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Biblioteca Castro

Ramon J. Sender: la antiepopeya de Lope de Aguirre

Biblioteca Castro publica el segundo volumen de la narrativa esencial de Ramón J.Sender con tres obras escritas en el exilio americano: ’La aventura equinocial de Lope de Aguirre’, ‘La tesis de Nancy’ y ‘Monte Odina’, su ultima obra escrita

La antiepopeya de Lope de Aguirre

La antiepopeya de Lope de Aguirre / l.o.

Biblioteca Castro culmina su trabajo de divulgación de la obra narrativa de Ramón J. Sender con la publicación de un segundo tomo, bajo la edición del profesor Juan C. Ara Torralba, que recoge tres obras escritas en el exilio americano: ‘La aventura equinocial de Lope de Aguirre’, ‘La tesis de Nancy’ y ‘Monte Oddina’. Sin duda ‘La aventura equinocial de Lope de Aguirre’ es una de las grandes novelas de Sender, un relato monumental, que describe de forma épica la antiepopeya protagonizada por Lope de Aguirre en la búsqueda de El Dorado. Una novela colosal que muestra todo el genio narrativo de Ramón J. Sender.

La novela supone la narración histórica de hechos memorables, sacados de los archivos españoles del siglo XVI, presentando un documento auténtico de la sublevación de un puñado de españoles aventureros que en busca de riquezas se habían enrolado en la expedición a El Dorado, pero que debido a las circunstancias que se desarrollaron, se encontraron en medio de una sublevación dirigida por el viejo aventurero español, Lope de Aguirre. Este, audaz y obsesionado por su ambición de poder, honor y riquezas, quería independizarse del rey don Felipe II y conquistar las tierras del Perú para sí mismo y sus hombres leales.

Ramón Sender nos ofrece además de esta narración genuina de la antiepopeya de Aguirre, un re galo de abundantes descripciones llenas de colorido de la selva, que con su flora y su fauna represen taba uno de los elementos inaccesibles de la naturaleza.

Todo el libro es un relato de sufrimientos, traiciones, envidias, hambres (había días enteros que se la pasaban sin comer), sin embargo el libro en sí es fascinante y mantiene la atención del lector debido a la originalidad del tema y a la rapidez con que se desarrollan los sucesos. Era el año 1559. Una expedición a El Dorado se pregonaba en las tierras del Perú. Urzúa, capitán a cargo de la expedición, nombrado por el virrey, era hombre en plena juventud con un pasado brillante y un futuro donde ya relucían estrellas de honores, riquezas y fama. Era hombre de presencia provocativa que suscitaba antagonismos. Comenzó Urzúa en enrolar gente para la empresa que partiría de los Motilones, provincia situada al norte del Perú. Acudieron a su llamada gentes de toda clase: sujetos de mala fama, perseguidos por la ley, verdaderos delincuentes. Entre ellos iba Lope de Aguirre, un aventurero frustrado pues aún no había logrado los honores que otros ya habían conquistado. En estas y otras reflexiones se pasaba los días Lope de Aguirre; mientras tanto los preparativos casi estaban completos, solo que el capitán Urzúa necesitaba informes más concretos sobre El Dorado, principio y fin de la expedición. Los indios describían esta ciudad construída con losas de plata y oro, con un «gran lago donde se bañaba el rey de aquel país para ser después ungido y su piel cubierta de láminas de polvo de oro. Era servido aquel rey por esclavos vestidos de igual manera. Pero de lo que nadie hablaba era del lugar exacto donde el dorado reinaba. Unos decían una provincia y otros, otra. Sale al fin la expedición en mala forma, pero decidida a seguir adelante a costa de muchas vidas, tanto de indios como de españoles. El descontento crecía, pero seguían avanzando no obstante los muchos obstáculos que les salían al paso. Todo lo sufrían con la esperanza puesta en El Dorado.

El caso es que cada día se descuidaba más de sus obligaciones, relegando decisiones importantes a sus subalternos. Aguirre se mostraba cada día más impaciente y urgía a los soldados tomar acción rápidamente; sin embargo nadie estaba de acuerdo con el otro y el tiempo pasaba, los bergantines andaban muy averiados y se decidió hacerse a tierra para repararlos. Se detuvieron en Matanzas, en donde la vida del gobernador Urzúa terminó, tomando el mando desde luego Lope de Aguirre, aunque había nombrado general de la expedición a un joven noble andaluz, don Hernando de Guzmán, de alto linaje, pero quien también perdió la vida pocos días después de Urzúa, por habérsele considerado débil de carácter y no muy presto a acatar las decisiones de Aguirre. Este seguía matando por cualquier caso. Es por eso que a esta población se le dio el nombre de Matanzas. Al fin se repararon los bergantines y la expedición si guió adelante, pero no para encontrar y conquistar El Dorado, sino para seguir navegando hacia el Amazonas hasta salir al mar del norte y de ahí dirigirse hacia las tierras del Perú. Este plan tan atrevido era al mismo tiempo ilusorio. Aguirre no razonaba ni veía la realidad de la situación. Contaba al principio de la expedición con bastantes hombres, que si no le eran todos leales, al menos permanecían a su vera ya fuera por miedo o por necesidad. En la primera oportunidad que tuvieron, naturalmente, lo desertaron y cuando al fin se encuentra solo en el puerto de Barquisimeto, antes de entregarse, mata a su hermosa hija Elvira, doncella de 16 años, a quien amaba con ternura y de quien podría decirse que era su única debilidad .

La segunda novela es ‘La tesis de Nancy’ una novela frívola y humorística que narra las aventuras de la estudiante americana Nancy en Sevilla donde acude para documentarse sobre la vida de los gitanos, que será el tema de su tesis. Una novela ligera en apariencia, aunque con profundidad que refleja el choque de dos culturas tan diferentes como la americana y la andaluza, a través de las cartas que Nancy le escribe a su prima Betsy. Tuvo desde su génesis hechuras de best seller y donde por primera vez Sender decide adentrarse en la literatura popular. Sender siempre fue consciente de que La tesis de Nancy era un libro que estaba fuera de su serie natural de novelas comprometidas y sociales. La trató como un paréntesis, pero se sintió siempre orgulloso de ella.

El volumen lo cierra ‘Monte Odina’, una de sus últimas obras, donde escribe un compendio de recuerdos, vivencias y pensamientos que entremezclan verdades y ficciones literarias. Un compendio que él define como unas «verdaderas memorias apócrifas». Es un libro en el que Sender habla de sí mismo, de sus vivencias de niño y de joven, de la guerra, el exilio, su etapa americana, engarzando recuerdos de aquí y de allá en un ejercicio de inventario literario en el que no excluye incluso su relación con Marilyn Monroe a la que conoció cuando era la mujer del dramaturgo Arthur Miller.

Narrativa esencial II · La tesis de Nancy · La aventura equinocial de Lope de Aguirre · Monte Odina

Autor: Ramón J. Sender

Editorial: Biblioteca Castro

Edición: Juan C. Ara Torralba

1.108 páginas. 58,00 €

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