Los concesionarios malagueños han logrado cerrar el primer cuatrimestre del año con un ligero repunte en las ventas de vehículos de casi el 10%, aunque la cifra es engañosa ya que se produce en relación a los meses del pasado ejercicio donde las operaciones estuvieron totalmente paralizadas por la irrupción de coronavirus y la declaración del Estado del alarma.

Málaga ha registrado así entre abril y enero de este 2021 un total de 5.759 matriculaciones, números que mejoran las 5.244 del mismo periodo del año anterior (donde sólo enero y febrero fueron meses «normales») pero que aún se encuentran muy por debajo de una actividad económica habitual.

La comparativa con 2019 sería la más adecuada para valorar en qué medida el mercado de venta de coches sigue afectado por el efecto de la pandemia, y los datos son reveladores: las matriculaciones se mueven un 48% por debajo de aquel entonces.

El arranque de 2021 ha estado lastrado, junto a diferentes medidas de restricción de horarios comerciales y de movilidad, por la entrada en vigor del nuevo ciclo de homologación europeo de emisiones WLTP, que, el ser más estricto, genera un incremento medio de precio del 5%, al hacer que muchos modelos paguen un tramo más elevado de impuesto de matriculación. El mes de enero ya se cerró con un descenso del 48% en las ventas de turismos y todoterrenos nuevos en la provincia, con poco más de un millar de vehículos comercializados.

A nivel nacional, el mercado de vehículos también sigue a la baja comparado con 2019. En concreto, las matriculaciones de turismos y todoterrenos registran una fuerte caída del 39,3% hasta las 264.655 unidades respecto al mismo periodo de hace dos años. «La pandemia, la incertidumbre sobre la vacunación y las sucesivas olas, la falta de turismo, la crisis económica y la subida del Impuesto de Matriculación siguen haciendo mella en el mercado», comentaron ayer las asociaciones Ganvam, Faconauto y Anfac.

Se mantiene la comparación con 2019 porque hacerlo con 2020, donde se produce un aumento de 18,8% no refleja la realidad actual por las razones antes citadas.

Un marco «muy complicado»

Según explicó la directora de Comunicación de Anfac, Noemi Navas, la recuperación «se está retrasando» y todavía no se ven motivos para un cambio de tendencia.

«La incertidumbre económica, la ralentización de las vacunas y la falta de estímulos a muchos consumidores para la renovación siguen afectando a los volúmenes de venta. Si no hay estímulos a la renovación del parque, por lo menos sería conveniente no penalizar la compra de vehículos nuevos y evitar la incertidumbre de los consumidores, manteniendo estables herramientas tan útiles de cara a reducir la contaminación en las ciudades como son las etiquetas de la Dirección General de Tráfico (DGT)», reivindicó.

En la misma línea habló el responsable de Asuntos Públicos de Faconauto, Juan Luis Fernández, que indicó que abril sitúa al mercado en un escenario «muy complicado», «muy lejos» de una situación «normal».

También la directora de Comunicación de Ganvam, Tania Puche, subrayó la necesidad de reactivar la demanda no sólo en los vehículos electrificados, sobre todo tras las inversiones de los fabricantes para desarrollar motores de combustión eficientes y con muchas menos emisiones.

En los primeros cuatro meses del año, los vehículos de propulsión alternativa coparon el 29,5% del mercado en España, superando a los de diésel, que registraron un 22,2%, mientras que los automóviles de gasolina supusieron el otro 48,3%.