El turismo sigue confirmando con nuevos datos la debacle de actividad sufrida el pasado año con motivo de la pandemia del coronavirus. Las pernoctaciones en establecimientos hoteleros bajaron un 76,6% en la provincia de Málaga en 2020, según datos de la Encuesta de Coyuntura Hotelera publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Los hoteles malagueños registraron 4,7 millones de estancias, frente a los 20,3 millones de 2019. El descenso está en la línea nacional (-73,3%) y andaluza (-78,4%).

En cuanto al número de viajeros, el descenso en la provincia de Málaga fue del 72,2% con sólo 1,6 millones de personas alojadas en 2020 cuando un año antes los datos habían sido de 5,8 millones. A nivel nacional, la caída fue de casi el 70% y en Andalucía de un 66%.

Las cifras de la planta hotelera en este pasado mes de diciembre, en comparación con la del último mes de 2019, dan una idea del tremendo varapalo que ha sufrido el sector en este aciago 2020. Málaga, en concreto, cerró el ejercicio con 212 establecimientos hoteleros abiertos, menos de la mitad que a finales del año anterior (448). El número de plazas disponbles también se redujo más de un 50% (de casi 60.000 a poco más de 25.000). El grado de ocupación en diciembre fue del 10%, frente al 45% que se alcanzó en diciembre de 2019.

El otro apartado que queda lógicamente muy tocado es el del empleo. Si los hoteles malagueños daban trabajo a cierre de 2019 a más de 9.300 personas, la cifra se ha reducido un 75% y se mueve en los 2.380 empleados.

A nivel andaluz, el daño también es tremendo: los 1.150 establecimientos abiertos a finales de diciembre suponen una cifra un 46,8% inferior a la de 2019. Por su parte, el grado de ocupación por habitación (18,05%), también se redujo de manera muy importante en términos internautas (30,7 puntos). En cuanto al personal, eran únicamente 7.200 trabajadores, con un pronunciado retroceso con respecto los 24.000 del año anterior (es decir, 17.300 trabajadores menos).

«La pandemia ha puesto en jaque al conjunto del sector turístico internacional y, lógicamente, las consecuencias han sido más negativas para una economía como la andaluza, donde dicho sector desarrolla un papel fundamental, tanto en términos de aportación al PIB regional como al empleo», afirmó ayer el sindicato UGT, que reclama que esta parálisis sea aprovechada para afrontar «la importante reforma que precisa la oferta hotelera en Andalucía». Según la central, los cambios deben pasar por «una diversificación de la oferta, la excelencia en la gestión y el empleo de calidad».

En España, los meses centrales del año (entre mayo y septiembre) fueron algo menos negativos, puesto que la caída en noches de hotel consumidas fue del 26,8%, coincidiendo con el fin del estado de alarma y con la mejoría en las cifras de contagios que se registró hasta mediados de agosto. Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana fueron los destinos principales de los residentes en España en 2020, aunque con descensos superiores al 55 %, mientras que los no residentes eligieron sobre todo Canarias, con un 39,9 % del total de pernoctaciones (caída del 72 % respecto a 2019).

En 2020 se cubrieron, de media, el 33,7% de las plazas ofertadas, casi un 44% menos que en 2019. La mayor ocupación se registró en Canarias, con una media del 47,8%, seguida de Cantabria (37,5%) y Baleares (35,2%).

Los viajeros procedentes de Reino Unido y Alemania realizaron 15,3 millones de hospedajes hoteleras en 2020, lo que supuso el 37,6 % del total de las realizadas por no residentes. Los descensos sobre el año anterior superaron el 80 % en ambos casos.

Entre los principales países emisores, los mayores descensos relativos en el número de pernoctaciones en 2020 fueron los de viajeros de Rusia (–91%), Estados Unidos (–87,9 %) e Irlanda (–87,4 %).

En precios, la bajada media se situó en el 6 %. Sólo Aragón consiguió mantener sus precios en positivo (subieron 0,4 %), mientras que los recortes más significativos fueron los de País Vasco (–12,8 %), Cataluña (–11,7 %) y Madrid (–9,1 %).

La facturación media diaria de los hoteles por cada habitación ocupada (ADR) fue de 81 euros y el ingreso medio diario por habitación disponible (RevPAR en el argot del sector y el mejor indicador de la rentabilidad), alcanzó los 31,4 euros.