El sector hotelero de la Costa del Sol es optimista para la temporada de verano en la provincia, una temporada para la que reconoce, no obstante, que va a ser vital el buen comportamiento del mercado británico. Si hace un mes, los empresarios hoteleros confiaban en estar a un 50% de las cifras registradas en 2019, el año prepandemia, esas previsiones están ahora al alza. Así lo ha asegurado el presidente de la Asociación de Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), José Luque, en la feria madrileña de turismo Fitur.

«Las perspectivas han mejorado y se consolidarán esas mejoras e incluso pueden aumentar si tenemos el semáforo verde por parte de los británicos, eso es lo que nos falta ahora mismo», explicó Luque, que incidió en que ese semáforo verde es el «punto de inflexión» para la provincia de Málaga, que depende en un 70% del mercado internacional «y dentro de ese 70% los británicos son un 60%». Sobre que España pueda pasar de ámbar a verde en Reino Unido, reconoció que no las tienen todas consigo. «No están siguiendo criterios científicos sino más bien políticos». «Creo que el 7 de junio no va a ocurrir, pero con seguridad en la siguiente revisión ahí sí nos pondrían ya en verde. Eso sería ya cerrar el círculo», añadió Luque, que apuesta por lograr este verano un 65% sobre las ventas de 2019 y que la recuperación respecto a 2020 sea de un 110% aproximadamente.

Sobre el pasaporte verde, anunciado ayer por el presidente Pedro Sánchez, el presidente de la patronal hotelera resaltó que es importante para los países Schengen. «Nos va a ayudar mucho y va a crear un importante flujo de circulación dentro de Europa», abundó.

Luque también se refirió a otros mercados como el nacional, en el que asegura que no va a haber ningún problema, o el alemán, que no presenta unas perspectivas tan halagüeñas. «El mercado alemán está bastante raro en cuanto a la touroperación, no tienen las cosas claras, ya nos han dicho que este verano no nos esperemos nada, que más bien para el año que viene», explicó.

Hostelería

También con cierto optimismo mira al futuro más cercano el sector de la hostelería, aunque admite que aún sigue en una situación muy complicada y sigue reclamando ayudas y medidas fiscales por parte de las administraciones. «Esperamos que el 21 de junio, que es el fin de la desescalada, entremos en la normalidad y pueda ser lo más normal posible la campaña de verano. Dar un pronóstico es muy arriesgado, pero es verdad que tenemos un halo de esperanza de que sea un verano relativamente bueno», ha avanzado el presidente de Mahos, Javier Frutos, en Fitur.

«La situación es grave, el sector está tocado, pero sí es verdad que estamos viendo la parte positiva en que zonas como el Centro o la Costa, que fueron las más perjudicadas, ahora empiecen a recibir al turista provincial y regional». «Ahora mismo nuestros negocios no son rentables, todavía no estamos cubriendo gastos», admite Frutos, que espera que la facturación sea mejor que el verano pasado. «El presidente de la Junta ya ha dicho que el 75% de los ciudadanos van a estar vacunados a final de junio y es la noticia más positiva que podíamos tener, porque es lo que nos va a dar esa seguridad y tranquilidad».

Pese a todo, Frutos asegura que el sector «va a salir muy debilitado, financieramente está muy cargado, con muchas deudas y puestos de trabajo y empresarios que se han quedado en el camino». «Hemos vivido una época de supervivencia, seguimos en esa supervivencia y a esto le queda mucho. El año que viene vamos a seguir necesitando ayudas y en el tema de impuestos». En ese sentido, Frutos valoró que aplicar un IVA superreducido beneficiaría al sector. «Lo llevamos pidiendo desde el principio de la pandemia. Las ayudas que tienen que venir van en esa línea, vamos a necesitar que apuesten por el turismo», concluyó el presidente de Mahos.