Abril ha dejado en Málaga una pequeña bajada del paro que le sirve al menos para enlazar dos meses seguidos de reducción del desempleo, aprovechando una cierta reactivación de los servicios por la llegada de la primavera, la relajación de las restricciones y al avance del proceso de vacunación. La provincia registró en abril una caída de 707 parados que deja el total en 199.015, según los datos publicados este miércoles por el Ministerio de Trabajo y Economía Social.

Málaga cuenta ahora con 6.612 parados más que a cierre de abril de 2020, cuando la pandemia ya había disparado los datos del desempleo tras la declaración del Estado de Alarma y el confinamento de la población. Quizá la comparativa más adecuada sea con febrero de ese año, antes de que el Covid irrupiera: en comparación con entonces, el paro ha subido en 46.000 personas, es decir, un 30%. El actual nivel es el más alto para marzo desde 2014, cuando se empezaba a dejar atrás lo peor de la anterior crisis económica.

La bajada del desempleo de este pasado mes estuvo protagonizada por el sector de los servicios, con 1.226 parados menos, la industria (-43) y la construcción (-40), mientras que la agricultura registró una subida de 61 parados. El colectivo de personas sin empleo anterior, que incluye a los jóvenes que buscan su primer trabajo, se incrementó en 541 desempleados.

La cifra de ocupados, por su parte, se incrementó en abril en 6.861 afiliados a la Seguridad Social, lo que deja a Málaga con 602.282, según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. En relación a hace un año, el volumen aumenta en 25.029 cotizantes (un 4,3% más), aunque teniendo en cuenta que los resultados de abril de 2020 fueron terribles, por el impacto que dejó en ese momento la irrupción de la pandemia sobre el mercado laboral, con toda la actividad no esencial detenida. Cabe recordar que la provincia tenía en febrero del año pasado, antes del estallido de la pandemia, casi 620.000 empleos y que en abril, sólo dos meses después, se habían perdido más de 41.000 afiliados, bajando a los 577.000.

Respecto a los afectados por ERTE, la cifra en Málaga se sitúa en 29.530 (4.400 menos que el mes pasado), lo que refleja que las empresas han seguido reincorporando en la medida de lo posible a algunos trabajadores tras la relajación de las restricciones de horarios comerciales. Si en marzo eran 8.588 las empresas malagueñas con ERTE activado, ahora, a cierre de abril, son 7.044.

El pasado mes se firmaron 45.555 contratos, cifra que casi duplica los 23.537 del mismo mes del año anterior, cuando la situación de confiamiento de la población y el cierre de toda actividad no esencial mantuvieron paralizado el mercado de trabajo. Pero sólo 4.679 de las altas de este pasado mes de abril fueron indefinidas.

De los colectivos con especiales dificultades de acceso al empleo, es significativo el número de parados mayores de 45 años, que asciende a 93.621, un 47% del total de Málaga, así como el de los deseemplados de larga duración que alcanza la cifra de 115.531.

Los sindicatos CCOO y UGT consideran que el contexto sigue siendo nefasto, pese a las bajadas de paro de marzo y abril. "Esta situación sigue dejando un panorama desolador. La pandemia está arrastrando a la provincia a una situación de paro insostenible, dejando de manifiesto que el turismo es la única fuente de ingresos", ha comentado la secretaria de Empleo de UGT en Málaga, Leonor Galvez. Su central demanda un cambio de modelo y la creación de «empleo de calidad, con garantías», apostando por la indsutria y la "diversificación de de los procesos productivos".

Por su parte, la secretaria de Empleo y Formación de CCOO de Málaga, María José Prados, ha dicho que la reducción del paro "siempre es una buena noticia, pero esta bajada ha sido muy leve". El escenario, ha añadido, "es muy difícil y lamentablemente esto no va a cambiar si no hay un cambio del modelo productivo que venimos exigiendo año tras año".

"El sector servicios no puede absorber a tantas personas que se encuentran en una situación de desempleo, además, se caracteriza por tener empleos precarios y de baja cualificación", ha argumentado.

La Confederación de Empresarios de Málaga (CEM) ha manifestado que el leve descenso del número de desempleados en marzo y abril debe ser interpretado "con prudencia, porque estamos aún lejos de recuperar la densidad empresarial y los empleos perdidos". La patronal presidida por Javier González de Lara espera que el mayor ritmo en la vacunación contribuya a la vuelta a la normalidad, y ve fundamental negociar la prórroga de los ERTE hasta finales de diciembre.