20 de agosto de 2018
20.08.2018
Cabalgata histórica

Málaga vuelve al siglo XV

La cabalgata histórica ha puesto fin a la semana grande de la ciudad con la recreación de la toma de Málaga por los Reyes Católicos en 1487, un acontecimiento que motiva los festejos de agosto

20.08.2018 | 22:50
Málaga vuelve al siglo XV
Las calles del centro se sumergieron ayer en pleno siglo XV y recibieron a moros, cristianos, e incluso a los Reyes Católicos, los protagonistas de la jornada. Además, disfrutaron de la música y los bailes de las bailarinas de danza árabe y la banda que acompañaba a la comitiva. La Cabalgata Histórica estuvo formada por unos 200 figurantes aproximadamente y fueron muchos los malagueños que no quisieron perdérsela poniendo así fin a más de una semana de fiesta.

El recorrido: de la plaza de la Aduana a la Cofradía de Estudiantes

  • El desfile comenzaba en la plaza de la Aduana, donde se instaló el trono de Isabel y Fernando. Tras la recreación del momento de la entrega de llaves por parte de los musulmanes a los reyes dio comienzo el desfile. Este discurrió por las calles Císter, Molina Lario, Strachan, Bolsa, hasta llegar a la arteria principal de la ciudad: calle Larios, donde se agolpaban malagueños y visitantes expectantes que sonreían al paso de la comitiva. Después, cruzando por la plaza del Siglo, continuaron hacia la calle Granada hasta terminar donde empezaron: a los pies de la Alcazaba. Con la entrada en el Salón de Tronos de la Cofradía de Estudiantes finalizó el desfile.

La Feria de la ciudad tiene un porqué

  • Desde 2012, la Asociación Cultural Zegrí trata de recordar que la tan querida Feria de Agosto tiene un antecedente histórico. Y es que cuatro años después de la toma de la ciudad por los Reyes Católicos, se declaró que el 19 de agosto sería festivo y que una fecha tan destacada merecía unas fiestas populares en su honor, aunque se fueron redujendo. Sin embargo, a partir del IV Centenario de este hecho volvieron a retomar todo su esplendor.

La toma de Málaga por los Reyes Católicos sucedió hace 531 años y desde hace siete se ha recuperado la tradición de conmemorar este hecho con una cabalgata que hace que la Feria de Agosto cobre su sentido histórico. Algo que este año tiene más cabida que nunca debido al debate feria en septiembre o feria en agosto que se ha colado entre partidos políticos, historiadores, malagueños y visitantes.

Los que conocen la historia lo tienen claro. Y la Asociación Cultural Zegrí trata desde 2012 de recordar con una recreación el porqué de que la semana grande de la ciudad se celebre este mes. Un acto que tuvo lugar ayer por las calles del centro histórico y que puso el punto final a la Feria de 2018.

El 19 de agosto de 1487 los musulmanes entregaron la llave de Málaga a Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, quedando incorporada la ciudad a la Corona de Castilla. Un momento que se volvió a vivir ayer en la plaza de la Aduana, donde desde las 19.00 horas empezaron a agolparse curiosos que no querían perderse este acontecimiento histórico.

Cuatro años después, en 1491 se acordó que el día 15 de agosto fuese festivo, aunque al año siguiente se pasó al día 19. De esta manera, se concluyó que una fecha tan señalada debía conmemorarse anualmente con unas fiestas populares. Sin embargo, fue en 1887, en el IV Centenario de la entrada de los Reyes Católicos en Málaga, cuando éstas volvieron a resurgir con todo su esplendor. Desde entonces, la Feria de Agosto es una seña de identidad de la ciudad.

El reloj marcaba las 20.00 cuando Isabel y Fernando –quien estrenaba vestimenta este año– ocuparon su trono ubicado al lado de la Alcazaba y ataviado, en el centro, con el escudo de los Reyes Católicos y a los lados con dos estandartes con el lema ´Tanto monta, monta tanto´. Además, como novedad también este año dos leones rampantes decoraban el frontal del trono. Una vez que los reyes tomaron posición, la música oriental sonó y dos grupos de tres bailarinas protagonizaron danzas árabes.

Tras los bailes, desde el paseo Don Juan Temboury apareció el bando musulmán encabezado por el comerciante que negoció la rendición de la ciudad, Ali Dordux. «Majestad, reciba mi espada en señal de rendición de esta plaza», recreó el actor, añadiendo «y reciba también la llave de nuestra querida Alcazaba». «A partir de hoy sois señores de Málaga», concluyó Dordux.

Fernando, tras recoger ambos objetos, declaró: «Con este gesto simbólico Málaga se incorpora a la Corona de Castilla, que ondeen en la torre más alta de la Alcazaba las banderas castellanas».



Cabalgata

«Que dé comienzo la cabalgata por las calles de Málaga», señaló el rey inaugurando un desfile en el que participaron unos 200 figurantes. Encabezando la cabalgata iban doce bailarinas que, con sus trajes blancos y rosas, llenaron de color y bailes un abarrotado Centro Histórico donde cientos de personas disfrutaron de esta recreación.

Tras ellas, el bando cristiano era representado por caballeros medievales ataviados con los colores propios de la Corona, arqueros y seis espadachines –pertenecientes a la Asociación Malacitana de Esgrima Histórica– que amenizaban el desfile con una demostración del manejo de este arma. A continuación, la Orden Trinitaria precedía a Isabel y Fernando, a quienes, entre aplausos y fotografías con los más pequeños –y los que no lo eran tanto–, se gritaba «vivan los reyes» en cada esquina.

Continuaban el desfile los musulmanes, enfundados en elegantes trajes negros, azules y blancos en los que predominaban los brillos. Por último, la Banda de Música Hermandad Jesús Nazareno de Almogía se encargó de poner la música a los pasos de los figurantes.

Unas dos horas y media después de que comenzara el desfile, la comitiva llegó al Salón de Tronos de la Cofradía de Estudiantes, donde han estado expuestos una semana algunos de los trajes que se lucieron ayer por el Centro Histórico. Así, se puso fin a la cabalgata de este año, que se atrasó al lunes debido al aumento de un día de la semana más turística e histórica de la ciudad.





Compartir en Twitter
Compartir en Facebook