La provincia malagueña continúa con buenos indicadores respecto al coronavirus. Con menos de 500 contagios desde el pasado viernes, de los que 223 se han confirmado en las últimas 48 horas, y un fallecido en la capital, los números hacen presagiar una cuarta ola amortiguada por la vacunación masiva y los cierres interprovinciales.

La Consejería de Salud y Familias ha notificado 1.085 curados desde el viernes, con lo que el número total se eleva ya a 80.132, el 85% de los 94.081 contagios por la enfermedad del Covid-19 confirmados desde el inicio de la pandemia. Así son ahora 12.350 los casos activos, que representan a las personas que aún luchan contra la enfermedad.

En estas tres primeras semanas de abril, el número total de positivos se eleva a algo menos de 3.300. Es una cifra que contrasta bastante con los casi 50.000 que generó la tercera ola, en los tres primeros meses del presente año. Por distritos sanitarios, la provincia mantiene casi 6.000 casos activos en el litoral occidental, cerca de 3.700 en el de la capital, y son 973 los registrados en el distrito de la Axarquía. Les siguen los 844 del Valle del Guadalhorce, otros 701 en La Vega antequerana y 141 en la Serranía de Ronda.

La presión hospitalaria ha registrado un ligero repunte en las últimas 24 horas, que se suma al del pasado sábado. Así son ahora 156 las personas hospitalizadas, 12 más que el pasado viernes. En UCI permanecen 34 enfermos, cuatro más que hace 72 horas, como reflejan los datos facilitados este lunes por la propia Junta de Andalucía.