Solo han pasado unas horas desde su reelección como presidente provincial del PP, ¿a qué conclusiones ha llegado tras digerir un poco el congreso?

Ha sido un fin de semana intenso y cargado de emociones. Estoy abrumado también por el amplio apoyo que los 32.000 afiliados del PP de Málaga me han brindado. Me llena de orgullo y, sobre todo, es mucha responsabilidad. El reto será no defraudarles y seguir convirtiendo al PP en el partido preferido de los malagueños. Ese es el mandato que acaba de salir del congreso.

Si ya gobierna para el 75% de los malagueños, en la capital, las principales ciudades, la Diputación y la Junta, ¿cuál es ahora mismo la asignatura pendiente del PP de Málaga?

Seguir ampliando nuestro apoyo electoral y nuestra base social. Queremos que más malagueños sigan sintiendo la buena gestión de los alcaldes del PP, a los que es difícil que los ciudadanos le quiten la confianza porque suelen ser buenos gestores. Todavía hay sitios de la provincia en los que el PP tiene ansia por llegar y gobernar. Además, la ampliación de la base social significaría que más malagueños se sientan identificados con este proyecto de centro, moderado, moderno, reformista y que propugna un nuevo andalucismo constitucional.

¿Considera oportuno que la dirección nacional le haya recordado su política de incompatibilidades y haya lanzado, tras su reelección, el mensaje de que quiere en tareas orgánicas a políticos a tiempo completo?

Se refiere fundamentalmente al tema de la secretaria general. Ella ha demostrado, en estos dos últimos años, que tiene empuje y capacidad para llevar al mismo tiempo la delegación del Gobierno andaluz y la secretaría general. Efectivamente, los estatutos de nuestro partido plantean incompatibilidades. Pero también contemplan excepciones. Por eso le he planteado a la dirección nacional la posibilidad de compatibilizar esos dos cargos en la persona de Patricia. Porque le ha sentado bien a Málaga, al partido y a la gestión. Creo que ha funcionado. Pero, bueno, será el partido el que decida. Y nosotros lo aceptaremos. Porque somos leales con el partido y con el proyecto que lidera Pablo Casado. La provincia de Málaga es un caso de éxito del PP. Quiero que eso lo valore la dirección del PP para aceptar o no esta compatibilidad. Si no es aceptada, lo entenderemos y buscaremos alternativas.

En caso de que Patricia Navarro no siga como secretaria general, ¿sería Elisa Pérez de Siles una buena opción para incorporarla a su núcleo duro?

No estoy en esa opción ahora mismo. Hace horas que salí del congreso e hice una petición a la dirección nacional para que Patricia pueda compatibilizar. Lo veremos en los próximos días.

¿Continuará José Ramón Carmona en la cúpula, como número 3 o como su número 2?

Tanto Elisa como José Ramón son dos miembros de mi equipo de dirección que son de mi equipo directo más cercano. Y, por tanto, van a seguir estando cerca de mí los dos. Sin duda.

¿Se han reconducido las relaciones del PP con Cs en Málaga, tras el apoyo del no adscrito Juan Cassá a los gobiernos del Ayuntamiento y la Diputación?

Cs y el PP son dos partidos que estamos condenados a entendernos en Andalucía y en todas sus provincias. En Málaga, también. La plena sintonía que hay en el Gobierno andaluz de PP y Cs irradia al resto de provincias.

¿Le sorprendió que De la Torre fuese el primero, tras las elecciones catalanas, en reabrir el debate de la fusión PP-Cs?

No me sorprendió. Conozco bien a Paco y esos son los debates que Paco suele abrir. Ese debate, desde que nació Cs ha estado sobre la mesa. Y desde que nació Vox también ha estado sobre la mesa la fusión de los tres partidos. Esa posible entente entre todos no puede ser una norma general. La realidad es que, si hoy hubiese unas elecciones generales en España, PP, Cs y Vox sumarían seguramente un millón de votos más que PSOE y Podemos. Pero en el reparto de escaños sumarían más PSOE y Podemos. El gran invento, el gran logro, del socialismo estos últimos años ha sido conseguir dividir el voto de centro-derecha. Y gracias a eso, Pedro Sánchez es presidente del Gobierno con Pablo Iglesias. Eso tenemos que trabajarlo y mirarlo. Pero esa división del voto también propició el cambio en Andalucía. No lo olvidemos. Por eso digo yo que hay que mirar territorio a territorio, demarcación a demarcación y provincia a provincia dónde puede interesar esa unión de fuerzas.

Entrevista a Elías Bendodo, presidente del PP de Málaga Ana I. Montañez

¿Tiene Juan Marín abiertas las puertas del PP para ingresar en la formación si él lo desea?

El PP y Ciudadanos son partidos distintos. Esa es la realidad. Juan Marín es el líder de Cs en Andalucía y va a seguir siéndolo. Tenemos muy buena relación. Como se diría sobre una relación de pareja, nos llevamos muy bien pero vivimos en casas separadas.

¿Que Cassá le haga ojitos al PP de Málaga es un halago o una proposición indecente que le pone en un compromiso?

No he recibido ninguna proposición decente ni indecente por parte de ningún miembro de Cs. Solo sé que el PP de Málaga es un partido de puertas abiertas para entrar y para salir. Quien quiera entrar, entrará. Y quien quiera salir, saldrá. Pero nadie nos ha hecho ninguna propuesta u ofrecimiento para que el señor Cassá o cualquier otro miembro de Cs se afilie al PP de Málaga.

El avance de Vox es una de las realidades que tiene sobre su mesa, incluso en el PP de Málaga, porque en los últimos comicios generales casi da el ‘sorpasso’ en la provincia ¿Tiene una estrategia para amortiguar el efecto de la ultraderecha?

Más que el efecto de lo que llaman ultraderecha, me preocupa el populismo de la ultraizquierda. Porque esas políticas antiguas, ya aplicadas en algunos países, que intentan imponernos en España sí que son preocupantes. Vox es, ahora mismo, un partido que apoya al Gobierno andaluz y ha sido una de las tres herramientas del cambio. Esa es la realidad. PP, Cs y Vox son las tres fuerzas del cambio en Andalucía y cada una tiene su espacio electoral. De estas tres, el PP es la fuerza mayoritaria y estoy convencido de que va a seguir siéndolo.

¿Considera, en cambio, que Vox sí tiene una jugada pensada y va a por el PP, como avisó Abascal, incluso en Andalucía?

No lo sé. Cada uno tendrá sus estrategias. Pero, evidentemente, el votante de un PP moderno y centrado no es compatible con el voto a Vox. Pero el votante de Vox sí es compatible con poder votar al PP. Esa es la gran ventaja con la que cuenta el Partido Popular.

¿Cuenta el PP con un ‘plan B’ por si tuviera que adelantar los comicios regionales?

No contemplamos un adelanto electoral. Tenemos un presupuesto aprobado para 2021. Se han aprobado todos los presupuestos en tiempo y forma. Ahora mismo no contemplamos un adelanto electoral, los andaluces no lo entenderían. Lo único que contemplamos es, evidentemente, cumplir la legislatura que concluye a finales de 2022.

«Ahora mismo no contemplamos un adelanto electoral, los andaluces no lo entenderían»

Elías Bendodo - Consejero de Presidencia de la Junta

¿Qué le parece que su rol de ‘escudero decisivo’ en la Junta lleve a comparaciones con el protagonismo que tuvieron en la política socialistas como Alfonso Guerra o Gaspar Zarrías?

No me gusta compararme con nadie. No me considero mejor ni peor que ellos. Las comparaciones son libres. Yo tengo mi forma de entender la política y la gestión. Por tanto, lo que intento es hacer mi trabajo lo mejor posible y consolidar el proyecto de cambio que lidera Juanma Moreno.

El PSOE andaluz se ha metido en una guerra interna. ¿A quién preferiría como contrincante electoral: a Susana Díaz o al candidato que apoye Ferraz?

Ahí no debemos mojarnos. Tenemos que ser respetuosos con las cuestiones internas de otros partidos políticos. Sí es cierto que para que haya un buen Gobierno tiene que haber oposición. Creemos que este Gobierno andaluz está haciendo las cosas bien. Pero no tiene oposición. El principal partido de la oposición todavía no ha asumido la pérdida del poder y lleva dos años noqueado. No saben por dónde entrar. Lo que le pediría al PSOE es que, cuando resuelva sus cuestiones internas, haya cuanto antes por el bien de Andalucía una oposición constructiva.

Usted y el alcalde de Málaga han discrepado bastante sobre el alumbrado navideño o el polémico etiquetado del jamón y el aceite, ¿son las cosas del directo o hay algo más?

Son las cosas del directo. Que todas las polémicas sean esas: alumbrado navideño, jamón y aceite. Al final, cuando nos sentamos a hablar coincidimos al 100%. Son cuestiones que a la prensa le encantan para poder escribir columnas y demás. Pero no hay nada más.

¿Son las cosas del querer?

Más que las cosas del querer, son las cosas de Paco.

¿Está De la Torre más cerca que lejos de aspirar a su reelección en 2023, ya octogenario?

A un alcalde no lo quita un partido. Lo quita el pueblo. Y lo pone el pueblo. Por tanto, Paco de la Torre -como él siempre dice y yo hago mías sus palabras- mientras tenga el apoyo, el cariño, la fuerza y la ilusión para seguir liderando este proyecto para Málaga, contará con el PP de Málaga para seguir apoyando su candidatura. Sin duda.

De la Torre dijo en el congreso del PP que usted ha demostrado «una gran capacidad para formar equipos formidables» ¿Cree que, en el fondo, él piensa que Bendodo también sería un buen alcalde de Málaga?

Eso hay que preguntárselo a él. No a mí. Paco y yo tenemos muy buena sintonía y muy buena relación. No olvidemos que yo he sido miembro de su Gobierno más de una década y hemos funcionado bien. Por tanto, a partir de ahí esas cuestiones hay que preguntárselas a él.

¿Qué deseo político le pediría al genio de la lámpara, si se lo encontrase al salir de aquí en la Alameda Principal?

Vacunas, vacunas. Muchas vacunas para poder inmunizar a la población cuanto antes.