La economía andaluza crecerá en este 2021 a un ritmo de entre el 3,7%, en el escenario menos favorable, y el 5,7%, en el más favorable, según las previsiones publicadas este jueves por Unicaja Banco en su informe trimestral elaborado por Analistas Económicos de Andalucía. La región repuntará así tras un 2020 donde se produjo un desplome del 10,3% del Producto Interior Bruto (-10,8% en el caso de España) debido a la crisis originada por la pandemia de coronavirus. En el pasado ejercicio, todos los componentes de la demanda registraron descensos, a excepción del consumo de las administraciones públicas

Estas previsiones moderan algo las perspectivas iniciales de crecimiento para 2021 emitidas a inicios de año (que se movían entre el 4,1% y el 6,7%) mientras también se atenúa algo el dato de caída de 2020 (se hablaba de entre un 11,7% y un 12,2%).

En cuanto el empleo, el estudio recoge que, según los últimos datos publicados por la Encuesta de Población Activa (EPA), el empleo disminuyó en el promedio del año un 3,2%, situándose la tasa de paro en el último trimestre de 2020 en el 22,7%.

Para 2021, Analistas Económicos de Andalucía espera un aumento del empleo de entre el 0,4% y el 1,6%, situándose la tasa media de paro del ejercicio entre el 23% y el 23,9%, es decir, algo más alta que a cierre del anterior ejercicio.

Las previsiones del gabinete de estudios de Unicaja Banco apuntan así a que en 2021 el PIB andaluz podría crecer el citado 5,7%, en línea con lo estimado para el conjunto de España, aunque advierten de que este crecimiento podría ser inferior, del 3,7%, en un escenario "más adverso". "A este respecto cabe señalar que la incertidumbre sigue siendo muy elevada, y la evolución de la pandemia y los procesos de vacunación continúan condicionando la recuperación económica", han comentado.

Asimismo, se estima que, en el promedio de 2021, el número de ocupados aumente en la comunidad un 1,6%, alcanzando los 3,1 millones, en torno a 47.100 más que en 2020. Sin embargo, el número de parados podría crecer casi un 6%, situándose la tasa de paro en el promedio del año en el 23%. Esta tasa podría ser superior en un escenario más adverso (23,9%), estimándose, en este caso, un crecimiento del empleo del 0,4%.

Analistas Económicos de Andalucía ha recordado que en el conjunto de 2020, el PIB andaluz registró un descenso del 10,3% (-10,8% en España). El sector primario junto con las actividades financieras y de seguros y los servicios de no mercado fueronn las únicas ramas de actividad que crecieron el año pasado. "Desde el punto de vista de la demanda, se ha producido un descenso generalizado, exceptuando el consumo público, con caídas superiores al 10% del consumo de los hogares, la inversión y las exportaciones", han detallado.

Datos del cuarto trimestre

Según la Contabilidad Regional Trimestral de Andalucía, publicada por el instituto andaluz de estadística IECA, en el cuarto trimestre de 2020 el PIB regional creció un 0,3%, frente al 14,2% del trimestre anterior, "como consecuencia del empeoramiento de la situación sanitaria en el tramo final del ejercicio, que conllevó la reintroducción de restricciones a la movilidad y la actividad". En términos interanuales, se registró un descenso del 8,7%.

La aportación de la demanda interna ha sido de -6,9 puntos porcentuales (pp). La inversión disminuyó un 17,8% en términos interanuales, en tanto que el consumo de los hogares lo hizo en un 8,3%. Únicamente aumentó el gasto en consumo de las administraciones públicas (5,8%). La contribución del sector exterior también fue negativa (-1,8 pp), con un mayor descenso de las exportaciones de bienes y servicios que de las importaciones (-24,6% y -18,5%, respectivamente).

Desde la óptica de la oferta, el aumento trimestral del PIB responde al crecimiento del sector servicios, dado el incremento de la actividad en las ramas del comercio, transporte y hostelería, actividades profesionales y Administración pública, que, en su conjunto, representan algo más de la mitad del Valor Añadido Bruto (VAB) regional y casi el 70% del sector terciario.

En términos interanuales, únicamente mostraron tasas de crecimiento positivas el sector agrario (9,4%) y las ramas de Administración pública (3,1%) y de actividades financieras (5%). Por el contrario, las actividades vinculadas al comercio, el transporte y la hostelería, así como las artísticas y recreativas, experimentaron descensos superiores al 20%.

Entorno económico mundial y nacional

Según el último informe de la OCDE, en el tramo final de 2020 se produjo en muchos países un repunte de los contagios, que dio lugar a la introducción de nuevas medidas de contención de la pandemia y que se ha intensificado en los primeros meses de 2021. Para este ejercicio, se estima un crecimiento de la economía mundial del 5,6%.

"Se espera que, a mediados de 2021, la producción mundial recupere los niveles previos a la pandemia, en caso de que se alcancen los objetivos de vacunación previstos y no surjan nuevas variantes del virus que puedan traducirse en un empeoramiento de la situación epidemiológica", ha afirmado Analistas Económicos de Andalucía.

En este contexto, en el cuarto trimestre de 2020, la economía española mantuvo los niveles de producción en relación con el trimestre anterior. En términos interanuales, la variación del PIB se situó en el -8,9% (-4,9% en la Zona Euro).

Por componentes, se produjo un descenso generalizado de la demanda, , exceptuando el consumo de las administraciones públicas (con un aumento del 4,5% con relación al cuarto trimestre de 2019). Destaca la caída de las exportaciones, superior al 15%, especialmente en el caso de los servicios turísticos, en tanto que el consumo de los hogares ha disminuido más de un 9%. Desde la perspectiva de la oferta, todas las ramas de actividad han experimentado una contracción, a excepción del sector agrario, administración pública y actividades financieras y de seguros.

En el conjunto de 2020, la economía española ha registrado una caída de la producción del 10,8% (-6,6% en la Zona Euro). Para 2021, el crecimiento estimado por la OCDE se sitúa en el 5,7%, tras la revisión al alza que se ha llevado a cabo, la mayor de entre las principales economías de la Zona Euro. Por su parte, el Banco de España prevé un incremento del 6%, en el escenario central, con un mayor aumento de la actividad en la segunda mitad del año, sustentado en los avances en el proceso de vacunación y en la implementación de proyectos ligados al programa de fondos europeos Next Generation, si bien parte del impacto positivo de estos últimos se trasladaría a 2022.