18 de julio de 2011
18.07.2011
Seguridad

Cosas que no hay que olvidar antes del despegue

Facua y la UCE recomienda leer exhaustivamente las condiciones de compra. Algunas aerolíneas no admiten cancelaciones. La indemnización máxima por pérdida de equipaje asciende a 1.200 euros. Las compañías que venden pasajes por internet no pueden marcar casillas de servicios por defecto

17.07.2011 | 07:00
Embarque de un vuelo matutino en la T-3.

Para volar no basta con cerrar los ojos. Ni siquiera a bordo de un avión. La costumbre puede llevara ignorar las instrucciones de seguridad de las azafatas, pero eso no quiere decir que se sepa todo lo que hay que saber para subir en un pasaje y volver sin sobresaltos, aunque sean de orden económico. Por encima de las nubes, la información también es poder.

Jesús Burgos, de la Unión de Consumidores de España, insiste en que los nuevos métodos de compra exigen mayores dosis de atención. Especialmente, por internet, que convierte al usuario, al mismo tiempo, en comprador y vendedor. Y eso implica una lectura exhaustiva, vigilante de posibles trampas. «Es obvio que las compañías deberían contar con páginas más accesibles y claras, pero no lo hacen», precisa.

En este caso el riesgo está en la alegría de la inmediatez y el uso, por parte de algunas aerolíneas, de prácticas de dudosa legalidad. José Luis Sánchez, de Facua, alerta de que pulsar casillas por defecto es ilegal, ya que se considera un amaño de la consulta que se formula al cliente. «No puede haber pestañas de compra señaladas por defecto», indica.

Otro aspecto que se debe tener muy en cuenta es que las indemnizaciones no siempre compensan las pérdidas, con independencia de que tengan un desenlace judicialmente feliz. El máximo por pérdida de equipaje asciende a 1.200 euros, lo que en muchos casos no cubre ni siquiera la cuarta parte del valor de los objetos extraviados. La solución, insiste Sánchez, no es otra que efectuar una declaración jurada de bienes antes de partir. «Si se va a viajar con cámaras, relojes caros o material que supere esa cantidad se debe hacer porque si no, en caso de pérdida, la indemnización es pobre», razona.

Tampoco conviene olvidarse de las cláusulas que regulan los derechos de los viajeros en caso de retraso o cancelación. El portavoz de Facua recuerda que las compañías suelen ignorar la obligación de abonar todos los servicios de primera necesidad que se contraen mientras el transporte sigue sin resolverse. Entre ellos, el hospedaje y el traslado al mismo. En lo que respecta a los vuelos combinados, Burgos alerta de que el cliente tiene derecho a reclamar el importe de todos los pasajes, por más que el retraso se circunscriba en exclusiva a uno de ellos. Algo que, sin embargo, se debe revisar con anterioridad a la fecha de salida para evitar sorpresas indeseables. Ejemplo: no todas las low cost admiten devoluciones. Y lo dicen bien claro. Si se examinan las condiciones.

Consejos básicos para aprender a comprar y a reclamar

Las asociaciones de consumo aconsejan a los viajeros no dejarse llevar por la prisa y detenerse en el examen pormenorizado del billete y de las condiciones de compra que ofrecen las diferentes compañías. En este sentido, instan a revisar las distintas ofertas para encontrar los pasajes y destinos que mejor se adecuen a las necesidades de cada cliente. Lo primero, en el caso de internet, es no detenerse en las propuestas de un único buscador, ya que muchas de estas plataformas mantienen convenios con las aerolíneas. «Siempre hay que disponer de comparativas», señala.

Un factor muy a tener en cuenta son los servicios que habilita el billete y los que se restringen por política de la compañía, así como el nivel de devolución por anulación del pasaje o retraso involuntario. Este último supuesto está regulado taxativamente por la ley.

En caso de interponer una reclamación, los defensores del consumidor recomiendan proveerse de una copia, lo que constituye una obligación legal para la compañía. Lo ideal es no dejar pasar tiempo desde la detección de la posible infracción a la tramitación de la queja. Si es posible, se debe empezar a cursar de manera inmediata o, como mínimo, antes de que se cumplan siete días. Especialmente, porque en, muchas ocasiones, los plazos expiran. Si se abrigan dudas lo más eficaz sigue siendo la consulta a los especialistas.

Tanto Facua como la UCE abogan por mantener una actitud responsable y conservar los tickets y facturas de todo lo que se consuma durante los periodos especiales de espera en los aeropuertos. En algunos vuelos la demora se prolonga tanto que hace necesaria la contratación de servicios como el alojamiento. De todo, hay que pedir la correspondiente nota, que es la única vía legal para futuras reclamaciones. Las organizaciones, no obstante, reconocen que en ocasiones se han registrado casos de picaresca en los que los clientes han querido endosar a las compañías bienes que no forman parte de lo que se entiende por primera necesidad.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

La Opinión, en tu WhatsApp


Apúntate, es gratis

Toda la actualidad de Málaga, en tu móvil con nuestras alertas informativas por WhatsApp