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Cuentos

Magalí Etchebarne: una voz densa y personalísima

La editorial Páginas de espuma reedita el primer libro de la escritora argentina Magalí Etchebarne, una colección de cuentos titulada ‘Los mejores días’, en la que encontramos personajes femeninos que alzan la voz desde la rabia y el dolor en atmósferas magníficamente construidas

Magalí Etchebarne, una voz densa y personalísima

Magalí Etchebarne, una voz densa y personalísima

Juan Gaitán

Juan Gaitán

Me gustan los libros de relatos con una «línea común», aquellos en los que, tras la lectura de todas sus piezas, consigues armar otra, una que resulta interesante, compleja, casi total. Aquellos libros, en definitiva, en que la suma de las partes produce un resultado mejorado. Eso es lo que me ha ocurrido con la lectura de ‘Los mejores días’, de la escritora argentina Magalí Etchebarne, recientemente reeditado por la editorial Paginas de Espuma, que rescata esta colección de cuentos que ya había sido publicada en 2017 en Argentina.

El volumen presenta ocho relatos en los que el protagonismo recae sobre los personajes femeninos. Con el estilo tan personal de esta autora (ganadora en 2024 del VIII Premio Ribera del Duero de Narrativa Breve por su libro ‘La vida por delante’), el lector encontrará lo que podríamos llamar «una densa levedad», un modo de contar que, ante una aparente ligereza forma, propone una inmersión en las profundidades, una inmersión que no será siempre grata, nunca es grato llegar a donde duele.

Las mujeres de este libro son personajes singulares. Están llenas de fuerza, de complejidad, de realidad. Como apuntaba en el primer párrafo, los ocho cuentos están interrelacionados entre sí, aunque sea historias con protagonistas diferentes. Sus protagonistas son niñas, adolescentes, jóvenes, mujeres adultas o ancianas solitarias, pero unidas por lazos familiares, por parentescos.

Sin duda, además del personalísimo estilo de Etchebarne, uno de los rasgos más significativos de la obra es la capacidad de la autora para la creación de atmósferas, en las que se muestra como una consumada maestra. No es fácil alcanzar a la construcción de un clima cargado de desazón, de incertidumbre, como el que refleja en el relato ‘Que no pase más’, donde encontramos: «No puedo decir realmente cómo fueron esas horas porque mi mente está a veces en el presente y casi siempre volando. Pienso que algo más grande se apodera de mí en las horas en las que espero que algo pase. ¿Es que deseo, como me dijo Inés, que algo malo llegue? Hay algo que siempre sé, pero cuando se desvela, ya es tarde. De a ratos, dejo de escribir por el viento» (página 51).

Hay poca complacencia en Magalí Etchebarne. Los relatos de ‘Los mejores días’ son incómodos, acaso agrios (recuerda en esto a la mejor Silvina Ocampo), cuentos que abordan la rabia desde el dolor de mujeres que deciden alzar la voz, transgredir convenciones, gritar.

El título del libro hace referencia a una frase de Pedro, uno de los personajes masculinos (los hombres en este libro son personajes secundarios pero causantes de terribles situaciones), que envía un correo a una antigua amante pidiéndole que vaya a visitarle. Es el final del relato ‘Buena madre’: «si venís va a ser lo mejor del mundo, los mejores días de nuestra vida» (página 72). Pero ya sabemos que eso no es cierto. ‘Los mejores días’ es un conjunto de fotografías sobre el borde mismo de la derrota, porque las promesas son meras ilusiones, insustanciales como el humo.

Los mejores días

Magalí Etchebarne

Editorial: Páginas de espuma

Precio: 16 €

112 páginas

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