El jardín subtropical más importante de Europa está en Málaga y se llama la finca de La Concepción. Para dar a conocer los ´tesoros´ del que es el jardín botánico de Málaga, La Concepción presenta a lo largo del año doce plantas o árboles del mes. Este es un repaso a las de 2009, que desde el punto de vista botánico, al contrario que desde el económico, estuvo lleno de colores y belleza.

Comenzó el año con la ´Aristolochia baetica´, un arbusto utilizado en la antigüedad para provocar los partos que es polinizado por los insectos, atraídos por su aroma. Las flores exhiben un color marrón oscuro, formando un tubo curvado como un ´candilito´, de ahí su nombre popular.

Aparte de la ayuda a las parturientas, su raíz se utiliza contra la fiebre.

La planta de febrero tiene más colorido, es una variedad de lantana, en este caso la ´montevidensis´. La planta tiene una flor muy conocida, en realidad, una agrupación de flores de color lila. Al ser una planta muy resistente y no muy necesitada de riego se ha convertido en un ´clásico´ de nuestros jardines.

La preciosa bauhinia fue la escogida para representar al mes de marzo. El nombre de este árbol es curiosísimo y tiene relación con su hoja, formada por dos ´foliolos´ o láminas opuestas, soldadas por la mitad. La simetría de la hoja hizo que el famoso Linneo dedicara el nombre de género a dos botánicos suizos (los Bauhin) que eran hermanos gemelos.

Y es que lo más llamativo de este árbol es verlo en plena floración, cuajado de flores rosadas con pinceladas de tonos rojizos o morados. Una preciosidad que puede admirarse entre febrero y mayo.

Más metidos ya en la primavera, en abril el jardín botánico escogió el eupatorio, un arbusto de hojas perennes con florecitas inflorescencias de color violeta que sorprenden a cualquiera. El nombre de la planta se puso en honor del rey Eupator, que reinó en Asia Menor en el siglo I antes de Jesucristo y a quien la planta le vino muy bien: la utilizó como antídoto contra un veneno.

En mayo subió a la palestra la acocántera, también llamado ´laurel tóxico´ y cuyas flores, de lejos, recuerdan a una biznaga (en este caso, una biznaga natural de flores pequeñas). Lo de ´laurel tóxico´ viene por el fruto, elíptico y de color púrpura oscuro, que no debe comerse.

El verano se presentó en sociedad en el jardín botánico con el magnolio, del que podemos encontrar dos ejemplares en la finca. No hay que perderlos de vista entre mayo y julio, cuando florecen y nos deleitan la vista con unas flores enormes, con entre seis y doce pétalos de color crema con estambres púrpura. Las hojas son también muy llamativas, de un verde muy intenso. El magnolio, muy abundante en el Golfo de México y en el sureste de los Estados Unidos, debe su nombre al botánico francés del siglo XVIII Pierre Magnol.

En julio, la planta elegida fue la ´enredadera de trompeta´ o bignonia roja, un arbusto trepador que alegra cualquier pérgola y que podemos verlo en la finca tanto en la antigua pista de tenis, junto a la Casa Palacio, como en ´La vuelta al mundo en 80 árboles´.

Lo más característico de la bignonia roja es su flor tubular acampanada, que crece en ramilletes al final de los tallos y que ´decora´ los jardines todo el verano. Es originaria de Centroamérica y el sureste de Estados Unidos (como el magnolio).

La yuca fue la estrella del mes de agosto, y en concreto la variedad ´Elephantipes´, con ese característico ´pie de elefante´ de su base, en la que el árbol almacena agua. Las flores son unas campanillas blanquecinas reunidas en inflorescencias. En La Concepción la ´Yuca elephantipes´ puede verse en el ´Paseo de Hibiscus´.

Poca presentación necesita el pino piñonero, el árbol de septiembre. El ejemplar más grande se encuentra al final del estanque de la Ninfa. En sus años mozos la copa es redondeada y crece de forma irregular hasta que, al llegar a los 20 años, las ramas bajas empiezan a debilitarse y el árbol adquiere su aspecto típico de ´sombrilla´.

Otro árbol muy conocido protagonizó el mes de octubre: el caqui. Proceden de China y Japón, en Europa fue introducido en 1870 y es uno de los árboles frutales más presentes en la franja subtropical de Málaga y Granada. En el jardín botánico tenemos un bonito ejemplar junto al estanque del Tritón, enfrente de la Casa Palacio.

La penúltima planta del mes fue la ´Monstera deliciosa´, una de las plantas más fotografiadas de La Concepción, más conocida como la ´Costilla de Adán´. La planta de noviembre, muy dada a los interiores y los lugares con sombra, tiene un llamativo ´diseño´ de hojas con perforaciones, para algunos expertos, una adaptación de la Naturaleza con el fin de que el agua no se estanque en sus enormes hojas y se pudra.

Por último, la planta escogida para finalizar 2009 fue otra planta de la familia de las Bignoniáceas: la bignonia amarilla, presente en la ruta de los 80 árboles. Llamada también de una forma muy poética ´la trompeta de oro´, cuenta con flores de un amarillo brillante y forma acampanada. La planta florece y fructifica casi todo el año y los frutos son unas capsulitas que pueden alcanzar los 20 centímetros. Tiene muchos usos medicinales, entre ellos, la cocción de las hojas funciona como diurético, tónico y hasta para combatir la sífilis.

Estos han sido los tesoros de 2009, en 2010 llegarán doce nuevas sorpresas botánicas.