El Hospital Virgen de la Victoria de Málaga continúa haciendo hueco en sus instalaciones para afrontar la fuerte subida de ingresos que avanza imparable desde mediados de enero. El último movimiento ha sido la activación del traslado de todos los ingresos No Covid, esto es, de otras patologías al hospital adscrito Valle del Guadalhorce, una medida que ya se puso en práctica durante la primera ola de la pandemia y que ahora vuelve a retomarse.

Con este trasvase de pacientes, la actividad del Clínico queda centralizada, casi en su totalidad, en la atención de pacientes con Covid-19. La única excepción serán aquellos pacientes que tengan pendientes cirugías preferentes, oncológicas o cardíacas no demorables, además de aquellos ciudadanos que entren con Urgencias y precisen una intervención inaplazable.

Para ello, el hospital de la capital malagueña mantiene reservada una remesa de camas tanto en el área de hospitalización como de UCI para poder atender estos casos, que serán los únicos que no se trasladarán al Valle del Guadalhorce.

En cuanto al resto de patologías, por ejemplo, las correspondientes a Medicina Interna o Digestivo, serán derivadas en ambulancia al Valle del Guadalhorce, un hospital que además de mantener las necesidades asistenciales de los 13 municipios de la comarca en los que es referente, asume a partir de ahora estos pacientes no covid que recibirá desde el Virgen de la Victoria.

"Todas las necesidades que no tengan que ver con el Covid las estamos encamando en el Valle del Guadalhorce, especialmente los de Medicina Interna, que son ancianos, pacientes complicados, con patologías de base, pluripatológicos que son los que se desestabilizan en esta época y que precisan ingresos", explican desde el hospital.

El 40% de las camas, ocupadas con Covid-19

Los hospitales de la provincia de Málaga mantienen un nivel de ocupación en sus camas convencionales con Covid-19 de casi el 40%, en un momento en el que las gerencias hospitalarias se encuentran inmersas en sus planes de contingencia para adecuar más espacios destinados a pacientes contagiados con el virus. En cuanto a las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), donde llegan los pacientes más comprometidos con la enfermedad respiratoria, se encuentran cercanas al 34% de ocupación en cuanto a ingresos con Covid-19. «Estamos sumando sin tener que recurrir a recursos extrahospitalarios, estamos sumando permanentemente nuevas camas», explicó la delegada de la Junta de Andalucía, Patricia Navarro.

De manera que vuelve a emplearse el área polivalente de la segunda planta de este hospital que se acondicionó durante la primera ola para recibir a estos pacientes derivados. Además, el Valle del Guadalhorce ha suspendido las cirugías en turno de tarde -solo se mantendrán las intervenciones por las mañanas- para permitir más ingresos en el área de Cirugía, y se han instalado camas en la tercera planta del centro para tenerlas de apoyo. Por otro lado, se trabaja ya en el acondicionamiento de la cafetería de este hospital para habilitar nuevas camas.

Esta redistribición supone un aumento de un centenar de camas que aliviarán la ocupación en el Clínico, que destinará las camas que se quedan libres para contagiados con necesidades de hospitalización.

Por el contrario, todos los positivos que se detecten en las Urgencias del Valle del Guadalhorce serán enviados al hospital Clínico para ser atendidos. El Virgen de la Victoria ha habilitado, además, un quirófano específico para poder intervenir quirúrgicamente a aquellos pacientes contagiados que precisen cirugía.

Aumentan los pacientes No Covid

Fuentes del hospital explican que esta tercera ola está siendo meridianamente diferente a la primera, no solo por el preocupante ritmo de hospitalizaciones, sino porque han aumentado las necesidades asistenciales de pacientes No Covid.

En los meses de marzo, estos pacientes no acudieron a los centros y suspendieron sus consultas principalmente por el miedo a contagiarse y ahora, tras la creación de circuitos de atención diferenciados en los hospitales, las campañas de información para que la población no abandonase sus patologías y la propia prolongación de la pandemia ha supuesto que sí acudan a sus hospitales de referencia, lo que supone más presión en la actividad asistencial.