Ya hay sentencia. La Audiencia Provincial de Málaga ha condenado a Tony Alexander King a 19 años de prisión por el asesinato de la joven de Mijas Rocío Wanninkhof el 9 de octubre de 1999, aunque lo absuelve del delito de agresión sexual en grado de tentativa. Además, el británico deberá indemnizar a Alicia Hornos con 210.000 euros, y con 42.000 a cada uno de los hermanos de la víctima.

Sólo ocho días después de que se conociera el veredicto del tribunal del jurado, la Audiencia Provincial ha dictado sentencia sobre uno de los casos más controvertidos de los últimos años. Además la sentencia rechaza que King fuera cómplice en el crimen, y lo califica como "autor fundamental". Aunque, eso sí, en el apartado de hechos probados del escrito se ha hace constar que el acusado, "en compañía de otras personas que habían estado presentes y que han quedado indeterminadas", arrastró el cuerpo en el lugar donde se cometió el crimen y, tras darse a la fuga, volvió al mismo escenario para, junto con sus compañeros, trasladarlo hasta la urbanización de `Elviria´.

Pruebas. Para condenar a King el juez se ha apoyado, siguiendo las directrices del jurado, en las declaraciones de los guardias civiles ante los que el británico confesó el asesinato de Rocío el 20 de septiembre de 2003, así como en el ADN que contenía una colilla que se encontró donde se cometió el delito. Para hablar de otros participantes en este suceso, el jurado se basa en el pañuelo manchado de sangre de Rocío, que debió ofrecerle alguien conocido; en el reguero rectilíneo de sangre, que indica que varias personas transportaron el cadáver; en que el cuerpo se descubrió el 2 de noviembre de 1999 a cinco metros de la valla del paraje marbellí de los Altos del Rodeo, en una zona conocida por el entorno de la víctima; y en la pegatina que se descubrió en el mismo lugar y que habría usado alguien que participó en las batidas de búsqueda de la joven.

En este orden de cosas, la sentencia considera probado que King divisó a Rocío en la carretera que une la Cala de Mijas con la urbanización la Cortijera, tras lo que paró el coche portando un arma blanca que colocó en el cuello de la joven "con el fin de amedrentarla".

Resistencia. Al resistirse, le dio un golpe en la cara, un corte en el cuello y un navajazo en el abdomen. Como ella salió corriendo, King "la alcanzó y, tras inmovilizarla, sin que ésta pudiera defenderse debido a la superior envergadura física del acusado, le asestó al menos ocho puñaladas en la espalda", en las que King empleó tal fuerza que le fracturó algunas de las vértebras.

Una vez que arrastró el cadáver, junto a otras personas, se dio a la fuga, pero el grupo volvió para llevarlo hasta `Elviria´. Días después, alarmado por las batidas de búsqueda del cuerpo, King llevó el cadáver hasta los Altos del Rodeo, y lo dejó "desnudo cubierto con bolsas de basura a modo de sábanas (...) y luego prendió fuego a la hojarasca", sin que éste llegara a producirse debido a la lluvia que esa noche caía.