El desastre laboral que ha generado la pandemia prosigue en este arranque de 2021. El paro en la provincia de Málaga subió en enero en 4.576 personas, lo que le ha llevado a superar la barrera de los 200.000 desempleados por primera vez desde abril de 2014, hace cerca de siete años, cuando se empezaba a dejar atrás la época más dura de la anterior crisis económica, según los datos publicados ayer por el Ministerio de Trabajo y Economía Social. Y todo eso sin contar a los más de 34.000 trabajadores que siguen incluidos en ERTE.

El incremento del paro en enero, que deja el global exacto de desempleados en 200.862 malagueños, puede explicarse por el fin de la campaña navideña y del tirón de las rebajas, por mucho que en esta ocasión ambas hayan sido mucho más flojas de lo normal debido a las medidas de restricción horaria y de cierre perimetral que se han venido aplicando por la tercera ola de contagios. Enero siempre ha sido malo a nivel laboral y, en esta ocasión, evidentemente, no ha sido distinto.

Ahora mismo hay 46.257 parados más que hace un año, con un incremento de casi el 30% en el volumen de desempleo. Málaga es la tercera provincia donde más ha subido el paro en estos últimos doce meses tras Madrid (88.935) y Barcelona (82.061).

Por sectores, el paro en enero subió principalmente en los servicios, con un alza de 4.317 desempleados, seguido de agricultura (+290) e industria (+213), mientras que hubo descensos en construcción (-79) y en el colectivo de personas sin empleo anterior (-165). En enero, por otro lado, se firmaron casi 45.000 contratos, un 30% menos que en el mismo mes de 2019. Sólo 3.381 (el 7,5% del total) fueron indefinidos, lo que refleja que la precariedad sigue presidiendo el mercado.

De los colectivos con especiales dificultades en el empleo es significativo el número de parados mayores de 45 años, que asciende a 93.037, casi un 47% del total de los desempleados de Málaga, así como los parados y parados de larga duración (92.680).

Respecto a las cifras de empleo, la provincia de Málaga registró un descenso de 6.482 afiliados a la Seguridad Social y pierde la cota de los 600.000 cotizantes, quedándose en 593.679.

El descenso respecto a hace un año en Málaga es de 21.118 afiliados, según los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Málaga se sitúa como la cuarta provincia con más caída interanual tras Madrid (-70.089), Barcelona (-61.785) y Las Palmas (-25.384).

Además, en Málaga hay 34.043 personas en suspensión de empleo o reducción horaria incluidos en ERTE (16.643 hombres y 17.400 mujeres) pertenecientes a más de 7.500 empresas. Se les sigue contabilizando como cotizantes de la Seguridad Social, y no como desempleados, al estar dados de alta en el sistema. La cifra ha bajado ligeramente en relación a diciembre, cuando había 34.543.

En cuanto a la cifra de autónomos, en Málaga se perdieron 325 en enero, y el total queda en casi 122.000. En todo caso, la evolución anual es al alza, con 2.600 más que hace un año.

El secretario general de UGT en Málaga, Ramón Sánchez-Garrido, ha lamentado el «impacto tan negativo» que la pandemia del Covid está causando a la economía. «Es una situación que con mucha probabilidad va a continuar en los meses siguientes, como consecuencia del cierre de actividades no esenciales», ha dicho.

Su homólogo de CCOO, Fernando Cubillos, ha apuntado que la reactivación de la economía está «paralizada» y que la política de «salvar la Navidad» se paga ahora. «La recuperación no va ser ni en V ni en U, sino en una L muy lenta», ha asegurado. También ha criticado el «descontrol» sanitario y ha abogado por «poner a salvo a las personas para salvar la economía, abandonando la política permanente de abrir y cerrar la actividad».

Por su parte, la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM) ha afirmado que las cifras de paro de enero son «congruentes» con la actual situación, marcada por restricciones horarias y a la movilidad, que lastran la productividad y el consumo. «A estos factores se debe sumar el cierre de la actividad no esencial vigente en varias localidades, al que se suma ahora Málaga capital», explicó. También reclamó mayor apoyo a sectores muy afectados como la hostelería y el comercio.