El estallido de la pandemia y su impacto en la economía ha supuesto un obstáculo para el comercio internacional aunque en el caso de Málaga no ha frenado por completo la dinámica de crecimiento del número de empresas que compiten en un mercado cada vez más globalizado y que diversifican su negocio con clientes de otros países para prevenir eventuales bajones en el consumo interno. Así, a cierre de 2020, el volumen de compañías que exportan en Málaga es de 4.624, un dato que mejora ligeramente el del año anterior (sube un 0,5%) y que iguala su mejor cifra histórica, compartida con la de 2018.

Sin embargo, sí se constata un cierto retroceso en la cifra de empresas locales que exporta de forma regular, que ha bajado un 6% (de 976 a 918). La Agencia Andaluza de Exportación e Inversión Extranjera (Extenda) de la Junta de Andalucía considera exportadoras regulares aquellas firmas que venden al extranjero durante cuatro años consecutivos.

De hecho, las 918 compañías que exportan regularmente vienen acaparando en torno al 85% del volumen total de ventas al exterior pese a representar apenas el 21% de las firmas, lo que refleja que el resto sólo hizo ventas externas de escasa cuantía.

La perspectiva, en todo caso, habla de un verdadero salto de dimensión a lo largo de la última década, donde la cifra total de firmas que exportan aumentó de forma muy importante (un 60,8% desde 2010), mientras que la de exportadoras regulares lo hizo un 67%.

El interés por las exportaciones comenzó a crecer de forma exponencial hace ya 13 años, cuando las empresas acudieron al mercado externo para amortiguar el desplome de la demanda nacional que generó la crisis a partir de 2008. Algunas firmas ya tenían una actividad significativa en el exterior pero la recesión hizo que otras que hasta entonces basaban todo su negocio en el mercado interno se vieran también en la necesidad urgente de internacionalizarse.

Todas estas subidas están en consonancia con el crecimiento del volumen de ventas al extranjero realizadas desde Málaga. El año 2020, a pesar de la pandemia, ha registrado un récord de 2.288 millones de euros, un 1,9% por encima del año anterior, según los datos de Extenda. El volumen de 2020 es más del doble del registrado en 2007, justo antes del estallido de la crisis (980 millones).

«El sector exterior malagueño vuelve a tener un papel destacado, al registrar el tercer crecimiento más elevado de las provincias andaluzas. Un importante avance que se sustenta en la diversificación de las exportaciones, ya que tanto el sector agroalimentario, con las frutas, legumbres, hortalizas y los cárnicos; como el de consumo, a través de la joyería; o los vehículos impulsan las ventas de Málaga», destaca el consejero delegado de Extenda, Arturo Bernal. Además, prosigue la expansión hacia Asia, con los mayores incrementos en China y Japón.

En el caso chino, las exportaciones malagueñas han crecido un 46% y llegan a 197 millones, debido sobre todo al auge de las ventas de carne de porcino congelada, que acapara el 88% de las ventas. Esto obedece al brote de peste porcina africana (PPA) registrado en China en 2018, lo que ha facilitado desde entonces la expansión de las exportaciones españolas en este apartado.

El «agro» tira de las cifras

El segmento «agro» ha concentrado la mayoría de la exportación malagueña, con un peso que en este 2020, además, ha seguido subiendo. Las ventas en este capítulo ascienden a 1.348 millones, con un aumento del 11,5% en relación a las cifras del pasado ejercicio. Si en años anteriores, el ámbito agroalimentario rondaba el 50% de todo el comercio exterior malagueño, en este ejercicio su peso al 59%. El empuje del aceite de oliva, los subtropicales o la carne de porcino y la eclosión del mercados asiático explican el aumento.

El segundo apartado en importancia fue el de bienes de equipo que, con 246,2 millones de euros, sube un 7,6%, desplazando de ese lugar al de manufacturas de consumo, que este pasado año bajó su representatividad.

Empresas más exportadoras

La lista de empresas que más exportan de Málaga viene encabezada en los últimos años por el grupo agroalimentario Dcoop, con más de 500 millones en 2019, seguido de la textil Mayoral (273) o las cárnicas Famadesa (129) y Prolongo-Faccsa (123), según el ranking de la comunidad elaborado por Andalucía Económica. Las firmas de subtropicales Frutas Montosa, Trops y Reyes Gutiérrez, la tecnológica Fujitsu, Oni Foods, la cementera Financiera y Minera, la aceitunera Hutesa, la de ahumados Ubago, Modas Zarpa, Acristalia o las tecnológicas Epcos, Grupo Premo, Dekra, Mades o Altra, situadas en el PTA, son otros exponentes.

El incremento de empresas malagueñas que exportan no esconde que sigue quedando mucho por hacer, tal y como advierten desde hace años la Cámara de Comercio y la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM). En la provincia hay 52.700 empresas de alta en la Seguridad Social, lo que muestra que el número de exportadores es aún pequeño. La explicación puede estar, en buena medida, en el reducido tamaño de las empresas. El 95% del tejido productivo está compuesto por micropymes de menos de diez de trabajadores, algo que dificulta su acceso a los mercados. Uno de los retos de Málaga es, precisamente, aumentar la dimensión media de sus compañías.

Francia, el mayor destino, y China, la que más crece

Los primeros destinos de las exportaciones malagueñas son Francia (416 millones y un alza del 8%), Italia (descenso del 13,8% hasta los 244 millones) y Estados Unidos (primer destino extracomunitario con 225 millones y un ascenso del 8,5%). En cuarto lugar está Alemania, con 199 millones y una subida del 17,2%, y China, con 197 millones y un sensible aumento del 46%, el mayor entre los principales destinos. Portugal (179 millones), Reino Unido (108), Países Bajos (74), Suiza (52) y Japón (48) completan el top ten de plazas de exportación.