La Costa del Sol ha llevado esta semana a Fitur el mayor despliegue de su historia para comenzar la senda de la recuperación y mostrar su oferta por segmentos al mercado nacional.

La Costa del Sol no podía faltar en Fitur y como hemos visto esta semana la previsiones son optimistas.

Evidentemente las expectativas que tenemos son optimistas, pero es que los datos que nos llegan son optimistas. El año pasado no teníamos noticias buenas que dar y estábamos luchando contra algo que frivolizaba cualquier otro tema. La realidad es que Málaga ha sufrido mucho económicamente este año. Nosotros vivimos del turismo, con lo cual cuando hemos empezado a ver la luz yo creo que se nota en la alegría con la que la gente está acogiendo que avanzamos en la vacunación y en las buenas noticias. Avanzamos también en las reservas, en la búsqueda del destino y la Costa del Sol ha querido estar este año de una forma muy especial en Fitur, porque vemos que se anticipan ya buenas noticias y es el momento de posicionarnos, de estar, de invertir y de que la gente no se olvide de que el mejor camino que puede coger es el de Málaga-Costa del Sol.

Con los primeros datos de reservas tras el fin del cierre perimetral y el estado de alarma, ¿se puede decir que la Costa va a ser un destino my buscado?

Pues sí y además con una buenísima noticia, que es ese nivel 1, es decir, dentro de que hemos recuperado el ocio y la movilidad nos estamos comportando con responsabilidad y eso es importantísimo. No somos sólo un destino seguro porque avanza la vacunación, sino también porque se cumplen las medidas, se respetan y yo creo que a partir de ahora todos vamos a valorar mucho el turismo, sobre todo los que antes no lo hacían, que se van a dar cuenta de que es el motor que gira la rueda en Málaga. Yo estoy feliz de ver que esto se recupera. Es verdad que hay muchas cosas por descubrir y hemos contado algunas esta apretada semana. Siento una energía positiva al poder estar aquí.

En esta edición de Fitur, la Costa del Sol vuelve a mostrar su oferta más allá del sol y playa. ¿Son más vitales en estos tiempos otros segmentos complementarios?

Nosotros somos evidentemente un destino conocido por el sol y la playa pero yo creo que desde hace unos años a Málaga se le conoce por otras cosas, con la transformación de la capital en un destino cultural y también con esa apuesta que tenemos por el turismo de interior, la creación de productos como la Gran Senda o la Senda litoral, ese corredor verde por el que tanto hemos trabajado para que salga y que ya está en marcha. En breve vamos a tener un importante proyecto en marcha que va a ser ese pantano de La Viñuela que vamos a poner en valor, que va a ser un descubrimiento incluso para muchos malagueños. Y tenemos un magnífico Palacio de Ferias, palacios de congresos a lo largo de la provincia, con lo cual tenemos todos los complementos. Estamos muy orgullosos de ser un destino de sol y playa pero Málaga es un destino en el que se puede encontrar cualquier experiencia, cualquier servicio que estés buscando. Estos años se ha potenciado y estamos encantados de contarlo, porque los proyectos surgen de la iniciativa privada y eso es lo importante que tiene que tener una institución, sobre todo en materia turística, saber que hay una parte privada que se mueve y que hace que Málaga se mueva.

¿Ha estado también la parte privada volcada en este tiempo de pandemia?

Hemos estado muy unidos durante la pandemia. Para mí ha sido una experiencia, lo he recordado muchas veces, hablé con los chiringuiteros en los días en los que no encontrábamos material y pusieron a nuestra disposición los guantes que usaban en las cocinas para que la gente los pudiera usar. Me acuerdo también de los autobuses turísticos, de Sightseeing, que nos mandaron los chubasqueros que tenían. En Málaga yo no tengo suficiente tiempo para dar las gracias a todo lo que han hecho los empresarios día tras día, y es el momento de recompensarles, de decirles que estamos a su lado y de demostrárselo.