Las empresas de trabajo temporal (ETT) esperan que este 2021 traiga cierta recuperación a un mercado laboral que sufrió el pasado año enormemente las consecuencias económicas de la pandemia, aunque advierten de que la mejora no se percibirá, en el mejor de los casos, hasta mitad de año, y siempre que la evolución sanitaria y el proceso de vacunación permitan un desarrollo aceptable de la temporada turística. El sector de empresas de recursos humanos firmó este pasado ejercicio unos 42.000 contratos en la provincia de Málaga, lo que supone un descenso del 40% en relación a los casi 69.000 del año anterior, según las primeras estimaciones de la patronal Asempleo, que reúne a las principales ETT del país. La contratación volvió así a los niveles de 2014, junto cuanto se empezaban a dejar atrás los momentos más duros de la anterior crisis económica.

«En Málaga, el turismo y la hostelería son sectores de mucho peso, y el periodo de confinamiento del pasado año afectó mucho. El verano tampoco cumplió las expectativas de recuperación, y en otoño llegaron en comunidades como Andalucía nuevas medidas de restricción horaria y de movilidad, que también han afectado a las contrataciones en el comercio», comenta a este periódico el responsable de estudios de Asempleo, Alejandro Costanzo.

Costanzo afirma que hay segmentos donde, sin embargo, los contratos han subido (caso de los puestos relacionados con logística, el transporte y comercio electrónico) aunque eso no ha servido, claro está, para paliar la caída de sectores claves en Málaga y en muchos otros puntos de España como el turismo, el ocio, la restauración o el comercio tradicional. Todos ellos han requerido mucho menos personal extra (cuando no ninguna incorporación) que en años anteriores, incluso en periodos teóricamente álgidos como el verano o la Navidad.

De cara a 2021, Asempleo afirma que el primer trimestre va a ser «duro y de estancamiento», en continuidad con la «incertidumbre económica» del año anterior. Será a partir del segundo trimestre cuando se pueda comprobar si la situación sanitaria va mejorando, lo que traería mejores expectativas. «Ya sabemos que la Semana Santa no va a ser el estilete laboral de otros años. Nuestras vistas están puestas en el verano, que podría empezar a marcar un cambio de tendencia. Todo depende de cómo marche el proceso de vacunación, las cepas de otros países. Antes los touroperadores y los hoteles hacían sus estrategias seis meses antes, ahora habrá que esperar más», señala.

Con este panorama, y en el supuesto de que no haya un nuevo retroceso a lo largo del año en forma de hipotéticos nuevos confinamientos, el pronóstico de Asempleo es que la contratación de las ETT podría crecer entre un 5% y un 8%. «Serían unas cifras que, por lo menos, nos permitirían atenuar algo la caída sufrida el pasado año. Pero la verdadera recuperación no llegará al menos hasta 2022», opina Costanzo.

Gonzalo Cadenas y Ángel Solves, de Adecco en Málaga. | ÁLEX ZEA

Digitalización y teletrabajo

Adecco es una de las firmas más representativas del sector, al concentrar habitualmente un 30% de esta contratación en la provincia, donde maneja unos 55.000 currículos. Su director en Málaga, Gonzalo Cadenas, apunta que la demanda de personal por parte de las empresas cayó el pasado año entre un 20% y un 25%, con picos del 70% en el caso de la hostelería. Segmentos como la logística, el ecommerce, la alimentación o el ámbito tecnológico, por contra, aumentaron sus necesidades de trabajadores.

«Las empresas han tenido que acelerar sus procesos de digitalización con motivo de la pandemia y eso se ha notado en la característica de la demanda. Se precisan profesionales acostumbrados a entornos tecnológicos, ya sea en sectores como el comercio o la logística», apunta. También ha crecido en un 20% la petición de puestos de teletrabajo, incluso en ámbitos donde antes esta fórmula no estaba presente. Adecco calcula que una buena parte de ellos se mantendrán trabajando de forma remota incluso cuando la pandemia pase. «Es algo que ha llegado para quedarse», asegura.

Cadenas, que recuerda que hasta un 30% de los trabajadores que Adecco manda a una empresa termina quedándose en ella, explica que 2021 arrancará flojo a nivel laboral, aunque espera que, a partir del segundo trimestre, la situación varíe.

Segmentos como el comercio tradicional, el turismo o la hostelería seguirán pasando dificultades, mientras que muchos trabajadores a la búsqueda de empleo tendrán que variar sus habilidades y competencias para tratar de optar a los sectores que más trabajo van a generar en estos próximos tiempos: las tecnologías de la información y la comunicación o el comercio online, además de, por supuesto, el ámbito sanitario.

Las ETT, por otro lado, han digitalizado totalmente sus procesos y ahora tanto los currículos como la mayoría de las entrevistas a candidatos se desarrollan de forma online.

Otra de las grandes de este sector, Randstad, afirma por su parte que la contratación de duración determinada fue «un recurso de gran utilidad para muchos empleadores en una situación de notable incertidumbre, dando respuesta de manera eficaz a picos de demanda a sectores tan importantes como la agricultura o la logística». Sin embargo, hasta que la crisis sanitaria no se solvente completamente, el volumen de contratación temporal no regresará a los niveles de 2019, asegura Valentín Bote, director de Randstad Research.

La contratación a tiempo parcial en la provincia (que incluye todos los contratos temporales que se hicieron en el mercado, incluyendo los de las ETT) cayó un 34%, con 506.115 contratos en 2020, frente a los 769.844 que se registraron en 2019.