La evolución de la pandemia en la provincia ha tenido semanas críticas, como las correspondientes al mes de febrero, con la mortalidad disparada, pero también momentos en los que se esperaba una mayor incidencia del coronavirus y que afortunadamente ofrecieron datos positivos.

Respecto a estos últimos periodos, fuentes de la Consejería de Salud y Familias remarcan la inquietud social que generó no sólo en la provincia, sino también en el resto de Andalucía, la vuelta a las aulas de miles y miles de escolares. «Había mucho temor ante la posibilidad de que se produjesen muchos brotes, cuando la realidad fue otra bien distinta. De hecho, apenas ha habido transmisión en las aulas», relatan los propios expertos sanitarios.

Otro momento en el que se temió por un incremento significativo de los contagios fue en el arranque de la temporada estival, con el regreso a la Costa del Sol de miles y miles de familias para pasar sus vacaciones. Sin embargo, ese periodo entre las dos primeras olas tampoco propició una escalada tan importante como la que vendría a la altura del mes de octubre.

Los brotes sí que han tenido focos muy significativos en las reuniones familiares, en las fiestas clandestinas que en muchos casos se saldaron con decenas de sanciones, pero de manera especial en las residencias de localidades como Guaro o Cuevas de San Marcos. Las autoridades destacan que, paradójicamente, todo lo que no han arrojado los centros educativos en forma de nuevos contagios, sí que lo han generado las reuniones en el ámbito familiar, por ejemplo durante el periodo navideño.

Si la segunda ola, que se extendió desde septiembre y hasta finales de diciembre, deparó unos 35.00 contagios y 491 víctimas mortales en la provincia, la tercera, posterior a las fiestas navideñas, ya acumula cerca de 50.000 positivos y más de 700 fallecidos con la enfermedad del Covid-19.

En estos últimos meses, aunque durante semanas se tuvieron que cerrar algunos centros educativos de manera completa, lo cierto es que la incidencia porcentual en las aulas ha sido mínima. Actualmente, en plena desescalada de la tercera ola, apenas restan nueve aulas clausuradas en otros tantos centros, tal y como señala la propia Junta.

La ventilación,una de las claves de la baja transmisión

La Junta ha recordado que la ventilación de las aulas ha sido una de las claves para la baja transmisión del virus en el ámbito escolar. No obstante, el pasado mes de enero se tuvo que subrayar la circular relativa a esta medida, porque para los lugares «donde hace mucho frío» la ventilación se ha ceñido a periodos de «diez minutos durante los cambios de clases».

En plena tercera ola y con las temperaturas más bajas del año en Andalucía, dicho aspecto quedó no obstante en manos de los propios docentes, como matizó el consejero Javier Imbroda.