Editorial: Alrevés
Secretos, venganzas y surrealismo hispano
El escritor y periodista malagueño Antonio Fontana publica ‘Mala entraña’, una historia ambientada en la posguerra con toques mágicos en la que un coro de voces da cuenta del devenir de una familia

El escritor y periodista malagueño Antonio Fontana / L.O.
Tiene dicho Antonio Fontana (Málaga 1964), y también lo ha descrito en un delicioso apéndice final, que este libro, ‘Mala entraña’, nació de un sueño. Un sueño completo, potente, largo en el que se le apareció el argumento enterito. No fue exactamente una pesadilla. Anotó la idea Fontana entre vapores de cotidianeidad y café recién hecho nada más despertar. De él, de ese episodio onírico, corroborando el buen material que son los sueños, nació esta obra que nos ocupa y que su paisano José Antonio Garriga Vela, en la contraportada, califica de «novela negra con sangre fresca y un lenguaje tan brillante como variopinto».
Ambientada en la posguerra, entrelaza memoria histórica, noir y violencia machista. Hay un cierto descarnamiento pero es elegante.
‘Mala entraña’ resulta una propuesta singular, perturbadora y magnética, casi rara en la narrativa española actual. El autor despliega una trama negra de tintes góticos y criminales donde la mezquindad humana se transforma en un artefacto literario muy conseguido. Lejos de la pesadez que suelen arrastrar los dramas familiares oscuros, Fontana consigue que la experiencia de lectura sea placentera; un viaje fluido, adictivo y salpicado de una ironía tan afilada como inteligente. Si es que lo de ironía inteligente no es un pleonasmo.
Una estructura coral de personajes maltrechos
Lo bueno de la novela reside en su milimétrica estructura coral. Fontana decide prescindir de una voz única para dar paso a un coro de personajes maltrechos, cuyas vidas se cruzan y se repelen en un escenario donde el pasado nunca termina de pasar. Esta polifonía permite al lector adentrarse en la mente de figuras fascinantes y tridimensionales, que se mueven entre el misticismo, la ambición desmedida y el trauma. No es nada cargante, ojo, y hay humor y una gran capacidad para remedar el cómo hablan y piensan las gentes.
Entre este abanico de personajes inolvidables, destaca la historia de Herminia. Ella es una adivina atrapada en una maldición poética y macabra: es capaz de ver nubes grises suspendidas sobre los rostros de aquellas personas que están a punto de morir. Este don -o condena- añade una capa de realismo mágico oscuro a la trama y la convierte en el epicentro de las codicias ajenas.
En torno a ella y a sus supuestos tesoros ocultos orbita Max, un buscavidas profesional, un galán cínico, un calavera, que encarna al vividor clásico que busca aprovecharse de la vulnerabilidad ajena, pero que también aspira de forma patética a dar placer a mujeres que ya se han resignado a la desdicha. En este punto hay lectores que se identificarán con este arquetipo, el golferas, el piernas, como lo llamaría Cela, y otros que le profesen simpatía, por ser más partidarios de la -segura pero más aburrida- rectitud moral.
La contraparte terrenal y dolorosa de la historia la tenemos con Graci, la criada que huye a su pueblo natal intentando escapar de una tragedia inminente. Allí, el destino la conecta con el eco de una herida histórica: las hijas de Benigna. La brutal violación sufrida por Benigna en el pasado dio origen a unas trillizas, hoy ancianas, cuyas existencias quedaron marcadas por un ciclo de abusos y manipulación perpetrado por un hombre idéntico a Max en su amoralidad. La escena de la violación tiene una fuerza fuera de lo común. Lo execrable es a veces buen material literario.
A través de estos hilos narrativos, Fontana construye un laberinto de asesinatos, mentiras y sospechas policiales. Sin embargo, el verdadero motor de ‘Mala entraña’ es su estilo. Hay sorna gallega o andaluza, creo; también un deje castellano, un lenguaje que a veces alivia la sordidez de los hechos. Es un texto hondo que divierte mientras disecciona las miserias humanas.
La trayectoria literaria de Antonio Fontana
Antonio Fontana, escritor y periodista, trabajó durante tres décadas en el diario ABC, donde coordinó durante casi 20 años la sección de libros del suplemento ABC Cultural, publicando críticas literarias, entrevistas y reportajes. Ha construido una obra sólida centrada en novelas que exploran temas como la memoria, la familia, la infancia, la posguerra, las relaciones humanas y los conflictos personales, a menudo con un estilo que mezcla realismo, introspección y toques de humor o tragedia. Su narrativa suele tener un fuerte componente autobiográfico o semiautobiográfico (aunque él juega con esa percepción), con atención a las dinámicas familiares y la España reciente. Un acierto del libro es incluir al final una suerte de making off del propio libro, una ayuda para clubes de lectura y un remedo de notas en las que cita procedencias del material utilizado o citado. Por ejemplo, acerca de dónde se informó sobre lo esotérico para algunas escenas del libro.
Fontana dejó el periodismo a tiempo. O supo ver que hay vida después. Su debut se produjo con ‘De hombre a hombre’, 1997. Fue ganador del Premio Málaga de Novela con ‘Sol Poniente’. También es autor de ‘Hasta aquí hemos llegado’, con la que ganó el Gijón. Es una novela coral sobre un grupo de ancianas en una residencia, con humor negro, feminismo y una visión poco convencional de la vejez.

Mala entraña
- Antonio Fontana
- Editorial: Alrevés
- Precio: 20 euros
- 306 páginas
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