La Junta de Andalucía estudia la posibilidad de realizar un cribado masivo entre la plantilla de la Policía Nacional de Málaga para intentar frenar el aumento de contagios de Covid-19 que desde hace unas semanas se está dando en diferentes dependencias policiales, según han confirmado a este diario fuentes de la administración andaluza. Aunque estas han dado por hecho inicialmente que las pruebas se harían próximamente, después han reculado y matizado que se están realizando gestiones para ver si esta opción es viable. La delegada del Gobierno andaluz en Málaga Patricia Navarro y su equipo están valorando la petición que hace unos días le hizo el comisario principal y jefe provincial, Manuel Javier Peña Echeverría, quien a su vez fue instado la semana pasada por Jupol, el sindicato mayoritario de este cuerpo, a que pidiera ayuda al Gobierno andaluz al entender que tener a tantos policías de baja por contagio o cuarentena era «un problema que afecta a la seguridad ciudadana». En un escrito que Jupol registró el jueves 21 de enero, su secretario provincial Miguel Millán mostró ante el alto mando su gran preocupación por el gran número de contagios que estaban trascendiendo de forma extraoficial entre la plantilla o incluso entre el personal de la limpieza de las instalaciones. El sindicato ha agradecido al comisario que haya intervenido tras su petición de realizar el cribado masivo de PCR al personal de distintas comisarías de la provincia.

La medida empezó a tomar forma este pasado fin de semana, cuando las conversaciones entre el comisario y la delegada concluyeron que el cribado masivo era la mejor solución para evitar nuevos brotes.

Esta noticia se conoce cuando los casos de contagios y cuarentenas en la plantilla policial han aumentado considerablemente en las últimas semanas. Este incremento coincidió con la muerte el 4 de enero de Antonio Jesús Martín Lozano, un agente de 51 años de la V Unidad de Intervención Policial (UIP) que llegó días antes de Canarias, donde había sido movilizado junto a sus compañeros para trabajar en el gran operativo activado por el Gobierno la crisis migratoria. Su fallecimiento fue el segundo registrado en Málaga este cuerpo tras el de Sebastián Sabariego Rivero, de 54 años, que desempeñaba su labor como inspector en la Brigada de Policía Científica. Días antes también falleció Francisco Martín, un guardia civil destinado en el Destacamento de Tráfico de Antequera.