La pandemia ha traído consigo muchos cambios sociales y económicos pero en el ámbito poblacional Málaga sigue manteniendo su fortaleza. Así lo demuestran los datos a 1 de enero de 2021 hechos públicos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que reflejan un crecimiento de 12.747 habitantes con respecto a la misma fecha del año anterior, hasta situarse en 1.696.252 personas. Esta subida además sitúa a Málaga como la provincia de España que más residentes ganó en ese periodo en términos absolutos y una de las provincias con más incremento porcentual en el último ejercicio.

Sin embargo, los efectos del coronavirus se han dejado notar en que Málaga ha atemperado su crecimiento poblacional con respecto a 2019, año en el que ganó más de 22.000 empadronados. El hecho que que la provincia siga ganando habitantes se sustenta en que se mantiene como uno de los puntos del país que sigue atrayendo tanto a residentes procedente del extranjero como habitantes de otras provincias, de hecho del crecimiento registrado este último año más de 5.300 eran ciudadanos con nacionalidad española. Eso sí, como ha ocurrido en el resto del país, el coronavirus ha provocado que el saldo vegetativo se quede en números negativos, es decir hay más fallecimientos que nacimientos.

Andalucía tuvo también un crecimiento vegetativo negativo, pero fue una de las comunidades autónomas que sí logró ganar habitantes el año pasado, con dos provincias, Jaén y Córdoba, perdiendo residentes y Málaga como la que mejores números tuvo.

A nivel nacional, el saldo migratorio positivo de 216.244 personas compensó el saldo vegetativo negativo de 153.167 personas que experimentó la población española durante el año pasado debido a la pandemia. Así, a 1 de enero de 2021, la población en España se sitúa en 47,4 millones de habitantes, lo que supone un nuevo máximo histórico, aunque el ritmo de crecimiento se moderó con respecto a años anteriores debido a la pandemia.

En concreto, en 2020 se produjo un incremento del 0,13%, pasando de los 47,3 millones de habitantes en 2019 a 47,4 millones en 2020, frente al crecimiento del 0,84% que se registró entre 2018 y 2019, cuando la población aumentó en 395.554 habitantes.

Con este crecimiento, positivo por quinto año consecutivo, se alcanza un nuevo máximo histórico desde el comienzo de la serie, según se desprende de la estadística. Si bien, este crecimiento poblacional se debió al incremento de la población de nacionalidad extranjera, ya que la de nacionalidad española se redujo.

En concreto, el número de extranjeros aumentó en 149.011 personas durante 2020, hasta un total de 5,4 millones a 1 de enero de 2021. Este incremento respondió, en su mayor parte, a un saldo migratorio positivo de 230.026 personas.

Por el contrario, la población de nacionalidad española se redujo en 87.402 personas. Esta evolución fue resultado de un saldo vegetativo negativo (de 198.670 personas) y de un saldo migratorio también negativo (13.782 personas), que no se vieron compensados por las adquisiciones de nacionalidad española, que afectaron a 126.164 personas, según datos provisionales.

Si solo se tiene en cuenta a las personas de nacionalidad española y nacidas en España, esta población descendió en 183.299 personas en el año 2020, según los datos del INE. Atendiendo a las nacionalidades, los mayores incrementos se dieron en la población colombiana (36.726 más), venezolana (22.018) y marroquí (15.221). Mientras, los mayores descensos se dieron en la población de Rumanía (7.132 menos), Ecuador (5.293 menos) y Bulgaria (1.831 menos).

Por comunidades autónomas, la población creció durante 2020 en 12 de ellas, destacando en primer lugar Baleares (con un crecimiento del 0,7%), Murcia (0,6%), Canarias y Comunidad Valenciana (con un 0,3% de aumento en cada una de ellas). Donde más bajó fue en Castilla y León y Asturias (con descensos del 0,6%) y en Extremadura (con una caída del 0,4%).

De la estadística del INE también se desprende que el saldo migratorio de España con el exterior fue positivo en 216.244 personas durante el año 2020, invirtiendo la tendencia creciente iniciada en 2013. Así, un total de 465.721 personas procedentes del extranjero establecieron su residencia en España, la cifra más baja desde 2016, y un 37,9% menos que en 2019. Por su parte, 249.477 personas abandonaron España con destino a algún país extranjero, un 15,8% menos que en el año anterior.

En cuanto a la migración exterior de los españoles, el saldo migratorio de los españoles con el exterior fue negativo en 2020, tras dos años en positivo. En concreto, fue de 13.782 salidas netas hacia el exterior. Este saldo fue consecuencia de una inmigración procedente del extranjero de 52.511 personas y de una emigración al exterior de 66.293. El INE precisa que la llegada de españoles no consiste fundamentalmente en una inmigración de retorno, sino también de personas con nacionalidad española no nacidas en España.