La decisión del Gobierno de Gran Bretaña de mantener por ahora a España en el semáforo ámbar de restricciones para los viajes de sus ciudadanos al exterior y la nueva propuesta de restricciones del Gobierno para la hostelería han empañado momentáneamente las esperanzadoras previsiones del sector turístico malagueño para este verano. Queda tiempo y margen, no obstante, para que la situación se enderece, ya que, por un lado, el ejecutivo de Boris Johnson volverá a revisar en unas semanas sus directrices sobre destinos turísticos seguros de cara al mes de julio, y, por otro, se espera que las comunidades (en este caso Andalucía) y el Gobierno acaben llegando a un entendimiento en lo relativo a los horarios de la hostelería.

La Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), por lo pronto, mostró ayer su «enorme preocupación» ante el anuncio del Gobierno británico de mantener, para los viajeros que decidan venir a España, la obligatoriedad de una prueba PCR 24 horas antes del viaje, guardar confinamiento domiciliario durante diez días en la vuelta a Reino Unido y someterse a una nueva PCR tras ello. Esta situación, lógicamente, afecta de lleno a las previsiones de los hoteles de la provincia de Málaga, que tienen al turista británico como su mayor mercado emisor. En España se recibieron 80 millones de turistas en el año antes de la pandemia, de los que 18 millones eran británicos. En el caso de Andalucía, el turismo británico supone el 50%.

Esta decisión, según Aehcos, «imposibilita de forma clara las intenciones de viajar a España de cualquier turista británico por motivos de confinamiento a la vuelta, y por el incremento de costes del viaje que provoca la realización de dos pruebas PCR». Los hoteleros piden al Ejecutivo de Pedro Sánchez que «tome medidas y agote todas las vías diplomáticas con el Gobierno británico», para revertir cuanto antes esas decisiones «con el fin de recuperar pronto la emisión de turistas británicos» hacia la Costa del Sol.

«Esta situación no sólo ayuda a ralentizar el ritmo de reaperturas de hoteles de estos pasados días, sino que tiene un claro efecto también en el llamamiento de trabajadores para incorporarse a los establecimientos que principalmente se nutren de viajeros del Reino Unido, retrasando al menos tres semanas el inicio de la ansiada recuperación económica y turística», lamentó el presidente de Aehcos, José Luque.

Actualmente, Aehcos dispone de 330 establecimientos asociados con una capacidad de 84.076 plazas. En estos momentos hay abiertos 179 (el 54% del total) con un total de 43.671 plazas abiertas (el 51,94% en este caso). De esta forma, aún quedan por abrir 151 establecimientos con 40.400 plazas en un sector que en 2019 ocupó en torno a 17.000 trabajadores.

Luque mencionó también que, según la Comisión Europea, España «no contactó con Bruselas para obtener régimen de ayudas específicas para el sector turístico». «Todo esto provoca un claro efecto colateral negativo para la afluencia de turistas», afirmó

Sobre el anuncio de Reino Unido de mantener a España fuera de la lista de destinos seguros, la delegada de la Junta de Andalucía en Málaga, Patricia Navarro, opinó que el Gobierno «es responsable de que países cuyo apoyo es fundamental para la salida de la crisis y la recuperación de nuestra economía nos señalen como un destino poco seguro, dando una mala imagen de España».

«No es lógico que desde el inicio de la pandemia se estén lanzando mensajes contradictorios desde el Ejecutivo central, tal y como ha pasado con AstraZeneca o ahora con la imposición de medidas en el sector del ocio y la hostelería cuando no es su ámbito competencial», lamentó.

En esta línea, dijo que esos detalles dan como resultado «una mala imagen» de la seguridad del país como destino veraniego. «Esperamos que Sánchez aprenda la lección que da Reino Unido y tome medidas, porque estamos a tiempo de atajar un verano que es fundamental», concluyó.

Por su parte, el presidente de Turismo y Planificación Costa del Sol y de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, consideró una «mala noticia» el anuncio del Reino Unido, aunque se mostró optimista: «Tarde o temprano volverán; la Costa del Sol es su destino favorito». Así, indicó que si en junio no se pueden materializar las previsiones iniciales, «lo harán en julio, agosto o septiembre porque el verano se va a alargar». En este sentido, subrayó que se siguen buscando reservas. «El británico quiere venir, es una de sus prioridades, en los datos de búsquedas para vuelos la Costa del Sol es el primer destino y es cuestión de tiempo que mejoremos y esas restricciones se levanten», sostuvo.

Salado consideró también que el mantener a España en ámbar se debe a una «estrategia» del presidente británico, Boris Johnson, para que sus ciudadanos «hagan turismo en su país para reactivar la economía local». «No lo entendemos, como tampoco lo entienden los británicos que van a aplazar sus vacaciones», opinó.

Confió en que continúe el ritmo de vacunación para lograr cuanto antes la inmunidad de grupo: «Es nuestra principal arma contra la medida de Reino Unido y los datos es que los británicos que tienen su segunda residencia están volviendo y muchos británicos sin segunda residencia también». Y recordó la apuesta de las aerolíneas con el aeropuerto de Málaga. «Tienen reservado un millón de asientos, un indicio claro de que quieren venir», resaltó.

Por su parte, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, admitió que afecta «mucho» a la capital y a la provincia, ya que el turismo británico «siempre ha sido aquí el primer mercado emisor».

«Tenemos que esperar que en la próxima evaluación que haga estemos con el semáforo verde y podamos normalizar el tema», sostuvo. En todo caso, para De la Torre ya se empieza a notar la recuperación del turismo, sobre todo del nacional y de otros países. «En Málaga tenemos ahora mismo abiertas más del 80% de las plazas hoteleras», aseguró.