Frenar la despoblación en zonas rurales se ha convertido en una prioridad para organismos públicos como la Diputación de Málaga que ha desarrollado iniciativas de responsabilidad social corporativa relacionadas con la formación a personal de los ayuntamientos y agentes sociales para combatir este problema desde lo local.

Durante el año pasado, llevó a cabo 239 acciones de responsabilidad social corporativa (RSC), con un presupuesto de 32,2 millones de euros, centradas en la sostenibilidad ambiental, la acción social y las políticas de buen gobierno, en las que las iniciativas encaminadas a luchar contra la despoblación han tenido un protagonismo especial. Respecto a 2019, estos datos suponen un aumento del 48,4% en el número de actuaciones realizadas y de un 16,2% en la dotación económica.

La vicepresidenta tercera y responsable de la Delegación de Transparencia, Gobierno Abierto y Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de la Diputación, María Francisca Caracuel, destacó ayer acciones como ‘Genal 365’ puestas en marcha en 2020 «a pesar de las dificultades» de este año.

Esta actividad de tipo turístico y deportivo persigue combatir la despoblación en la comarca malagueña del Valle del Genal, y ha consistido en la organización de una ruta senderista y cicloturista que pasaba por el casco urbano de todos los municipios de este área para atraer tanto a amantes de estos deportes como a visitantes de otras zonas.

‘Municipios 2030. Ciudades y medio rural avanzando hacia los ODS’ es, según esta representante, «una iniciativa que busca fomentar alianzas entre los medios rural y urbano para frenar la despoblación» y que ha estado dirigida a alcaldes, concejales, técnicos de entidades locales, empresas y ONG españolas.

A través de varias mesas de experiencias, en las que participaron ponentes de distintas ciudades, se dieron a conocer buenas prácticas locales surgidas durante la crisis del coronavirus.

Importancia de la RSC

En el balance de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de la Diputación presentado ayer, Caracuel explicó que la RSC es una de las herramientas claves para potenciar el desarrollo económico de la provincia y «en particular de sus municipios más despoblados».

También mencionó los cursos de agentes rurales innovadores impulsados para que los participantes adquieran habilidades que permitan el desarrollo de una nueva economía rural, así como elaborar propuestas de innovación social para hacer realidad el mejor escenario posible en el medio rural.

Francisca Caracuel resaltó que el Plan de Responsabilidad Social de la Diputación define tres ejes estratégicos: sostenibilidad ambiental, acción social y políticas de Buen Gobierno y aseguró que ya trabajan en el plan de RSC que abarcará desde este año hasta 2024.