Padres de alumnos cuestionan el descanso educativo llamado 'Semana Blanca' que se aplica en la provincia de Málaga desde hace años -en torno al Día de Andalucía salvo en la universidad- al creer que interrumpe el ritmo de clases y dificulta la conciliación por las circunstancias especiales que está generando la pandemia del coronavirus, mientras un experto dice que es un "argumento interesado" y que conciliar es "tarea de todos".

El presidente de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnado (FDAPA) de Málaga, Enrique Medina, ha explicado a Efe que, además de un problema de conciliación porque este año no pueden llevar los niños a los abuelos, la Semana Blanca "rompe las dinámicas educativas".

El origen de esta pausa docente está -según ese representante- en que en Málaga, para cumplir con el calendario de días lectivos de Andalucía -178 en Primaria y 175 en Secundaria-, se trasladaron los días festivos de verano correspondientes a la Feria de Agosto a esta semana en particular con el fin de "fomentar actividades culturales y de situar viajes escolares".

Pero, según Medina, con el tiempo "se ha perdido ese sentido" y ahora supone "un agravio en la velocidad de crucero que se consigue en el segundo trimestre" enfocada al final del curso, por lo que la FDAPA defiende que "habría que racionalizar el calendario escolar y adaptarlo a las necesidades de los alumnos".

Explica que, en años anteriores, por parte de distintos ayuntamientos se han organizado campamentos en los centros educativos durante la Semana Blanca, pero que -debido a la situación actual de pandemia- estas actividades "conllevan un riesgo extraordinario difícil de asumir".

Por su parte, el profesor de Didáctica en la facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga Manuel Fernández Navas no entiende que se cuestione "ahora" este descanso educativo "cuando nunca se ha hecho" y ve en ello un argumento interesado por parte de las familias.

"La escuela tiene una tarea educativa, no es una guardería en la que recogen a los niños", defiende, al tiempo que exige que la conciliación familiar no sea responsabilidad exclusiva de los centros educativos, sino que "hay que pedir medidas a las empresas y a las instituciones públicas" para facilitar la compatibilidad temporal de los diversos ámbitos en juego.

Fernández no cree que estas "vacaciones" sean negativas para el alumnado, al igual que tampoco lo son "la Semana Santa ni Navidad" y precisa a Efe que no existen estudios científicos que avalen el argumento de que "interrumpe el ritmo de las clases".

"Otro tema es que se ponga en cuestión desde el punto de vista sanitario", ya que defiende que -a pesar de las peticiones de redistribuir estas vacaciones- "los niños están yendo todos los días al colegio con 35 alumnos más y eso también es un peligro" porque -a su juicio- "no" se puede demostrar que los colegios sean lugares seguros.

"Las estadísticas no pueden establecer quienes se contagian o no en el colegio", en alusión a los asintomáticos que "luego lo pegan en casa" sin poder detectarse el foco de contagio, expresa.

Desde la administración educativa, la Junta de Andalucía, la delegada en Málaga de la consejería de Educación, Mercedes García Paine, ha defendido en declaraciones a Efe que "el calendario del curso escolar está establecido desde mayo de 2020" y que esas vacaciones se encuentran ahí recogidas.

"No cabe modificación posible a mitad de curso porque el número de días lectivos es el mismo en toda Andalucía", ha sentenciado al tiempo que recuerda que "en Málaga no hay más días festivos que en otras provincias".

El consejero de Educación, Javier Imbroda, respondió recientemente a las críticas surgidas sobre la Semana Blanca y destacó que "no es algo sobrevenido" y que "todo el mundo ha tenido tiempo para organizarse"