una de las internas del Bausler Institut en el Appenzell, el cantón más suizo, el paisaje de Heidi, podríamos decir para hacerse una idea. «Me gustaban los expresionistas alemanes y la vida, los delitos que aún no había conocido», la narradora nos sitúa con esta reflexión en el internado para luego rematar con la candidez de que había insultado a la madre superiora llamándola vaca. La protagonista, que llevaba siete años en el colegio, se enfrenta al conflicto literario de la narración, lograr la admiración de Frédérique pues, sin ser consciente, se había enamorado de ella.

La protagonista recuerda el contraste con la profesora de literatura francesa, que admiraba a Frédérique como si fuese una de las hermanas Brontë, mientras que a ella la detestaba porque la literatura no era su pasión, «no lograba leer un libro» a pesar de interesarle la literatura solo para charlar con su amiga. Sin embargo, «no pienso en nada» es la respuesta que le daba a Frédérique cuando le preguntaba, por la que, en realidad, sentía admiración, no solo por su belleza e inteligencia, sino también por su integridad, algo que la narradora juzga peligroso, quizá por una sombra subconsciente de la envidia, la contradicción humana, envidiar al sujeto del enamoramiento. La diferencia entre admirar y envidiar a veces es cuestión de matices.

Y «(...) el peligro de vivir lo que no existe», el temor de la narradora por el amor con un hombre de Frédérique, quien proyectaba un viaje con ese amor a Andalucía, digamos, la encarnación romántica de España en la ópera europea. Frédérique, de familia protestante, era hija de un banquero de Ginebra. La familia de la narradora también es protestante, salvo la de su madre que es de Brasil. La novela transcurre en los años cincuenta, donde a pesar de ser Suiza un país centroeuropeo y de haber internas alemanas, se elude hablar de la Segunda Guerra Mundial. Jaeggy profundiza en la narradora a través de reflexiones y puntos de vista, pero también en la perfecta Frédérique amante de la literatura, a la que da una vuelta de tuerca como nihilista que lía sus cigarrillos, una forma de humanizarla.

Sin caer en un spoiler, muchas relaciones románticas no son para toda la vida, y cuando lo son, no son útiles para la literatura, pues entonces no hay conflicto literario, y menos en una pasión adolescente. «La alegría es difícil de soportar», dice la narradora, cuando la realidad, como un estruendoso bofetón en su baño de crueldad, es una locura que se rompe, tras los años de internado en este colegio suizo de Appenzell. Pocas veces nos encontramos con tanta literatura en tan pocas páginas, y Fleur Jaeggy nos brinda esta oportunidad para conocer el retrato literario de la narradora de esta historia, y también el de Frédérique.

Los hermosos años del castigo

Autora: Fleur Jaeggy

Editorial: Tusquets

Traducción: Juana Bignozzi

118 páginas. 17,10 €

Tracking Pixel Contents