El tremendo impacto del coronavirus sobre la economía ha llevado a que el 17% de las empresas malagueñas con trabajadores que había operativas al inicio de la pandemia hayan dejado de estar activas, según el estudio «Coyuntura demográfica de empresas» publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Los datos reflejan que, de las más de 40.150 unidades empleadoras registradas a inicios en abril del pasado año (justo después de la declaración del estado de alarma), quedan unas 33.200, es decir, que han desaparecido de la actividad cerca de 7.000.

El matiz a aclarar es que en esos números no aparecen las nuevas altas que simultáneamente se fueron sucediendo a lo largo de los trimestres y que vienen a compensar en parte el desplome. De hecho, el INE tiene computadas casi 42.400 firmas en la provincia en el arranque de este 2021, incluyendo aquí las nuevas empresas creadas o las posibles reactivaciones de meses anteriores.

«El dato que da esta estadística no es el número más correcto para hablar de las bajas de empresas en general, porque por el camino hay altas y bajas no registradas, pero sí es la cifra más correcta para ver el número de empresas que han sobrevivido de las que había a primeros de año, que es a las que se les ha hecho el seguimiento», comentaban en su momento en el INE en referencia a su estudio, puesto en marcha precisamente este pasado año.

Tamaños y sectores

Por tamaño de las compañías, los negocios más afectados fueron las micropymes, algo lógico por su peso en el tejido productivo malagueño. Así, de las casi 7.000 empresas que dieron de baja su actividad, 6.400 (o sea, nueve de cada diez) fueron firmas de hasta cinco trabajadores. El segmento de micropymes con el que Málaga arrancó la pandemia sufrió de esta forma una caída del 20,7% (de 30.900 a 24.500).

Las empresas de entre seis y diez empleados bajaron un 7,5% (de 4.165 a 3.849) mientras que las compañías de mayor tamaño son las que mejor aguantan el embate de la crisis: las de hasta cien empleados sólo bajan un 5% (el año cerró con 4.593) y las de niveles superiores de empleados se mantienen en cifras muy parecidas (unas 250 firmas).

Por sectores, las actividades más afectadas fueron los pequeños negocios vinculados a los servicios de comidas y bebidas y a la construcción, con descensos de en torno al 35%, mientras que el comercio se movió en caídas del 23%, por citar los segmentos más significativos.

Por otro lado, las consecuencias de la crisis sanitaria en el tejido económico también se dejan notar en el colectivo de autónomos. Málaga cerró el año con una bajada del 13% respecto a los que arrancaron la pandemia (de los 113.000 que había en abril de 2010 quedan 100.000 un año después). Pero como pasa con las empresas, las nuevas altas ayudaron a sostener las cifras. El 1 de enero de 2021, por ejemplo, el volumen total seguía rondando los 116.350.