Si hay algo que se valora en gastronomía es el producto, la materia prima. En Andalucía y Málaga tenemos unos cuantos de fama mundial… ¿Hay que seguir apostando por los productos autóctonos andaluces o el trabajo ya está hecho de todos estos años atrás? ¿Cuáles son a su juicio los productos top en nuestra comunidad y en Málaga?

La oferta de Andalucía y Málaga es amplia y diversa. Alimentos y bebidas de la más alta calidad que parten de este rincón del sur para llenar las despensas de todo el mundo. En Málaga tenemos un aguacate y un mango excepcionales, que además generan mucho valor añadido gracias a las exportaciones. Junto a ellos, hay que destacar los aceites de oliva virgen extra y nuestra aceituna aloreña que es la primera aceituna de mesa de Andalucía con Denominación de Origen. Son muy tradicionales los vinos y las pasas de las Denominaciones de Origen Málaga, Sierras de Málaga y Pasas de Málaga. Además el territorio donde se produce la uva pasa moscatel de la Axarquía ha sido reconocida por la FAO como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM).

La hostelería y la restauración están siendo las grandes perjudicadas por la crisis provocada por la pandemia. ¿Qué ayudas específicas ha preparado el gobierno autonómico para paliar este momento tan crítico?

Desde nuestra Consejería se destinaron 50,6 millones para ofrecer apoyo urgente a los agricultores, ganaderos y pymes agroalimentarias de los sectores especialmente afectados por el Covid-19. El objetivo ha sido garantizar la continuidad de actividades cuya rentabilidad se ha visto amenazada por algunas de las medidas adoptadas para luchar contra la propagación del coronavirus como el cierre del canal HORECA (Hostelería, Restauración y Catering) o la prohibición de organizar celebraciones y fiestas populares. En un tiempo récord de 3 meses se han pagado 1,4 millones de euros a los ganaderos y casi 2,2 millones de euros a bodegas y secaderos de jamones, paletas y embutidos ibéricos de la provincia de Málaga.

Labores como las que lleva a cabo desde hace años la Escuela de Hostelería de Benahavís Sabor a Málaga nos acercan más a la excelencia gastronómica de las que habla la jornada organizada por La Opinión de Málaga, ¿no es así?

Desde Málaga se han realizado innumerables estudios científicos que avalan el concepto de Dieta Mediterránea. La Escuela de Hostelería de Benahavís Sabor a Málaga eleva el concepto de Dieta Mediterránea al nivel de excelencia gastronómica.

La agricultura andaluza ¿tiene que apostar ya definitivamente por la innovación y por la sostenibilidad y la calidad?

Nuestros productos agroalimentarios se han ganado la fidelidad de los consumidores y de los chefs de mayor prestigio internacional gracias a tres cualidades: Sabor, Salud y Sostenibilidad. Y estas características de los alimentos de Andalucía se identifican a través de la marca promocional de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible “Gusto del Sur”.

En Málaga tenemos comarcas que son verdaderos referentes en el sector agroalimentario, como por ejemplo La Axarquía, que compite a nivel mundial en determinados cultivos (mango, aguacate, etc), ¿ése es el camino a seguir?

El futuro pasa por tres aspectos. En primer lugar, por proteger al sector agrario frente a los contingentes y el incumplimiento de los requisitos sanitarios o fitosanitarios en las importaciones. En segundo lugar, por impulsar los regímenes de calidad como las Denominaciones de Origen y las Indicaciones Geográficas Protegidas. Junto a ellas es muy reseñable la agricultura ecológica, en la que Andalucía juega un papel destacado a nivel nacional. Por último, también hay que seguir apostando por la promoción en España y en terceros países para abrir nuevos mercados e implantarnos adecuadamente en los mercados emergentes.

¿Cómo incentiva la Consejería de Agricultura de la Junta el trabajo de los agricultores. Cada vez trabajar el campo es un oficio menos rentable, además de muy costoso? ¿Cómo se fideliza a los productores para que sigan haciéndolo?

La Consejería ha elaborado un Plan Estratégico para mejorar la competitividad en el que tienen especial importancia el fomento de la investigación y la innovación tecnológica; el impulso de la formación y capacitación de los productores; y el apoyo al relevo generacional. Entre los medios para alcanzarlos están la reducción y simplificación de los trámites administrativos y la mejora de la gestión de las ayudas; el aumento de la interlocución con los sectores; y la dinamización e impulso de la economía de las zonas rurales. Un aspecto fundamental para el mantenimiento de las rentas de los productores son las ayudas de la Política Agraria Común (PAC). La Consejería siempre va a estar al lado del sector como lo demuestra el acuerdo institucional alcanzado con las Organizaciones Profesionales Agrarias y Cooperativas Agroalimentarias. Andalucía necesita una PAC fuerte, común y con presupuesto suficiente. No estamos de acuerdo con convergencias bruscas de derechos de ayuda como la que ha aprobado el Ministerio para los años 2021-2022 ni con una aplicación nacional que suponga una reducción de las regiones productivas que conduzca a la pérdida de ayudas al campo andaluz. Hay una gran diversidad de condiciones agronómicas y socieconómicas en las explotaciones agrarias españolas y ello no se puede simplificar sin realizar estudios de impacto.

¿Cómo valora el trabajo realizado por el sector agroalimentario andaluz y malagueño durante la pandemia?

Los agricultores y ganaderos se han dejado la piel para seguir abasteciendo los mercados con alimentos de la más alta la calidad. Pero no sólo eso, en los momentos más difíciles cogieron sus tractores para desinfectar las calles de los pueblos de Andalucía.

¿Se podrán beneficiar de algún modo los agricultores y ganaderos andaluces y malagueños de los fondos europeos que tienen que venir?

Dentro del nuevo Marco Financiero Plurianual 2021-2027, se ponen a disposición de España aproximadamente 5.300 millones de euros anuales para el Fondo Europeo Agrícola de Garantía (FEAGA) y unos 7.800 del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader) en todo el período. Estos últimos deben repartirse entre los Programas de Desarrollo Rural de las Comunidades Autónomas.