El marbellí F de Frank, tras triunfar en el SIMOF, trabaja ya en la temporada de ferias mientras da los últimos toques a su colección de vestidos de novia.

¿Cómo definiría su trabajo y de qué fuentes bebe a la hora de diseñar sus piezas?

Bebo de la pintura y de las artes mayores y recurro a mi interior para que la creatividad fluya, que creo es lo mejor que un diseñador de moda puede tener.

¿Cree que Málaga es una ciudad abierta a la Moda? ¿Cómo definiría la relación entre Málaga y el universo de la Moda?

Sí, está abierta a la moda. Somos una ciudad que tiene talento y lo que hace falta es reconocerlo en nuestro terreno y también hacerlo llegar fuera de nuestras fronteras.

Cómo calificaría la actividad que está llevando a cabo Málaga de Moda?

Con la nueva dirección, con Esperanza González (la diputada responsable desde primeros de año) parece que se están desarrollando nuevos proyectos, nuevas pasarelas para dar a conocer dentro y fuera de Málaga el trabajo que hacemos los creadores malagueños.

¿Qué importancia le otorga, a la digitalización en el sector. La venta online está revolucionando la manera de producir, de crear, de diseñar?

Sí, sin duda. Ha cambiado mucho el modelo de negocio pero lo que también veo es que con estas nuevas reglas del juego se están perdiendo grandes dosis de creatividad y se está enfocando todo a la comercialización y a la distribución. Creo que es un precio muy alto el que se está pagando.

¿Cuáles son sus planes profesionales más inmediatos de futuro?

Estamos con todo el trabajo de las ferias y romerías. Venimos del SIMOF, que fue un completo éxito, y estoy trabajando y ultimando mi colección de vestidos de novia. Queremos salir de Andalucía a presentar nuestro trabajo y, si puede ser, también de España.

¿Qué predomina más en la moda actual, el arte o el negocio?

 La parte artística está perdiendo terreno respecto a la venta y el negocio, y todos perdemos con este aspecto. Deberíamos todos buscar más nuestras raíces.