La Diputación de Málaga ha presentado su nuevo proyecto medioambiental, el Corredor Verde del Guadalhorce, con el apoyo de 8 municipios de la provincia y de la Junta de Andalucía. La institución prevé que sea el mayor parque fluvial de España, y uno de los mayores de Europa. Este proyecto se trata de un paraje natural de más de 54 kilómetros de recorrido, 140 kilómetros de senderos y 16 pasarelas, entre los parajes naturales del Desfiladero de los Gaitanes y la Desembocadura del Guadalhorce.  Un proyecto que unirá a la costa con el interior de la provincia.  

"Hoy alumbramos una idea que llevamos trabajando varios años  y que va a transformar la oferta de turismo verde, y que va a convertirse en un revulsivo para la comarca y la provincia", asegura el presidente de la Diputación. 

Una propuesta ambiciosa que cuenta con el apoyo de las instituciones de 8 municipios malagueños, como Alhaurín de la Torre, Álora, Árdales, Cártama, Coín, entre otros, así como el apoyo de la Junta de Andalucía 

El proyecto prevé la creación de grandes espacios y el acondicionamiento de senderos: "Una acción de más cuatro millones y medio de metros cuadrados.", sostiene Salado. 

Desde la Diputación tienen como objetivo que el Corredor del Guadalhorce se convierta en un punto estratégico para Málaga y Andalucía, poniendo en valor su rica fauna y biodiversidad. Todo ello, sin olvidar también su gran potencial agroalimentario, ya que se trata de "la huerta de Málaga".

"Este proyecto se complementa con la Senda Litoral. En los últimos años hemos impulsado el patrimonio natural de nuestra provincia, ya que cada vez los ciudadanos exigen más respeto al medioambiente", reitera Salado. 

Foto de familia de alcaldes y representantes de la Diputación en la presentación del Corredor Verde del Guadalhorce. L. O.

El GR-248, eje vertebrador

En 2017 se comenzó a planear y a trabajar en el proyecto del Corredor Verde del Guadalhorce tomando como eje vertebrador la Gran Senda del Valle del Guadalhorce (GR-248). Para impulsar esta iniciativa verde, se ha elaborado un análisis donde se han plasmado diversas líneas de actuaciones.

Por un lado, la recuperación ambiental y paisajística de las riberas del Guadalhorce, de sus afluentes

Por un lado uno de los retos es la recuperación ambiental y paisajística de las riberas del Guadalhorce, de sus afluentes(como los ríos Turón, Grande, Campanillas, Fahala y Pereilas) y de una treintena de arroyos, que suman una longitud de 400 kilómetros.  En este sentido se contempla la limpieza y la revegetación de especies autóctonas y la eliminación especies invasoras. Ello se completa con la restauración de zonas de especial valor ambiental y paisajístico del entorno, que suman unos 400.000 metros cuadrados. Otra de las líneas de actuación son las zonas de esparcimiento: "hay que preparar el entorno y que los ciudadanos disfruten de la zona", afirma el presidente de la Diputación. 

También se prevé regenerar el embalse del conde de Guadalhorce, y acondicionamiento de senderos que suman 140 km de senderos: "Para conocer este senderos, se prevén tres nuevos centros de recepción de visitantes de carácter divulgativo e informativo", dice.  

Con la creación de este Corredor Verde, se prevé mejorar la red de transportes de carácter público, apostando por el ferrocarril potenciando el tren de cercanías para mejorar la accesibilidad.  Todo ello contará con un presupuesto de 40 millones del fondo Next Generation EU, en un plazo mínimo de cinco años: "Dado su envergadura necesitamos recursos del Gobierno central y europeo", recalca Salado.