11 de mayo de 2010
11.05.2010
Vecinos

Granja Suárez: un barrio detenido en el tiempo

Vecinos denuncian la falta de infraestructuras y de equipamientos en un lugar en el que viven 5.200 personas

11.05.2010 | 07:00
Granja Suárez. Antonio Baena y un grupo de vecinos junto a uno de los descampados con basura.

"Puedes copiar y volver a poner lo que decía hace diez años", señala con sorna Antonio Baena, presidente de la asociación de vecinos de Granja Suárez y dirigente vecinal desde 1977.
Y no exagera, porque las principales reivindicaciones del barrio siguen a la espera de un político que las haga realidad. Hasta el punto llega la situación que en noviembre de 2009 todos los grupos políticos apoyaron una moción de Izquierda Unida, en la que se pedían nuevas aceras, zonas verdes, alumbrado y equipamientos para esta zona, que comenzó a surgir en torno a la fábrica de ladrillos Salyt en los años 40.
La moción se aprobó pero, desde noviembre, Antonio Baena reconoce que la única novedad ha sido la llegada de un nuevo concejal al distrito, Mario Cortés, que ha visitado el barrio.
Además, una de las principales reivindicaciones vecinales no tiene visos de hacerse realidad: el traslado de la fábrica de ladrillos, que se encuentra ya en pleno casco urbano. "La fábrica ha llegado a un acuerdo con el Ayuntamiento y va a quedarse", comenta el presidente vecinal, que explica que los terrenos en los que se levanta Salyt, podían haberse dedicado a un gran equipamiento deportivo para el distrito y un parking municipal. "Por eso, como ahí no puede ser, pedimos un aparcamiento en superficie en la calle Padre Martín", destaca, mientras señala un descampado lleno de basuras, donde iría ese aparcamiento. Otra reivindicación vecinal es la ampliación del centro social que permita ofrecer actividades a los jubilados. "Son el 40% del barrio, cuando el centro social sólo tiene cuatro despachos y debajo un salón de actos, así que no se pueden hacer varias actividades al mismo tiempo", dice.
Veteranas reivindicaciones de estos últimos diez años son además un ´plan de choque´ de limpieza y colocar bajo tierra los numerosos postes de la luz y de teléfono que impiden andar a los peatones por la acera. Además, la asociación pide trasladar el final de la línea 38 de la EMT a San Alberto para que en el final de línea actual haya espacio para el parking.
"Acudes a las comisiones año tras año y siempre pides las mismas cosas", señala descorazonado Antonio Baena. Otro tocayo, Antonio Granados, le lanza un mensaje al alcalde: "Que se fije en este barrio y haga algo por él, que lo tiene muy abandonado". Por lo que parece, cualquier tiempo pasado fue... idéntico a éste.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

La Opinión, en tu WhatsApp


Apúntate, es gratis

Toda la actualidad de Málaga, en tu móvil con nuestras alertas informativas por WhatsApp