La pandemia ha cercenado las expectativas laborales de muchos malagueños aunque hay colectivos que están sufriendo especialmente el impacto de la crisis sanitaria en la actividad económica y el empleo. Es el caso de los mayores de 45 años, que durante el pasado año vieron reducido sensiblemente el número de contratos que generaba para ellos el mercado, lo que propició también un aumento de las cifras de paro, especialmente entre el desempleo de larga duración. El último informe del Observatorio Argos de la Junta de Andalucía sobre el mercado de los mayores de 45 años, publicado esta semana, refleja que en 2020 se firmaron 158.200 contratos en la provincia, con una caída del 26% en relación al año anterior. Se dejaron así de hacer unas 58.000 altas.

La media mensual de afiliados a la Seguridad Social en esta franja de edad a lo largo del ejercicio (277.950) sí se mantuvo equilibrada en relación a 2019, dado que las personas incluidas en expedientes de regulación de empleo (ERTE) siguieron siendo contabilizadas como ocupadas.

Eso no impidió, sin embargo, que la cifra de parados mayores de 45 años creciera un 21,7% hasta superar los 91.200. Dentro de este colectivo de desempleados, el más numeroso es el de personas que llevan más de 12 meses sin trabajo (lo que se conoce como parados de larga duración), que ha crecido un 34,8% en Málaga, con 54.216 afectados por esta situación. Los parados entre 9 y 12 meses suben asimismo un 158% y superan los 12.000.

Es muy posible que este incremento de desempleados se deba, sobre todo, a la paralización que sufrió el sector servicios y el turismo durante 2020 por el estado de alarma, lo que motivó que quienes trabajan únicamente en la temporada alta turística no pudieran en esta ocasión incorporarse a sus empleos estacionales.

La temporalidad sigue siendo además la norma en un mercado laboral malagueño muy sujeto a la estacionalidad y a contratos eventuales o por obra y servicio: el 93% de los contratos que suscribieron los mayores años fueron temporales, frente a un 7% de fijos, en línea con años anteriores. El impacto de la pandemia fue mayor en el empleo temporal por su mayor representatividad: bajaron un 27% respecto a 2019, frente al 24% de descenso que sufrieron las altas de fijos.

Evolución de ocupaciones

Las ocupaciones elementales generaron 74.906 contratos, con un descenso del 23,7% respecto al año anterior, mientras que los trabajadores de los servicios de restauración, personales, protección y vendedores sumaron otros 25.200, con una caída del 44%.

Artesanos y trabajadores cualificados de las industrias manufactureras y la construcción, con 26.000 altas, tuvieron un mejor comportamiento y sólo registraron un retroceso del 7%. Peor le fue a los operadores de instalaciones y maquinaria y a los montadores, donde la bajada fue del 23% para un total de 10.463 contratos.

El informe de Argos detalla también que las ocupaciones de peón agrícola (22.461), albañil (14.453), personal de limpieza oficinas, hoteles y otros establecimientos similares (12.312), peones de obras públicas (7.643), camareros (6.440), peones agrícolas en huertas, invernaderos, viveros y jardines (5.168), peones agropecuarios (4.823), ayudantes de cocina (3.977), cocineros asalariados (3.664) y vendedores en tiendas y almacenes (3.600) conformaron el grupo de diez profesiones más contratadas en 2020.

Entre todas ellas concentraron más la mitad de todos los contratos que los mayores de 45 años firmaron en la provincia de Málaga el pasado año (en concreto, unos 85.700, el 54% del total).