Ni rastro de gripe en Málaga, ni tampoco en Andalucía en lo que va de temporada. Así lo refleja el último informe semanal del Sistema de Vigilancia de la Gripe en España, que únicamente ha detectado seis casos de esta enfermedad respiratoria en todo el país, localizados en Aragón y Castilla La Mancha.

De la misma forma lo acreditan los principales hospitales de la capital malagueña, el Regional y el Clínico, cuyas Urgencias no han atendido ni un solo paciente con gripe hasta la fecha, y todo apunta a que se mantendrá así.

Las anomalías del 2020 han afectado también a la incidencia de la gripe en Málaga, que en 2019 llegó a alcanzar el estado de «onda epidémica». A finales de enero, la gripe en la provincia alcanzó una incidencia acumulada de 211 afectados por cada 100.000 habitantes y solo en la segunda semana de enero, se atendieron más de 84.000 visitas en los servicios de Urgencias por esta patología en los hospitales de la comunidad autónoma.

«El proceso de vacunación que fue excelente y masivo y también las medidas de prevención, la mascarilla, la higiene de manos, que no haya reuniones en sitios cerrados... todo eso también ha contribuido a que no haya gripe ni otras enfermedades respiratorias, que también han disminuido. Tendremos una incidencia casi nula», sostiene José Luis Velasco, jefe de servicio de Neumología y subdirector médico del Hospital Clínico.

Para esta temporada atípica, era esencial evitar la posible coexistencia de la gripe y la Covid-19, ya que supondría, sin lugar a dudas, una embestida por partida doble en los hospitales.

Por ello, las comunidades autónomas organizadas desde el Consejo Interterritorial de Salud elaboraron una estrategia de vacunación más temprana y mucho más ambiciosa que en los años anteriores. En el caso de Andalucía, las inoculaciones en residencias comenzaron el 8 de octubre y la población general empezó a inmunizarse a partir del 14 de octubre.

En cuanto a las vacunas, se duplicó el número de inyecciones contra la gripe, suministrando hasta tres millones de dosis. En el caso de Málaga, se pusieron hasta 400.000 inoculaciones, también el doble de las administradas el año anterior.

«La gripe cuando la hemos tenido otros años, a estas alturas el servicio de neumología en pacientes No Covid podía tener ingresados a cincuenta o sesenta, y tenemos siete pacientes [por otras patologías respiratorias]. El número ha descendido porque no tenemos esa incidencia», agrega el neumólogo.

Menor incidencia

Si en algo difiere la gripe con el coronavirus actualmente es en el nivel de incidencia, mucho mayor en el caso de la Covid-19, hasta el punto de que mantiene a los centros hospitalarios en una situación sostenida de saturación que amenaza con el colapso.

«La gripe tiene varios tipos; el impacto de la gripe B, de la gripe A y de otros virus respiratorios, como es el «sincitial respiratorio», explica el doctor Velasco. «Hay gripe A que puede poner al paciente muy malito y que puede ser subsidiario de bajarlo a la Unidad de Cuidados Intensivos. La diferencia ahora claramente con el Covid es el número, la incidencia».

Entre las hipótesis que se barajan sobre cómo será el futuro tras la pandemia, uno de los escenarios posibles es que la persistencia del coronavirus, que probablemente no llegue a erradicarse del todo, se asemeje en cierta medida a la de la gripe, para la que cada año se diseñan Planes de Alta Frecuentación en los hospitales además de las campañas de vacunación, ya más que consolidadas.

«Probablemente la incidencia será similar, tendremos casos pero serán menores y por lo tanto el impacto será mínimo», estima el neumólogo José Luis Velasco.