Hace casi un mes que comenzó la temporada navideña cuyos efectos empezaron a hacerse notar a partir de la segunda semana de enero, el tiempo suficiente para que se desarrollase el período de incubación después de las primeras reuniones familiares y encuentros.

Ahora esa exposición se ha traducido en una cruda tercera ola, «explosiva» según la califican las administraciones públicas, y con una tendencia tan escarpada que duplica ya los contagios registrados en toda la segunda ola.

En Málaga, de esos nuevos contagios detectados que ha arrojado enero, en torno al 30% tienen entre 45 y 64 años, por lo que esta continúa siendo la franja de edad que más se contagia, una posición que ha mantenido durante el desarrollo de la segunda ola, tomando como inicio el 1 de septiembre y como fin el 27 de noviembre, cuando el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, anunció que se había «doblegado» la curva.

Atendiendo a las últimas dos semanas, en esta franja de entre 45 y 64 años se han confirmado 3.460 positivos mediante una Prueba de Detección de Infección Activa (PDIA), según datos de la Consejería de Salud.

Por el contrario, la población más anciana se encuentra prácticamente al margen de toda exposición al virus, y así se refleja en los datos. En el caso de los malagueños de 85 años o más, los contagios no alcanzan el 3% en este primer mes del año. En 14 días, se han detectado 325 casos en esta franja de edad.

Hospitalizaciones

Los hospitales malagueños han atendido ya a más de 4.000 pacientes con Covid-19 desde marzo. En este caso, los ciudadanos con entre 65 y 84 años han copado el 41% de los ingresos, un grupo con una tasa de mortalidad de 191,50 por cada 100.000 habitantes.

En el caso de los malagueños de 85 años o más, los contagios no alcanzan el 3% en este primer mes del año

Este luctuoso índice aumenta exponencialmente a medida que se incrementa la edad de los infectados, superando los 1.600 decesos por cada 100.000 habitantes cuando se alcanzan los 95 años. Gran parte de esos ingresos y decesos se concentraron en la primera ola.

En el 31,3% de los ingresos por Covid-19, el afectado ha sido un malagueño o malagueña con entre 45 y 64 años. En este grupo de edad, la tasa de mortalidad desciende hasta los 19,7 decesos por cada 100.000 habitantes.

Actualmente, los centros hospitalarios de la provincia de Málaga soportan una presión asistencial por encima de los 600 ingresos, de los que más de 60 están en la Unidad de Cuidados Intensivos. Para afrontar este incremento, las gerencias ya han activado sus planes de contingencia para habilitar nuevas camas.

Asimismo, la Junta activó ayer el «Plan 4.500» para movilizar todos los recursos asistenciales de las provincias, entre ellos, el hospital habilitado en Carranque y la Residencia de Tiempo Libre de Marbella, que supondrán un refuerzo de 1.146 camas.