"Entre Dolores y mi hija había mucho odio y rencor, yo desde hace mucho tiempo intuía que ella le había encargado a (Tony King) que la matara", comentó Alicia Hornos dos días después de que un jurado declarara por unanimidad a este ciudadano británico culpable del crimen, aunque apuntara a la intervención de terceras personas en los hechos.

La madre de Rocío Wanninkhof recordó que durante una de las sesiones del juicio King le dijo en la sala de vistas que Dolores Vázquez le había pagado para que cometiera el crimen, circunstancia que según Alicia Hornos se ve corroborada porque sólo alguien cercano a la familia podía saber lo del negocio que tenían previsto montar en el lugar donde fue depositado el cadáver de la joven.

Por su parte, el letrado García Montes insistió que es "más claro que el agua", que el veredicto del jurado supone un nuevo juicio y añadió que "estamos a la espera de la sentencia para presentar una querella y pedir que se investigue el caso hasta encontrar quiénes son los coautores del asesinato de Rocío".

Se prevé que en los próximos días el magistrado del tribunal de la Audiencia Provincial de Málaga que presidió el juicio, José María Muñoz Caparrós, dicte sentencia e imponga la pena a Tony King.

El juicio a King es el segundo que se celebra por el caso, después de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) declarase nula la primera sentencia, debido a la falta de motivación del veredicto que declaró culpable en septiembre de 2001 a Dolores Vázquez.

En este sentido, García Montes señaló que va a ser necesario incluir en la investigación a Vázquez, aunque ya haya sido exculpada del crimen tras haber pasado 17 meses en prisión.

También señaló que Robert Graham, amigo del británico y sobre quien actualmente pesa una orden de búsqueda por alcoholemia, tiene que venir a España para investigar su posible implicación en el caso, aunque ya haya prescrito el delito de encubrimiento del que fue acusado.

El letrado tiene pensado además introducir en la querella, entre otras cuestiones, unas bragas manchadas de sangre de la víctima y de "fluidos" de otra persona halladas en 2005 en la casa de la madre de la joven, una prueba que ya fue desestimada para este juicio por el TSJA y por la Audiencia de Málaga.