27 de noviembre de 2010
27.11.2010

La crisis y el retraso en la aprobación de los PGOU frenan la implantación de empresas

Diez municipios tienen sus polígonos paralizados a la espera de que la demanda de suelo industrial se recupere o supere
la tramitación urbanística. Vélez Málaga y Benalmádena han planteado rebajas para incentivar la llegada de nuevas firmas

27.11.2010 | 06:00
El parque tecnoalimentario de Vélez Málaga ha rebajado un 33% sus precios para atraer empresas.

Diez municipios de Málaga se encuentran con sus proyectos industriales prácticamente parados. La crisis ha hundido la demanda de parcelas en los polígonos industriales existentes, mientras que el retraso en la aprobación de los planes generales de ordenación urbana (PGOU) ha impedido la creación de nuevas zonas industriales que sí cuentan con el interés declarado de firmas comerciales.
El panorama no puede ser más desalentador para estas zonas industriales, que no están consiguiendo atraer empresas que generen el necesario empleo para reactivar la economía local. De hecho, en algunos municipios, como Vélez Málaga y Benalmádena, se están planteando rebajas en las tasas para incentivar la demanda de parcelas.
Precisamente, la situación del Parque Tecnoalimentario Costa del Sol-Axarquía, en el núcleo veleño de Trapiche, es paradigmática. El consejo de administración ha rebajado el precio de las parcelas en un 33%, con la idea de recuperar competitividad en un mercado con mucha oferta y escasa demanda. «Hemos rebajado lo posible para llenar el Parque con empresas y así subsanar el drama del paro, creando puestos en estas industrias innovadoras», aseguró el concejal responsable del Parque, Manuel Rincón. Éste apuntó que «están negociando con una empresa que va a construir una parcela de mil metros, para que empresas jóvenes tengan espacio para crecer». La urbanización de esta tecnópolis ha requerido de una inversión de 20 millones de euros y cuenta con 14 empresas interesadas en instalarse, pero todavía no ha conseguido concretar ningún acuerdo.
Tampoco pasa un buen momento uno de los proyectos más ambiciosos de la provincia, como es la ampliación del Centro Logístico de Andalucía, con 1,5 millones de metros cuadrados y que ha estado a la espera de la aprobación del PGOU durante seis años. Sin embargo, la crisis ha frenado la euforia por desbloquear el proyecto: «La demanda que había de parcelas se ha frenando o, en el peor de los casos, ha desaparecido», explicó su responsable, José Manuel Martín.
Martín aseguró que hay importantes firmas nacionales del sector de la producción limpia interesadas en instalarse allí, pero «la demanda está mucho más calmada, y aunque sacaremos adelante las parcelas, nos costará mucho más trabajo que hace unos años, cuando era una necesidad».
Antequera también tiene otro centro empresarial, el Negocity, que hasta 2008 vendió el 60% de las parcelas disponibles y, desde entonces, «tenemos negociaciones abiertas, pero ninguna escriturada, y es una pena porque hay ganas entre las empresas, pero el grifo financiero sigue cerrado y no les garantizan financiación», explicó Lorenzo Romero, responsable de Ate Consulting.
La crisis también se ha dejado sentir en otros municipios con polígonos con parcelas disponibles. Coín, por ejemplo, ha paralizado completamente la venta de parcelas en su espacio industrial ante la falta de demanda. Algo parecido pasa con Casares, donde la construcción de polígonos se ha ralentizado de forma notable a la espera de que mejore la situación económica y volver a retomar la construcción de este espacio.
En Benalmádena, en cambio, el Ayuntamiento está ofreciendo rebajas en las tasas que cobra para mantener el polígono que tiene en la actualidad y que está cubierto al 90%. El alcalde de esta localidad, Enrique Moya, subrayó la necesidad de contar con más suelo industrial en el municipio, aunque por ahora tiene en marcha un plan de mejora de la infraestructura del polígono, con una inversión de 700.000 euros.

El caso de Mijas
El municipio mijeño vive una de las circunstancias más extrañas de la provincia. El proyecto de un nuevo polígono, impulsado por cerca de 230 empresas de la zona para agruparse y organizarse mejor, se ha topado con distintos problemas urbanísticos. El principal es la negativa de la Junta de Andalucía a que se construya en la Atalaya, pero la Consejería de Obras Públicas se negó al considerar ese terreno de interés estratégico y trasladarlos a la zona norte de la Alberquilla. Sin embargo, no lo contempla el PGOU y está en suspenso.

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