¿Cómo definiría su trabajo y de qué fuentes bebe a la hora de diseñar sus piezas? 

Nuestro trabajo en el taller es eminentemente artesanal, ya que ponemos el diseño al servicio de las clientas. Con más de 20 años de trayectoria profesional, puedo decir que la marca tiene un estilo propio, romántico y elegante, pero también moderno. Me gusta estar al día de las tendencias aunque mi referente siempre ha sido Balenciaga.

¿Cree que Málaga es una ciudad abierta a la moda? ¿Cómo definiría la relación entre Málaga y el universo de la moda?

Málaga tiene hoy en día un sector muy consolidado, con grandes profesionales. Además, en la última década se han impulsado importantes eventos que han ido asentando esa buena relación con la ciudad, como Pasarela Larios o la creación de la marca Málaga de Moda. La verdad es que nos han ofrecido trabajar fuera y siempre he optado por quedarme en mi ciudad; aquí me he formado y aquí he dado mis primeros pasos como diseñador. 

¿Cómo califica la actividad que está llevando Málaga de Moda?

Siempre es gratificante formar parte de un colectivo que trabaja para dar visibilidad y prestigio a la profesión. Así me gusta verlo, como un canal en el que los diseñadores malagueños tenemos la oportunidad de unirnos y avanzar en la misma dirección, que no es otra que la de reivindicar la calidad y el prestigio de la moda malagueña.

¿Cuáles son los planes profesionales más inmediatos?

 Disfruto mucho con mi trabajo y la verdad es que ahora mismo estamos muy ilusionados con la preparación de la próxima colección. 

¿Qué importancia le otorga a la digitalización en el sector? 

En nuestro caso, al tratarse de un trabajo artesanal y a medida, no contemplamos la venta online, pero sí es cierto que nos llegan muchas clientas que han conocido nuestro trabajo a través de las redes sociales.