10 de mayo de 2010
10.05.2010
Sociedad

La auténtica Peter Pan

Brooke Greenberg, una adolescente británica de 17 años, sorprende a la comunidad científica del mundo: está atrapada en el cuerpo de un bebé

10.05.2010 | 07:00
Inexplicable. Brooke, a la izquierda de la imagen, con 16 años, y su hermana Carly, de 13.

¿El secreto de la eterna juventud o la maldición del auténtico Peter Pan? Brooke Greenberg es una mujer: sus diecisiete años la avalan para serlo. Sin embargo, presenta el cuerpo de un bebé: tiene dientes de leche, siete kilos de peso y 75 cm de estatura. Ningún experto había visto algo igual y ahora Greenberg es ´carne´ de laboratorio.
La historia de esta adolescente la ha publicado el diario británico ´The Times´. Para los flashes del periódico ha posado Brooke, que ha estado toda la vida creciendo a un ritmo muy lento, lo que provoca una apariencia y un comportamiento infantil con la edad real de una adolescente. Mientras tanto, sus hermanas crecen y evolucionan con toda normalidad. Como explica ´The Times´, aunque por fuera Brooke no envejezca, su organismo sí va cumpliendo años y no son pocos los achaques que ha ido padeciendo la chica con el paso del tiempo, algunos poniendo seriamente en riesgo su propia vida: "infartos cerebrales, espasmos, úlceras y dificultades respiratorias".

Expertos. Los expertos creen que esta británica cuenta con una serie de déficits en los genes implicados en el envejecimiento. El interés en estudiar su genoma aumenta al pensar que, de identificar estas variaciones y cómo funcionan, se podría llegar a conocer algunas de las claves de la vejez o, en su defecto, de la eterna juventud.
Tal y como señala el citado diario inglés, son muchas las investigaciones realizadas para conocer los genes implicados en el envejecimiento y aprender a modificar su actuación. "El trabajo comenzó con unos pequeños gusanos, conocidos como C elegans, que normalmente viven dos semanas. Realizando pequeños cambios en determinados genes, los investigadores han sido capaces de extender su pronóstico de vida hasta las diez semanas", apunta el artículo. Esta misma acción tuvo un efecto similar en ratones. Esta clase de estudios, así como los realizados con familias tradicionalmente longevas, hacen sospechar que el envejecimiento está mediado por una cantidad moderada de genes. "Podríamos actuar sobre ellos con nuevas terapias que mejoren la calidad y la duración de la vida humana", afirman desde el rotativo.

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