El coronavirus ha marcado un antes y un después en nuestras vidas. La salud de familiares y amigos, el aislamiento y los problemas económicos han causado una gran angustia en las personas, llegando a agravar la salud mental de una gran parte de la población. Las cifras sobre salud mental han aumentado de manera demoledora y es que el confinamiento domiciliario, la presión de los estudiantes, la falta de trabajo y los problemas económicos ha provocado que se aumenten las enfermedades mentales en España. 

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) 1 de cada 4 personas en España tiene o tendrá algún tipo de problema de salud mental a lo largo de su vida y tal y como señala el Instituto Nacional de Estadística, 8 de cada 10 personas con problemas de salud mental no disponen de empleo.

Tras un año conviviendo con el Covid ya conocemos que los efectos del virus van mucho más allá de la afectación pulmonar. El virus hace mella en todo el cuerpo, llegando a provocar consecuencias que aparentemente resultan invisibles pero muy incapacitantes como la depresión, el estrés o la ansiedad y que afectan a miles de personas en su día a día. 

«Previamente sufría ansiedad y depresión y desde que comenzó la pandemia he notado que se han intensificado mucho más. La dificultad del curso académico, la poca esperanza para el futuro y la escasa motivación han provocado que empeore mucho mi salud mental» comenta María Luisa Moya, estudiante de Bachillerato.

Las distintas olas de coronavirus y la inestabilidad laboral y económica están provocando un mayor cansancio de la población. «La población se encuentra totalmente saturada. El miedo al virus, la saturación y los problemas económicos que están sufriendo un montón de familias influye negativamente en el bienestar psicosocial de las personas», señala Antonio Bordallo, director de la unidad de salud mental del hospital regional universitario de Málaga

Según datos de la Confederación Salud Mental España, el 88% de las labores de apoyo y atención las realizan personas del círculo cercano de la persona afectada, es decir, familiares, amigos y pareja. 

«Según los estudios que se están haciendo sobre los casos de covid persistente se está observando que una de las manifestaciones psicopatológicas más frecuentes son los cuadros de depresión, ansiedad e insomnio», señala el director de unidad de salud mental. 

La salud mental es un tema que no suele dar tregua a las personas que lo sufren y la situación generada por el covid tampoco ha ayudado a mejorar la salud mental de la sociedad española. En una situación tan complicada para la salud mental, los profesionales no solo han tenido que ofrecer ayuda a las personas con un trastorno mental previo, sino también a toda la población que no tenía y lo ha sufrido a causa del confinamiento y la pandemia.

«He sentido verdadero miedo y como estudiante universitaria el confinamiento ha sido muy duro. Pasar de clases presenciales a clases online y con tanta carga de trabajo ha provocado, en gran medida, mucho estrés e incluso depresión», comenta Cristina Estévez, estudiante de Traducción e Interpretación.   

Las pocas expectativas de visión de futuro, el sentimiento de desgana y tristeza han afectado mucho a los estudiantes españoles. «No sé cuándo se acabará esto, pero la situación será complicada y la labor de los profesionales será esencial » , afirma Cristina Estévez. 

«A nivel de salud mental y tal y como está descrito en todas estas situaciones, lo peor viene a posteriori, cuando ya tengamos el coronavirus controlado será cuando en términos de salud mental llegue la ola más difícil, en la que está metido todo lo socioeconómico y lo psicosocial», comenta Antonio Bordallo, director de unidad de salud mental. 

La salud mental es un asunto fundamental y en situaciones tan difíciles como la que estamos viviendo es más necesario que nunca acudir a profesionales para que ayuden a todas las personas que lo sufren día tras día y dar la importancia que merece la salud mental. 

Por eso, y ahora más que nunca hay que darle a la salud mental la importancia que tiene. Las enfermedades mentales han sido y siguen siendo un tema tabú en la sociedad y aunque cada vez se encuentre más normalizado nos queda mucho mucho camino todavía por recorrer y por esta lucha tan invisibilizada y que afecta a tantas personas en España. La salud mental es algo fundamental y en situaciones de crisis como la que estamos viendo se aprecia  la gran importancia que tiene este tema y lo importante que es tratarlo y pedir ayuda a los profesionales. 

Recomendaciones e iniciativas sobre salud mental 

La compañía DKV ha lanzado una web sobre salud emocional durante la pandemia para ayudar a todas las personas y ha creado ‘DKV Omm’, una herramienta para aprender, gestionar y mejorar el bienestar propio a través de la gestión emocional. Con esta última iniciativa los usuarios pueden realizar un registro de sus emociones, encontrar herramientas de autogestión y sesiones de aprendizaje con expertos. 

«Seguir una rutina adecuada de horarios de alimentación, sueño y deporte son muy importante y son una vía de escape para el estrés acumulado», señala Antonio Bordallo, director de la unidad de salud mental. Añade que el contacto social es necesario para sentirnos apoyados y determina como fundamental acudir a los especialistas para  poder ayudarlos con sus problemas de salud mental. 

La aplicación ‘Quiero Cuidarme Más’, es una app gratuita en la que participan más de 800 médicos voluntarios y que está enfocada a despejar dudas sobre casos leves o síntomas menores y, en ningún caso, pretenden sustituir la atención urgente que pueden solicitar los casos graves que exijan soporte y valoraciones presenciales. 

Los ancianos son uno de los colectivos más vulnerables de la pandemia y además, muchos de ellos viven solos, algo que no ayuda mucho a su salud mental en estos momentos tan difíciles. Por eso, en estos momento tan complicados nació #NingúnMayorSolo, un servicio gratuito que ofrece atención psicosocial dirigido a las personas mayores. Se ha habilitado una línea telefónica (976 388 601) para que los ancianos que lo requieran puedan recibir soporte emocional o psicológico.