Un año y dos meses después de la llegada de la Covid-19, hasta 751 malagueños han pasado por una Unidad de Cuidados Intensivos para tratar la infección respiratoria ocasionada por el virus Sars-Cov-2.

Se han sucedido tres ondas epidémicas y continúa desarrollándose una cuarta, esta última muy diferente por la edad y el grado de afectación de los pacientes que sí requieren hospitalización, pero también por la presión asistencial en las UCI, donde llegan los casos más comprometidos.

Atendiendo a este último factor, los ingresos de pacientes críticos han caído por debajo de los niveles de la primera ola, concretamente un 11,5% si se compara con los datos que la Consejería de Salud aglutina bajo el título de «primer período Covid-19» , que incluye los registros hasta el 10 de mayo de 2020. Mientras en la primera ola 165 malagueños estuvieron en Críticos, en esta última son 146.

En cuanto a las dos olas posteriores, los datos reflejan una caída más acusada de los pacientes críticos. El «segundo período Covid-19» se extiende desde el 11 de mayo, cuando el primer impacto del virus estaba remitiendo y empezaba a romperse el confinamiento, hasta el 20 de diciembre, una fecha en torno a la que se daba por superada la segunda ola de cara a las fechas navideñas. Entonces ingresaron 252 personas. Con respecto a ese largo lapso de tiempo, los ingresos en las Unidades de Críticos han caído un 22,3%

El tercer período se inicia el 21 de diciembre, justo el día en el que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) aprueba la vacuna de Pfizer, desarrollada por el laboratorio alemán BioNTech. Aunque coincide con el inicio de la campaña de vacunación, las fiestas navideñas alzaron la ola más cruda de la pandemia que volcó todo su peso sobre el sistema sanitario.

Hasta el 7 de marzo, 252 personas pasaron por las UCI de los hospitales de la provincia. Ahora, la presión en estas unidades ha caído un 42% y atiende a menos de una veintena de pacientes.

Por otro lado, el perfil del paciente que ingresa en estas unidades tiende a ser cada vez más joven, con unos 60 años de media, que suele responder mejor a tratamientos más contundentes para atajar la infección respiratoria.

Cae 25 puntos la incidencia en la capital malagueña

La incidencia acumulada en las dos últimas dos semanas de la capital malagueña sigue su propia senda de descenso mientras que la tasa provincial y regional continúan en una fase de estancamiento. En Málaga capital, esta tasa se sitúa en los 138,5 casos por cada 100.000 habitantes, lo que supone una caída del indicador de más de 25 puntos con respecto a hace una semana, cuando estaba en 153,3 casos. En la provincia se mantiene en los 127,5 casos por cada 100.000 habitantes, prácticamente sin variaciones con respecto a la tasa de hace una semana.

Vacunación

En la provincia hay ya casi 500.000 personas con al menos una dosis y más de 200.000 cuentan con la pauta completa, donde se incluye a la población más anciana y los sectores esenciales, entre los que se encuentran los profesionales sanitarios y sociosanitarios, los profesores, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad o los bomberos.

Los efectos de la cobertura vacunal han conseguido aplanar la cuarta ola, que despuntó a finales de Semana Santa pero que no llegó a romper con la crudeza de su predecesora.