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Editorial Galaxia Gutenberg

Mercedes Monmany: diez heroínas contra los nazis en el campo de Ravensbrück

Mercedes Monmany rescata del olvido la historia de diez mujeres que escogieron el bando de la libertad y la justicia frente al nazismo. Un lugar siniestro las reunió, el campo de Ravensbrück. Cinco de ellas morirían y otras cinco sobrevivirían y darían testimonio del horror vivido

Mujeres en un campo de concentración

Mujeres en un campo de concentración / l.o.

Mercedes Monmany ha escrito un libro necesario y memorable, de restitución histórica para que esa historia, con mayúsculas, reconozca el trabajo peligroso y heroico de centenares de mujeres enfrentadas al nazismo. En su libro ‘Algo quedará de mí’ rescata la vida de diez de ellas, como homenaje a todas ellas.

Inicialmente el campo de Ravensbrück, inaugurado en 1939, era un campo de concentración que los nazis dedicarían especialmente a mujeres. En principio fue diseñado para tres mil reclusas, pero con el tiempo se convirtió en un enorme complejo por donde pasaron unas ciento veinte mil mujeres, mil doscientas niñas y unos veinte mil hombres. Unas veintiocho mil víctimas murieron de hambre, agotamiento, tifus, disentería o experimentos médicos; otras fueron fusiladas o enviadas a la cámara de gas.

En Ravensbrück la resistencia consistía fundamentalmente en seguir con vida. En él fueron encerradas miles de mujeres. Es el caso de las diez mujeres que Mercedes Monmany recuerda en este libro, como la etnóloga Germaine Tillion, que necesitó cerca de treinta años para escribir en 1972 ‘Ravensbrück’, un libro fundamental en la historia de este campo de concentración; o Milena Jesenská, la periodista checa que fue novia de Franz Kafka, que no sobreviviría y moriría en el campo en mayo de 1944.

Germaine Tillion. La etnóloga. Decidió unirse a la Resistencia nada mas la caída de París y se convierte miembro de la llamada red del Museo del Hombre, formada por etnólogos como ella que trabajan en la fugas de prisioneros, pases a la zona libre o a Inglaterra y la publicación de un periódico clandestino, ‘Resistencia’. Es denunciada por un sacerdote colaboracionista y detenida en agosto de 1942. Fue deportada a Ravensbrück en octubre de 1943, poco después llegaría su madre que fue gaseada por los nazis hasta morir. Tras la liberación siguió en pro de los valores humanos. La vida le concedió una larga estancia alcanzando los 101 años de edad. Uno de los libros más sobrecogedores es ‘Ravensbrück’, donde cuenta con rigor y honestidad los horrores del campo.

Charlotte Delbo. La dramaturga. Pronto se unió al partido comunista donde conoció a su marido George Dudach. En marzo de 1942 fueron arrestados por las brigadas especiales de la policía francesa. Él fue fusilado de inmediato. Ella fue trasladada a Auschwitz-Birkenau. A principios de 1944 fue trasladada al campo de Ravensbrück, y en abril de 1945 fue liberada, tras veintisiete meses de cautiverio. Ella escribió la más brillante y sobrecogedora trilogía literaria sobre los campos nazis, una trilogía compuesta por: ‘Ninguno de nosotros volverá’, ‘Un conocimiento inútil’ y ‘La medida de los días’.

Genevieve de Gaulle. La resistente. Un soldado de la Francia Libre, como la describió tras su muerte su tío, el general de Gaulle. Tenía 19 años y estudiaba Historia cuando en 1940 de unió a la Resistencia francesa bajo el nombre de Germaine Lecomte . Fue arrestada por la Gestapo francesa el 20 de julio de 1943 y deportada al Ravensbrück.Tras salvarse consagró su vida a la lucha contra la pobreza. En 1998, cincuenta años después de su liberación decidió contar esta experiencia en una autobiografía titulada ‘La travesía de la noche’, en el periodo de su vida en el campo de concentración de Ravensbrück.

Violette Szabo. La espía. Hija de padre inglés y madre francesa, que pronto se mudaron a Londres, donde se crió. Una de las más conocidas y míticas espías inglesas protagonista de misiones especialmente arriesgadas. Fue también una de las más jóvenes en ser ejecutada poco antes de acabar la guerra, en el campo de Ravensbrück.

Anne de Bauffremont. La aristócrata .Tenía solo 25 años cuando entregó su vida por Francia y la libertad. Nació en una familia aristocrática, hija de Pierre d’Alcantara de Bauffremont, Príncipe- Duque de Bauffremont -Courtenay y Therese Chevrier. En la Resistencia había organizado un grupo dedicado a descifrar mensajes de guerra. Cayó en manos de la siniestra banda de la rue de Pompe. Poco más se supo de ella solo que murió de disentería en Ravensbrück.

Marie Skobtsova. La santa. Supo ponerse en el lugar de los otros para ayudar, con todas sus consecuencias. Con una historia singular. Nacida en una familia noble de Crimea fue poeta, revolucionaria bolchevique, alcaldesa, casada dos veces, madre de tres hijos, acabó exiliada en París donde tomaría los hábitos y se convirtió en Madre María, lo que no fue impedimento para que trabajase en la Resistencia. Fundó una casa de acogida en París que durante la ocupación se convirtió en casa de refugio para centenares de judíos rusos. Su vida de entrega compasiva culminó con su deportación y muerte en el campo de Ravensbrück.

Lise London. La brigadista . Fue una de las más célebres presas de Ravensbrück. Hija de emigrantes españoles, su nombre real era Elizabet Ricol, pero sería mundialmente conocida como Lise London , tras casarse con Artur London, el célebre revolucionario checo, perseguido después por Stalin. Tras haber participado en las Brigadas Internacionales, en España Lise London luchó en la resistencia francesa hasta su detención en agosto de 1942, donde fue deportada a Ravensbrück de donde consiguió escapar. Más tarde escribió sus memorias y de ellas surgieron dos obras: Roja primavera y Memoria de la resistencia.

Margarete Buber-Neumann. La testigo. Periodista y escritora alemana. Primero conoció el gulag soviético de los campos de trabajo de Stalin donde fue deportada cinco años por ser la esposa de un comunista. Los soviéticos la entregaron a los alemanes y estos la enviaron al campo de concentración de Ravensbrük. Allí conoció a Milena Jesenská (destinataria de las Cartas a Milena de Franz Kafka), cuya honda amistad le inspiró para inscribir su testimonio años después, cuando escribió una obra esencial, ‘Prisionera de Stalin y Hitler’.

Milena Jesenská. La periodista. La más conocida de todas las detenidas de Ravensbrück al haber sido novia del gran escritor checo Franz Kafka. De pensamiento libre y sin sometimiento a disciplinas, era una pensadora y observadora independiente en sus denuncias. Detenida por la Gestapo en 1939 fue recluida en el campo de concentración de Ravensbrück, donde se convirtió en enfermera. Allí conoció y mantuvo una gran amistad con Margarete Buber-Neumann que posteriormente le dedicaría un libro, La novia de Kafka. En el campo de concentración contrajo una infección renal que acabó con su vida el 17 de mayo de 1944.

Grazyna Chrostowska. La poeta. Integrante junto a su hermana del grupo de la Resistencia polaca, Komenda Obrońców Polski, la jovencísima poeta fue fusilada en el campo de Ravensbrück. Tenía 21 años Sus poemas sobrevivieron gracias a que sus compañeras del campo se los aprendían de memoria. El mismo día en que sería fusilada escribió su último poema, La inquietud.

Hay otras mujeres que no pueden figurar en la cabecera este libro como Wanda Kiedrzynska, historiadora polaca; Karolina Lanckoronska, condesa polaca y profesora de historia, miembro muy activo de la resistencia polaca o Anise Postel-Vinay, miembro de la Resistencia, que peleó junto a Samuel Beckett.

Algo quedará de mí

Autora: Mercedes Monmany

Editorial: Galaxia Gutenberg

440pps. 25,00 €

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