25 de febrero de 2012
25.02.2012
Sociedad

Centro de Acogida: de la beneficencia al derecho social

La antigua Casa de la Maternidad cumple 60 años de atención a niños apartados de su familia

25.02.2012 | 06:00
La evolución de la asistencia a los menores sin hogar en la provincia. Los pequeños al llegar eran registrados en un libro de matrículas y se les ponía una medalla con el número y el año de ingreso.

La Casa de la Maternidad estuvo en la calle Ollerías y en 1956 pasó a tener su sede en la antigua Huerta Ortega, ya como Casa de la Infancia. El Centro Básico de Acogida de la Diputación cumple 60 años de atención a los niños que han tenido que ser apartados de su familia o que carecen de padres. La historia del servicio a estos pequeños es el relato de la evolución de las políticas sociales en la provincia. El concepto de la beneficencia quedó atrás para dar paso a los derechos sociales. El arranque data del siglo XVI.

Ha pasado casi una vida. 60 años velando por el bienestar de los niños sin padres, de los bebés desprotegidos. El Centro Básico de Acogida cumple 60 años. Décadas de esfuerzo, de entrega, de emoción, de risas, de lágrimas y parte trascendental en la vida y en los destinos de decenas de pequeños.

De Casa Cuna a Centro Básico de Acogida y del concepto de beneficencia al de derecho social. La trayectoria de los pequeños sin hogar en esta provincia es la historia paralela de la evolución a su vez de la sociedad en políticas y derechos sociales, en leyes, en infraestructuras, en planes específicos de emergencia y primera acogida.

Pero la historia se remonta a finales del siglo XVI cuando el gremio de los carpinteros tiene la iniciativa de atender y recoger a los niños expósitos. En 1640, junto al hospital Convaleciente se realiza una casa para ellos que se llamará hospital San José y, posteriormente, Casa de Expósitos. Ésta pasará a Casa de Maternidad y continuará dirigida por las autoridades eclesiásticas. Ya a partir de 1822 la «beneficencia» es organizada por las juntas provinciales.

La Casa de Maternidad se traslada al exconvento de Santo Domingo y da techo y cobijo a niños «abandonados o expósitos». Los pequeños «albergados» o no tenían padres o éstos eran muy pobres.

Según un informe acerca de la evolución de este servicio, «De la Beneficencia a los Derechos Sociales», elaborado por la Diputación Provincial de Málaga con motivo de los 60 años del Centro Básico de Acogida, el ingreso se producía por orden de la Diputación, salvo que vinieran del Hospital Civil. Se registraban en el libro de matrículas y se les ponía una medalla con el número y el año de ingreso. Primero fueron de plata y, posteriormente, de latón. Los menores de más de seis años pasaban a la Casa de la Misericordia, las niñas podían quedarse hasta los 23 años, pero a partir de 1935 su estancia máxima se fijó en los 18 años.

Eran las Hijas de la Caridad las que se ocupaban de la organización y la «intendencia», refleja este trabajo. Así fue hasta 1988. Contaban con personal médico, capellán y sirvientes. El objetivo del centro era la adopción. Ésta se producía con un expediente y se requerían informes sobre la conducta y la moralidad de los adoptantes. Tan sólo lo podían solicitar las parejas casadas y una vez aprobada la prohijación (adopción), el centro expedía una póliza de adopción y una escritura notarial.

De 1857 a 1952 la Casa de la Maternidad pasa a un edifico que perteneció a los niños doctrinos entre las calles Ollerías y Parra (actualmente el Centro Cultural Provincial). Fue en 1868 cuando un decreto suprimió las juntas provinciales y municipales de beneficencia y se refundieron sus funciones en diputaciones y ayuntamientos. En 1952 la Casa de la Infancia pasa a la antigua Huerta Ortega. En mayo de 1956 Franco inaugura finalmente la Casa Cuna –denominada «Hogar Provincial San José» posteriormente– y antigua Casa de la Infancia.

«En vísperas del 1 de mayo, Franco llega a Málaga para inaugurar el Hospital Carlos Haya y la Casa de la Cultura, además de la nueva Casa Cuna», refleja este estudio. En el pleno del 27 de junio de 1988 la Diputación aprueba la Reforma de la Infancia. Se refunden en el Centro Básico de Acogida todos los menores que no pueden ser integrados en su familia y que están viviendo en el hogar de Fátima, el hogar provincial de San José y el Hogar de la Victoria (edificio que se transforma en el Centro Cívico). En 1988 las competencias pasan a la Junta, se pone en marcha el sistema público de servicios sociales y comienzan el entramado de leyes de acogimiento y adopción, entre otras. Una larga trayectoria hasta llegar hoy a la actual atención que se presta en el Centro Básico de Acogida.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook