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Novela

Pierre Lemaitre echa el cierre a su gran folletín

'Grandes promesas' (Salamandra, 2026) termina la narración de las aventuras y desventuras de la familia Pelletier, tetralogía con la que el novelista ha repasado los llamados años gloriosos de Francia

LEMAITRE

LEMAITRE

José Luis G. Gómez

José Luis G. Gómez

Fiel a su entrega anual, Pierre Lemaitre da por terminada la tetralogía ‘Los años gloriosos’ con ‘Grandes promesas’ (Salamandra, 2026). Este cuarto volumen de la azarosa existencia de la familia Pelletier acaba de llegar a las librerías españolas, y con estas 400 páginas pone fin el escritor francés a su revisión crítica y folletinesca de una época de reconstrucción nacional, que para muchos franceses se ha convertido en los buenos viejos tiempos, una época idealizada desde el desencanto en el que vivimos y que amenaza con destruir toda ilusión de futuro como consecuencia de esa asfixiante ansía nostálgica.

En ‘Grandes promesas’, todo comienza con un incendio, un bebé y un jabalí. En esta novela nos encontramos inmersos en un país en plena transformación, donde las obras que redefinen París conviven con la lenta erosión del mundo rural. En ese entorno cambiante, la familia Pelletier afronta decisiones que ponen a prueba afectos y aspiraciones. François, Jean, Colette, Philippe y quienes los rodean avanzan por años de prosperidad aparente, marcados por un progreso que deslumbra tanto como inquieta. Lemaitre no se lo va a poner fácil a esta familia en su despedida, y todos los personajes encontrarán un desafío al que enfrentarse.

Ya desde el mismo arranque, en su dedicatoria, ‘Grandes promesas’ revela su buscada afinidad con Víctor Hugo y Alejandro Dumas. El novelista ha querido con su delicado y sencillo «Afectuosamente», rendir un homenaje y establecer un vínculo casi familiar con estos gigantes de las letras francesas, a los que tanto ha leído, y a los que sin duda debe mucho. De Dumas quiere asimilar su ritmo. Y de Víctor Hugo ha aprendido a centrarse en los personajes, en ahondar en su destino -también le roba el encanecimiento en una sola noche de uno de los protagonistas, guiño cómplice al que no se ha resistido-.

De nuevo, la estructura del folletín reina en ‘Grandes promesas’, porque ese juego literario de revitalizar un género desprestigiado ha marcado a esta tetralogía. Aquí, otra vez, el folletín aparece estilizado y actualizado por Lemaitre. Ese es el truco elegido por este mago que busca atrapar al lector hasta la última página. Dominado por la obsesión de arropar al lector y llevarle corriendo entre giros inesperados, desenlaces dramáticos y alguna sorpresa forzada, Lemaitre se ha divertido, y mucho. Porque lejos de la ligereza o banalidad, lo que sí se rastrea en estas páginas es el espíritu juguetón y burlón de un novelista que ha disfrutado con cada dificultad que ha ideado para sus personajes, con cada piedra en el camino que ha plantado hasta el mismo final de la novela -diversión que pasa del escritor al lector-.

‘Grandes promesas’ ofrece un continuo cruce de historias, incluso con algunas que parecen no conectar con nada de lo que se narra en el resto de la novela. Pero todas acaban formando parte del mismo tapiz y todo está conectado. Lemaitre mezcla a muchos personajes, y todos tienen su momento de gloria en esta coreografía tejida de constantes idas y venidas. La mayor dificultad quizá resida en que el lector no se pierda, lo que obliga a Lemaitre a cierta disciplina, a no dejarse llevar tanto como quizá quisiera. Y esa es una dificultad que el autor de ‘Camille’ supera sin mucho problema, aunque se intuye que él hubiese querido forzar un poco más al lector, y poner a prueba nuestro sentido de la orientación.

Este «obrero del libro», tal y como él mismo se califica, no suele presumir de la condición de maestro de las letras europeas, título que pocos le disputan. Y lejos de alardear de complejas teorías sobre su propia escritura, Lemaitre reconoce que detrás de esta tetralogía no había un plan maestro, que su escritura fluyó sin rígidas guías que seguir, inventando mientras avanzaba. Así, el novelista francés se siente cercano a aquella ocurrencia de Louis Aragon, según la cual escribía para saber lo que iba a pasar.

Con lo que sí cumple Lemaitre a rajatabla es con sus mandamientos personales. Y lo hace como el artesano que siente que habita en su escritura, alguien con un gran respeto por su oficio y de cuyo saber hacer se enorgullece. En primer lugar, lo que él llama ‘el soplo novelesco’: el ritmo. Luego está la ‘amplitud novelesca’: abordar temas externos al propio de la novela. En tercer lugar, escribir desenmascarado e ir desnudo, no decirle al lector qué debe pensar. En cuarto término, y es muy importante, la legibilidad: lenguaje simple, a la manera de Simenon, porque la literatura no es escribir grandes frases. Y para terminar, el impacto emocional, porque para él la literatura es un arte con la intención de que se comprenda a través de la emoción.

Más allá de las nuevas aventuras y desventuras que Pierre Lemaitre ha condensado en este último capítulo de ‘Los años gloriosos’, tetralogía que comenzó en 2023 con ‘El ancho mundo’, y que año a año ha completado con ‘El silencio y la cólera’ (2024), ‘Un futuro prometedor’ (2025) y por fin con este ‘Grandes promesas’ (2026), lo que queda de esta experiencia lectora es una gozosa celebración de la narración clásica, capaz aún hoy de contar el mundo, y mejor aún cuando no supone un masaje obsceno sino que sitúa un espejo cruel sobre nosotros mismos. Así, este folletín se despide con una acertada reflexión sobre la inmigración y la dificultad de la integración en Francia, y por extensión en Europa.

El cierre de esta ambiciosa tetralogía ha venido acompañado de un anuncio muy deseado por los lectores más fieles de Lemaitre: su retorno a la novela negra. A punto de cumplir 75 años, Pierre Lemaitre prosigue incansable con un ritmo de una novela cada año y medio, y si la última década y media ha sido la de su consagración por la crítica, muchos soñábamos con su regreso al policiaco, aunque todas sus últimas obras han tenido siempre pinceladas del género que nos descubrió a uno de los narradores imprescindibles del último cuarto de siglo. Que él siga escribiendo lo que quiera que nosotros seguiremos leyendo.

Grandes promesas

Autor: Pierre Lemaitre

Editorial: Salamandra

Precio: 22,80 €

425 páginas

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