Los anticuerpos protegen ya al 50,5% de los malagueños contra la Covid-19. Se trata de anticuerpos adquiridos a través de las vacunas -esté la pauta completa o no- y también debido a la respuesta inmunitaria del organismo después de haberse contagiado y superado la enfermedad.

Son 851.269 malagueños, de los que casi el 28% disfrutan ya de la pauta completa (467.706 personas), el 19% tiene solo una dosis puesta (325.609) y no es Janssen -es la única fórmula monodosis aprobada en Europa hasta el momento- y un 3,4% se considera «no vacunado inmunizado» (57.954), según lo califica el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA), es decir, una parte de la población que disfruta de los anticuerpos generados después de haber superado la infección.

A nivel regional, hay 4.528.195 personas en una de las tres situaciones -vacunación completa, con al menos una dosis o recuperado de la enfermedad-, lo que supone el 53,5% de la población.

De ellas, casi el 30% (2.533.109 ciudadanos) disfrutan de la pauta completa, el 19,4% (1.640.276) aún está en prima dosis y un 4,2% (354.810) son «no vacunados inmunizados».

Duración de anticuerpos

Es importante tener en cuenta que el grado de protección dista mucho según la situación en la que se encuentre cada persona, incluso según el estadio de la vacunación en el que esté.

Los dos pinchazos de Pfizer ofrecen una eficacia del 95% en personas sin infección previa por Sars-Cov-2 según la ficha técnica de la vacuna.

Con Moderna es del 94% y en el caso de AstraZeneca varía en función del intervalo entre la primera y la segunda dosis: en los que se administró la segunda dosis a las 12 semanas es del 81,3% y del 55,1% en los que la recibieron en menos de 6 semanas.

Por otro lado, aunque existe evidencia científica que corrobora la fabricación de anticuerpos neutralizantes después de superar la infección respiratoria, aún no se conoce con exactitud cuánto dura esa inmunidad y qué grado de protección ofrece a la persona por lo que se deben seguir manteniendo las medidas de autoprotección para prevenir el contagio.

De hecho, los estudios están centrados ahora en determinar si después de que los anticuerpos decaigan el organismo es capaz de recordar y, por tanto, generar una respuesta inmune ante el riesgo de reinfectarse.

Algunos estudios apuntan a que los anticuerpos tardan unos cuatro meses en desaparecer aunque una investigación reciente de HM Hospitales eleva el período de cobertura hasta los 12 meses, identificando dos perfiles: el más frecuente (82% de los casos), en el que la persona sufre una disminución progresiva de anticuerpos, y otro, menos frecuente (13% de los casos, en el que el individuo mantiene estable su nivel de anticuerpos durante los casi diez meses de seguimiento a los que estuvieron sometidos mientras duró el estudio.