La Diputación de Málaga ha puesto en marcha un proyecto piloto de seis meses contra la exclusión financiera que permite sacar dinero en las farmacias de pueblos que no tienen oficina bancaria ni cajero automático. Por ahora, ya funciona en Cútar y, en breve, empezará en Júzcar.

En la iniciativa colaboran CaixaBank, el Colegio de Farmacéuticos de Málaga y el Colegio y Asociación Andaluza de Graduados e Ingenieros Técnicos de Telecomunicación.

El presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, presentó ayer el proyecto junto al director territorial de CaixaBank en Andalucía Oriental y Murcia, Juan Ignacio Zafra; el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Málaga, Francisco Florido; y el presidente de la Asociación Andaluza de Graduados e Ingenieros Técnicos de Telecomunicación, Antonio Rodas, junto al alcalde de Cútar, Francisco Javier Ruiz.

Salado dijo que el proyecto pretende luchar contra la despoblación y la brecha digital en los mayores, las mujeres y la población rural.

La ausencia de oficinas bancarias y de cajeros automáticos afecta en la provincia a siete municipios de la Axarquía y seis de la Serranía de Ronda: Alfarnatejo, Alpandeire, Árchez, Arenas, Atajate, Cartajima, Cútar, Faraján, Júzcar, Macharaviaya, Moclinejo, Parauta y Salares.

El procedimiento consiste en que la persona que compre en una farmacia, al pasar por caja, solicite que le cobren una cuantía mayor de lo adquirido y la diferencia se le devolverá en metálico, siempre vinculada a una compra con una tarjeta CaixaBank por un mínimo de 1 céntimo .

El importe a retirar oscilará entre un mínimo de 20 euros y un máximo de 150 euros. Se podrá retirar efectivo un máximo de tres veces al mes y por no más de 1.000 euros al año.