De nuevo tambores de guerra. Las heridas de aquella batalla nacional entre Pedro Sánchez y Susana Díaz siguen sin cicatrizar, avivadas ahora por la consolidación en forma de encuestas del actual Gobierno andaluz. Este último es el principal argumento para que alcaldes malagueños unan fuerzas hacia la renovación de la cúpula regional del PSOE-A.

No obstante, los bastiones del interior de la provincia intentan como pueden frenar esa corriente crítica que intenta pescar apoyos a lo largo y ancho de la costa. «Unidad es lo que necesitamos, luchar contra la pandemia es la prioridad, en vez de hacerle el juego a la derecha dividiendo el partido», alega un destacado regidor con pasado en puestos estratégicos tanto dentro del partido como en instituciones provinciales.

Prefiere no hablar en nombre propio, sino en el de «militantes de base, de personas a las que les duelen unas siglas asentadas durante décadas en Andalucía». Al respecto, uno de sus homólogos en uno de los municipios pequeños del litoral disiente: «Sin desmerecer el trabajo realizado hasta ahora, lo que pide la calle y la militancia, desde hace ya un tiempo, es pasar página a unos dirigentes que están vinculados» a los 40 años que han propiciado un nuevo gobierno con el PP al frente en la Junta.

Consultamos a ediles abiertamente sanchistas. Y la división aludida es manifiesta: «Yo apoyé a Sánchez contra Susana, porque ella no reunía el perfil de la renovación que exigía la calle. Pero veo que hay alcaldes que están cogiendo posiciones para las primarias, por supuestos intereses personales, no colectivos.

Las voces en este sentido alegan que es el momento de estar con Sánchez para apoyar las medidas que nos sacarán de la crisis sanitaria y económica, pero también el de respaldar a Susana Díaz frente a la «derecha y ultraderecha» para construir una alternativa de futuro. Así, uno de estos dirigentes municipales pide unidad junto a Ruiz Espejo «porque está realizando un trabajo muy serio en coordinación con el federal y el regional».

¿Quiénes dan el paso al frente entre quienes exigen renovación? Por ejemplo, una de las alcaldesas jóvenes de mayor proyección fuera de la provincia, la regidora de Benaoján, Soraya García Mesa: «Estamos en un momento complicado, que debe ser de reflexión madura, serena y de autocrítica honesta. Estamos asumiendo la oposición en el Gobierno andaluz durante la peor situación que recordemos en los últimos cuarenta años. Es en la que más nos necesita la gente», alega.

Y manifiesta: «La ciudadanía merece, y debería, contar con un Gobierno socialista, sensible y responsable para afrontar esta crisis sanitaria y económica que sufrimos. El principal reto provincial que tenemos los militantes es recuperar los gobiernos de la Junta, la Diputación y de los ayuntamientos donde no gobernamos».

«Estamos en un momento complicado, que debe ser de reflexión madura, serena y de autocrítica honesta. Estamos asumiendo la oposición en el Gobierno andaluz durante la peor situación que recordemos en los últimos cuarenta años»

Soraya García Mesa - Alcaldesa de Benaoján

También alza con energía su voz su homólogo en Cártama, Jorge Gallardo: «El PSOE-A a día de hoy necesita armar el mejor proyecto posible y el mejor equipo para poder recuperar el Gobierno de la Junta. Tenemos que revertir las encuestas y para ello tenemos que ser capaces de ilusionar no sólo a la militancia, sino a toda la ciudadanía. Es un trabajo importante, duro, el que tenemos que realizar. Precisamente en el grupo que estoy intentando mover en el ámbito provincial y autonómico, como Andalucía Socialista, buscamos la confluencia de todos los diferentes arroyos, movimientos, en un único proyecto de base, de ideales de izquierda».

En esta línea, pero sin mencionar esa alternativa de manera explícita, Soraya García Mesa incide en que es necesaria en el ámbito autonómico «una renovación de proyectos y un refuerzo de nuevos liderazgos. El congreso provincial llegará en su momento y, entre todos y todas, la militancia, decidiremos la nueva dirección».

Gallardo señala que el PSOE-A debe acercarse a los problemas reales de la población para poder plantar cara al «actual Gobierno de las derechas». Con el símil del deporte, el regidor cartameño reconoce que ante un fin de ciclo puede que haya «buenos jugadores e incluso buen entrenador, pero quizás los planteamientos de juego no son los más acertados».

Y continúa con la metáfora: «Muchas veces se llega a esta situación por cuestiones personales. Un entrenador que se cabrea con un jugador deja de ponerlo en el equipo titular guiado por una decisión personal. En Andalucía, el proyecto de Susana Díaz no tiene validez para recuperar el Gobierno autonómico y ahí se tiene que propiciar ese cambio. Eso sí, yendo todos a una», matiza.