La Policía Local de Elda ha desmantelado una fiesta ilegal en un céntrico edificio de la ciudad alicantina que había sido organizada por jóvenes de Málaga, que habían alquilado la vivienda. Cuando los agentes accedieron al piso, se encontraron con 36 jóvenes escondidos en su interior, 8 de ellos menores.

La intervención se ha desarrollado a lo largo de la madrugada de este viernes y fue el exceso de ruido lo que alertó a los agentes. La patrulla tocó al timbre del segundo piso de un edificio de la Gran Avenida -avenida José Martínez González- de donde procedía la algarabía pero nadie abrió la puerta. La patrulla siguió insistiendo y finalmente salieron dos jóvenes que manifestaron haber alquilado el piso para pasar el fin de semana a través de una plataforma de gestión de inmuebles. Aseguraron que se encontraban solos. Pero los policías les pidieron permiso para acceder al interior con el fin de comprobarlo, a lo que ambos se negaron de forma insistente aduciendo que en ese momento era su morada y no autorizaban a nadie a entrar en la misma a pesar de las medidas restrictivas ordenadas por las autoridades para combatir la pandemia de la Covid-19.

Los agentes decidieron entonces contactar con la dueña de la vivienda y ésta se personó rápidamente en el lugar. Sin embargo los jóvenes tampoco le permitieron a ella acceder por lo que procedió, en ese mismo instante, a contactar con la agencia para anular el contrato de alquiler por incumplimiento de las condiciones del mismo, quedando obligados los ocupantes a abandonarla de manera inmediata. Una vez culminada la gestión telefónica autorizó a los agentes a entrar al piso tras más de tres horas de espera. De este modo pudieron identificar, una a una, a las 36 personas que se encontraban en la fiesta y se habían ocultado en diferentes dependencias para no ser descubiertas. A todas ellas se les ha levantado acta de sanción por incumplimiento de las normas sanitarias y a los organizadores se les ha propuesto, además, para sanción por el quebrantamiento del cierre perimetral de la Comunidad Valenciana. Finalmente todos los jóvenes fueron desalojados y la dueña pudo recuperar su piso.